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¿Cómo y en qué casos se debe hacer la maniobra de Heimlich?

Mariola Báez

Foto: Bigstockphoto

Domingo 11 de agosto de 2019

2 minutos

Ante una obstrucción total de las vías respiratorias, esta sencilla técnica puede salvar vidas

Maniobra de Heimlich

La maniobra, que lleva el nombre de su creador, el doctor Henry Heimlich, consiste en un movimiento que requiere exactitud en su realización y que solo debe hacerse en caso de emergencia cuando el riesgo de asfixia es evidente.

Hay que tener claro que no sirve como solución a un atragantamiento parcial, en el que una persona puede toser violentamente y continúa inhalando parte del aire que necesita, aunque presente dificultades respiratorias por la obstrucción que causa un pequeño objeto o un trozo de comida. En estos casos, la maniobra de Heimlich está totalmente desaconsejada, ya que podría agravar aún más la situación.

Las claves de la maniobra de Heimlich

Como explica la Cruz Roja Española en Madrid (@CruzRojaMadrid), esta maniobra es una técnica de primeros auxilios que debe realizarse cuando resulta vital despejar las vías respiratorias. Con ella, lo que se pretende es “elevar” el diafragma mediante compresiones abdominales para lograr que sea el propio aire, que se encuentra retenido en los pulmones, el que salga y empuje a través de la tráquea ese objeto que impide una respiración normal.

Maniobra de Heimlich

Para hacer la maniobra, debes situarte detrás de la persona que está sufriendo el ahogamiento y rodearla con tus brazos a la altura de la cintura. Lo más importante es la colocación de tus manos en el punto exacto. Debes cerrar una de ellas formando un puño (con el dedo pulgar hacia adentro) y envolverla con la otra. Seguidamente tendrás que situarlas justo debajo de la caja torácica, por encima del ombligo. Con la posición correcta, la maniobra implica hacer, con las manos unidas, un movimiento seco y firme, presionando con fuerza hacia atrás y hacia arriba.

Si la persona no puede mantenerse de pie, la maniobra de Heimlich también puede realizarse si está tumbada en el suelo boca arriba. En esta situación, deberás situarte sobre ella a la altura de las caderas y a horcajadas, colocando las manos en el mismo punto que en el caso anterior y realizando el mismo movimiento.

Es importante recordar que al realizar la maniobra debes concentrar toda tu fuerza en la compresión abdominal, es decir, en tus manos y en el movimiento que realizan y no en tus brazos. Es un error común tender a “abrazar” a la persona que está sufriendo el atragantamiento, algo que únicamente agravaría el problema y que, además, podría causar daños en sus costillas.

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