Porqué

Por qué la presión arterial es distinta en cada brazo y la importancia de controlarla en ambos

Toni Esteve

Foto: Bigstock

Miércoles 21 de abril de 2021

3 minutos

Una diferencia entre brazos de más de 10 mmHg ocurre en el 11% de las personas con hipertensión

Por qué la presión arterial es distinta en cada brazo y la importancia de controlarla en ambos (Foto Bigstock)
Toni Esteve

Foto: Bigstock

Miércoles 21 de abril de 2021

3 minutos

Tomar la tensión es una de las primeras pruebas que el médico realiza en el transcurso de cualquier revisión general de la salud de un paciente. Como explica la Fundación Española del Corazón esa “tensión” responde a la presión que soportan nuestras arterias con cada latido, a medida que el corazón impulsa la sangre hacia los distintos órganos. La presión arterial se mide en unidades de milímetros de mercurio (mmHg) y la lectura siempre se da como dos números: la lectura superior (sistólica) representa la presión arterial máxima y el valor inferior (diastólico) es la presión arterial mínima. Una presión arterial sistólica alta indica hipertensión, que afecta a un tercio de la población adulta y es la principal causa mundial de ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y muertes prevenibles. Un estudio publicado recientemente en el revista ‘Hypertension’ (@HyperAHA) indica que una diferencia en la presión arterial entre los dos brazos está relacionada con peores resultados de salud.

Los médicos señalan la importancia de mantener la tensión arterial dentro de los parámetros normales teniendo en cuenta que esta puede presentar ligeras variaciones según distintas circunstancias. Así, por ejemplo, puede oscilar según el momento del día en que se haga su medición o ante situaciones de estrés, tras realizar un ejercicio físico intenso. Pero ahora, según los estudios recientes también hay variaciones en la lectura de la tensión según en qué brazo nos la tomemos.

Por qué nuestra presión arterial es distinta en cada brazo y debes controlarla en ambos (Foto Bigstock) 2

 

Una diferencia significativa entre las mediciones de la presión arterial sistólica (la “máxima”) en los dos brazos podría ser indicativo de un estrechamiento o rigidez de las arterias, lo que puede afectar el flujo sanguíneo. Estos cambios arteriales se reconocen como un marcador de riesgo adicional de ataque cardíaco posterior, accidente cerebrovascular o muerte prematura, y deben investigarse para su tratamiento.

Riesgos a 10 años vista

Los investigadores liderados por la Universidad de Exeter (@UniofExeter Reino Unido) concluyeron que cada diferencia en mmHg encontrada entre los dos brazos aumentaba en un uno por ciento el riesgo de padecer, a 10 años vista, una nueva angina, un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Una diferencia entre brazos de más de 10 mmHg ocurre en el 11 por ciento de las personas con presión arterial alta (hipertensión), que en sí misma es un riesgo conocido para la salud, y en el 4 por ciento de la población general.

Por ahora las guías europeas de referencia reconocen una diferencia sistólica de 15 mmHg o más entre los dos brazos como el umbral indicativo de correr un riesgo cardiovascular adicional. Este nuevo estudio encontró que un umbral más bajo de 10 mmHg era claramente indicativo de un riesgo adicional, lo que significaría que se debería considerar a muchas más personas para el tratamiento si existe tal diferencia entre los brazos. A tenor de lo publicado en este sentido, la próxima vez que te tomes la tensión en casa, considera medirla en ambos brazos y comparar los valores.

Sobre el autor:

Toni Esteve

Toni Esteve es redactor especializado en temas de economía y consumo.

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