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El lenguaje no verbal de tu gato, aprende a interpretarlo

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Martes 22 de octubre de 2019

2 minutos

Cola, orejas, bigotes, lomo… tu mascota felina te manda señales que resultan claras como el agua

El lenguaje no verbal de tu gato

Cualquiera que tenga un gato sabe que los recursos de estos pequeños felinos a la hora de comunicar sus necesidades y emociones son mucho más variados de lo que pudiera parecer en un primer momento. No emiten palabras, pero se expresan estupendamente, tanto en sus relaciones con sus congéneres como con los seres humanos.

Sus maullidos y sus ronroneos dejan claro qué quieren decirnos en multitud de ocasiones desde un “quiero jugar” o “tengo hambre” hasta “que a gusto estoy en tu regazo”. Además, todo su cuerpo es un libro abierto a la hora de transmitir señales que indican miedo, recelo, amistad, curiosidad o ¡cuidado! estoy a punto de atacar.

lenguaje no verbal de los gatos

¿Qué dice tu gato sin necesidad de hablar?

La postura general, la orientación de las orejas y hasta la capacidad de erizar sus pelos cuando lo estima oportuno, son algunas de las herramientas que el Ilustre Colegio de Veterinarios de Valencia (@ICOVValencia) analiza como elementos básicos de comunicación a los que el gato recurre con maestría.

En la guía básica del lenguaje gatuno, hay que saber traducir algunos gestos como pueden ser:

  • Orejas. El gato, por norma general, las mantiene erguidas pero sin tensión, con algún ligero movimiento esporádico hacia los lados. Indica que está tranquilo, relajado, aunque siempre atento, porque ese estado es el normal para él. Cosa distinta es si las presenta planas y hacia abajo, porque es un síntoma inequívoco de miedo, especialmente si tu mascota permanece agazapada y con la cola recogida. Está asustada e intenta "camuflarse", manteniéndose inmóvil. En cambio, las orejas tensas y hacia atrás indican que el gato ha adoptado su posición de ataque. Si la postura va acompañada de pupilas dilatadas, lomo encorvado, cola en “ristre” o posición de salto… mejor aléjate.
  • Cola. No es solo un perfecto “timón” que ayuda a los mininos a mantener un equilibrio perfecto, además, es un elemento básico de comunicación. La cola en alto (salvo que presente los pelos erectos) es siempre señal de amistad. Es frecuente que las hembras la lleven así durante el celo. También es normal que tu gato te “salude” con la cola levantada después de unas horas sin verte. Cuando la llevan horizontal, paralela al cuerpo, suele indicar curiosidad (están explorando un territorio nuevo) y si la enroscan alrededor de su cuerpo, mientras permanecen sentados, están “a la espera”, atentos, quizá nerviosos, pero no enfadados o con miedo.
  • Las pupilas más o menos dilatadas, no solo dependen de la incidencia de la luz en los ojos del gato. Dilatadas siempre van a indicar miedo, excitación o máxima concentración (por ejemplo mientras observan a una posible presa). En cambio, si tu gato parpadea como con pereza, puedes estar tranquila porque se cree que es una expresión de cariño. La tradición popular dice que si tu gato te "guiña" un ojo es que te está sonriendo.
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