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Los errores más comunes que cometemos al guardar los alimentos

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Martes 31 de marzo de 2020

3 minutos

Los plátanos no deben colocarse en la nevera, al igual que el café molido o en granos y el chocolate

Cuáles son los errores más comunes que cometemos al guardar los alimentos

¿Sabemos guardar los alimentos como realmente corresponde? Hay cierta confusión respecto a cómo han de almacenarse algunos de ellos sobre todo si se encuentran en recipientes que nos vemos obligados a abrir, pero cuyo interior no consumimos del todo. Es aquí cuando surgen los principales errores, y en ocasiones estos, sin ser conscientes de ello, desencadenan intoxicaciones alimentarias. Por todo, ello es aconsejable conocer qué indican los expertos respecto al almacenaje de los productos alimentarios que forman parte de nuestra despensa o nevera.

No todo se coloca en la nevera

 Se tiende a pensar que algunos artículos que vamos a ingerir han de ir directamente a la nevera, sin embargo esto no es del todo cierto. Los botes, los tarros, las bebidas, las conservas, las bolsas o envases sellados que contienen alimentos como los frutos secos o similares y en general el pan, no es necesario que vayan directamente al frigorífico. Para ellos tenemos que habilitar el espacio adecuado dentro de la cocina o la despensa, en donde situarlos. Las estanterías donde colocarlos tienen que estar bien limpias, en un lugar fresco, a ser posible por debajo de los 25ºC, y sin humedades, recomiendan desde el Consejo Europeo de Información sobre Alimentación (Eufic).

Al mismo tiempo, has de procurar que todos estos alimentos no se hallen en una zona cercana a productos de limpieza para evitar posibles confusiones. Tampoco tiene que situarse próximos al suelo, para impedir que insectos u otros animales puedan acceder a ellos. A la hora de ordenarlos es conveniente que tengas en cuenta las fechas de caducidad, algo que tendrás que vigilar de vez en cuando, aconsejan en la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Así los que se caduquen antes deben ser colocados en las primeras posiciones para facilitar las ingestas de forma ordenada e impedir tener que deshacernos de algún producto solo por el hecho de haberse caducado.

En cuanto a pastas, arroz o harinas, una vez se abran se tienen que cerrar bien con una pinza para evitar que entren insectos y que se llenen de suciedad. En el caso de que se rompa la bolsa que los contiene puedes pasarlos a algún recipiente con tapa que se pueda cerrar herméticamente.

Alimentos guardados en la nevera (bigstock)

Algunas frutas y hortalizas

Resulta muy frecuente guardar todas las frutas en la nevera, pero hay algunas de ellas que no se deben depositar en este electrodoméstico. Son sobre todo, aquellas frutas y verduras de origen tropical que no se encuentran tan habituadas al frío y es por ello que no se aconseja guardarlas aquí. Esto ocurre sobre todo con las bananas, los plátanos y las piñas, que es mejor conservar a temperatura ambiente. Algo similar ocurre con el melón o la sandía, que a temperaturas demasiado bajas tienden a perder su jugo y por tanto su sabor.

Los ajos y las cebollas tampoco deben estar en la nevera. Lo ideal es que se almacenen en un lugar oscuro como ocurre también con las patatas, en especial para que no les crezcan brotes tanto a estos tubérculos como a las cebollas.

Respecto a los tomates, todo depende de cómo los hayas comprado y te los vayas a comer. Si ya están maduros y no vas a tardar mucho en ingerirlos lo ideal es dejarlos a temperatura ambiente. Sin embargo, si la intención no es comértelos de forma inmediata y vas a tardar más de una semana, lo recomendable es que los conserves en la nevera. En lo referente a los pepinos, es posible guardarlos en el frigorífico, pero a ser posible en el cajón de abajo y en una bolsa que no tenga cierre hermético para que les dé algo de aire.

Alimentos y comida en táper

Especias y conservas

Las especias han de tener su espacio en la despensa, y se han de comprar en botes pequeños porque con el paso del tiempo pierden parte de su aroma. Además, su ingesta produce en ocasiones intoxicaciones por lo que también habrá que ser cuidadosos a la hora de utilizarlas en nuestros aderezos.

En cuanto a las latas y conservas que abramos, han de ir directas en la nevera. Lo ideal es que si no vamos a consumir su interior en los próximos días pasemos su contenido a un recipiente hermético, un táper o similar, y siempre con el líquido que hay en su interior que es lo que contribuye a su conservación.

Chocolate y café

El chocolate no se ha de situar dentro de la nevera, pese a ser una creencia muy extendida. Las bajas temperaturas y la humedad alteran su sabor y propiedades. El cacao tiene la singularidad de que absorbe el olor de los alimentos de modo que lo recomendable es guardarlo en un lugar aislado, donde no haya otros productos que sean muy olorosos. Una vez abierto lo debes poner en un recipiente que se pueda cerrar bien y además, en un sitio fresco y seco.

Con el café molido y en granos suele ocurrir lo mismo, y es por ello que su lugar idóneo de conservación no es la nevera. De hecho, esta suele modificar su sabor y además este producto tiende a absorber el de otros artículos. Lo más recomendables es guardarlo en la despensa en un bote con tapa.

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