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Una nueva tecnología ve signos tempranos de patologías cardiacas a través de la piel

Patricia Matey

Foto: Bigstock

Jueves 5 de febrero de 2026

11 minutos

Por primera vez se evalúa de forma no invasiva la disfunción endotelial

Una nueva tecnología 've' signos tempranos de patologías cardiacas a través de la piel. (Bigstock)
Patricia Matey

Foto: Bigstock

Jueves 5 de febrero de 2026

11 minutos

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Es bien conocido que la piel es el órgano más extenso del cuerpo humano porque su misión principal es proteger a la persona de las agresiones externas. Pero a su vez es el órgano por el que el organismo manifiesta al exterior ciertos signos de alerta de que algo no va bien a nivel interno. Es decir, es necesario que prestemos atención a los cambios visibles que se producen en la piel porque pueden venir provocados por un problema grave de salud, como documenta HospitalesOchoa

Precisamente ahora, investigadores alemanes de Helmholtz Múnich y la Universidad Técnica de Múnich (TUM) han desarrollado "fast-RSOM", una nueva tecnología de imagen que permite capturar imágenes detalladas de los vasos sanguíneos más pequeños directamente a través de la piel, sin necesidad de procedimientos invasivos. Al detectar signos tempranos de riesgo cardiovascular, esta tecnología podría ayudar a los médicos a intervenir con mayor rapidez, guiar terapias personalizadas y mejorar la salud cardíaca a largo plazo. Los datos se publican en 'Nature'.

En declaraciones a este diario, el Dr. José Luis Zamorano, Catedrático de Medicina, jefe de Cardiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid y jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela, adelanta: "Nuestro sistema cardiovascular depende en gran medida del endotelio, una capa muy fina de células que recubre el interior de todos los vasos sanguíneos. Cuando este endotelio deja de funcionar bien —lo que se conoce como disfunción endotelial— aumenta el riesgo de enfermedades como infarto, ictus o insuficiencia cardiaca. Lo relevante es que este daño suele empezar mucho antes de que aparezcan síntomas, especialmente en los vasos más pequeños, llamados capilares, que hasta ahora eran muy difíciles de estudiar en nuestros pacientes".

 

Sistema sanguíneo y circulación con un icono cardiovascular de corazón humano. (Bigstock)

 

Pero, insiste, "este estudio que se acaba de publicar es tremendamente interesante donde se presenta una nueva técnica no invasiva que permite observar capilares individuales en la piel con gran precisión. Mediante este método basado en ultrasonidos y luz (optoacústica), se ve cómo responden estos diminutos vasos sanguíneos a estímulos que aumentan el flujo de sangre. Esto abre una ventana completamente nueva para estudiar la salud de la microcirculación humana".

Signos en la piel de problemas cardiacos

  • Edemas: es una hinchazón que aparece en la parte distal de las extremidades inferiores y que nace en los tobillos pero acaba extendiéndose paulatinamente hasta las rodillas, e incluso la parte proximal de la pierna. La insuficiencia cardíaca provoca un edema muy característico porque es bilateral y si presionamos sobre él, se queda marcada la huella del dedo.
  • Cianosis (coloración azulada), que puede aparecer en la piel como consecuencia de un problema cardiaco. Este cambio tonal suele producirse en labios y dedos a causa de la falta de oxigenación.
  • Uñas de Terry: también pueden convertirse en un cambio que nos está avisando de que algo no va bien en el sistema cardiovascular. Las uñas se vuelven blanquecinas por motivos que tienen que ver con la insuficiencia cardíaca o ciertas enfermedades hepáticas.
  • Los nódulos de Osler son lesiones dérmicas que aparecen en el pulpejo de los dedos y poseen una coloración púrpura. Suelen provocar dolor localizado y principalmente pueden venir provocados por una endocarditis bacteriana subaguda, es decir, una infección de las válvulas del corazón. Su aparición se produce a causa de unos émbolos que van desde las propias válvulas a los dedos (tanto de extremidades superiores como inferiores) y que obturan los vasos, y por consiguiente, una falta de oxigenación celular.
  • Máculas de Janeway, lesiones no dolorosas y eritematosas que también pueden surgir en las extremidades y que deben ser tenidas en cuenta para descartar cualquier problema interno relacionado como el sistema cardiovascular.

Es, por tanto, fundamental prestar atención a cualquier alteración cutánea que sea compatible con los signos expuestos aquí. De hecho, por ejemplo, la estrecha vigilancia a las manifestaciones de la piel debe comenzar desde la infancia, para atajar precozmente posibles enfermedades congénitas que en la etapa adulta pueden llegar a ser mortales. Así lo ha demostrado previamente un grupo de investigadores -genetistas, dermatólogos y cardiólogos- de la Universidad Thomas Jefferson, en Filadelfia, y del Instituto Pasteur de Irán, en Teherán, han constatado que los genes que causan la piel de mariposa -una enfermedad rara, llamada epidermmolisis ampollosa, caracterizada por una fragilidad cutánea tan extrema que cualquier roce provoca ampollas y heridas difíciles de curar también están detrás de afecciones cardiacas graves. Sus hallazgos han sido recogidos en ‘Scientifc Reports’.

Primeras señales

Una de las primeras señales de alerta de enfermedad cardiovascular se produce en las profundidades de los vasos sanguíneos más pequeños: pequeños cambios en su capacidad de expansión y contracción, conocidos como disfunción endotelial microvascular (MiVED). Hasta ahora, los médicos no contaban con un método preciso y no invasivo para observar o medir estos cambios tempranos en humanos.

"Con fast-RSOM, podemos, por primera vez, evaluar de forma no invasiva la disfunción endotelial con resolución de un solo capilar y de la capa cutánea en humanos", declara el Dr. Hailong He, primer autor del estudio e investigador del Instituto de Imagenología Biológica y Médica de Helmholtz Múnich y la TUM, en un comunicado.

El Dr. Angelos Karlas, coautor principal y cirujano vascular e investigador principal del Hospital Universitario TUM, añade: "Nuestro novedoso enfoque ofrece una visión sin precedentes de cómo se manifiesta la enfermedad cardiovascular a nivel microvascular".

Detectar la progresión antes de los síntomas

Fast-RSOM proporciona biomarcadores MiVED dinámicos de alta resolución que describen alteraciones sutiles en la función vascular, generalmente presentes antes de la aparición de síntomas clínicos o características macroscópicas medibles de la enfermedad. Estos cambios tempranos suelen estar relacionados con factores de riesgo como el tabaquismo, la hipertensión o la obesidad. Sin embargo, a diferencia del cálculo del riesgo basado en condiciones descriptivas, fast-RSOM puede capturar cuantitativamente los cambios reales que estas condiciones han impuesto al sistema microvascular, mucho antes de que se presenten complicaciones graves.

 

Dr. José Luis Zamorano, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Ramón y Cajal y del Hospital Sanitas La Zarzuela.

Dr. José Luis Zamorano, jefe del Servicio del Hospital Ramón y Cajal. 

 

Al captar estas señales de alerta temprana, fast-RSOM abre nuevas posibilidades para la detección temprana, la prevención y un monitoreo más preciso de la salud cardiovascular. Esta tecnología podría ayudar a identificar con mayor precisión a las personas con mayor riesgo de desarrollar eventos cardiovasculares y a monitorear el estilo de vida o las intervenciones terapéuticas.

La relevancia de la técnica

Para el experto español, "gracias a esta tecnología, los autores demuestran que personas con factores de riesgo cardiovascular, como el tabaquismo o la aterosclerosis, presentan alteraciones claras en la respuesta de sus capilares, incluso cuando otras pruebas habituales pueden parecer normales. La importancia de este hallazgo es que podría permitir detectar problemas cardiovasculares en fases muy tempranas, cuando aún es posible prevenir su progresión. Incluso podríamos plantrear en un futuro que sería posible identificar a personas con mayor riesgo, a evaluar si un tratamiento realmente mejora la salud de los vasos sanguíneos o a comprender mejor enfermedades en las que la microcirculación juega un papel clave. En definitiva, si se valida esta técnica, el estudio es un gran paso para una medicina cardiovascular más precoz, precisa y personalizada".

Sobre el autor:

Patricia Matey

Patricia Matey

Licenciada en Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid. 1986-1991), es periodista especializada en información de salud, medicina y biociencia desde hace 33 años. Durante todo este tiempo ha desarrollado su profesión primero en el suplemento SALUD de EL MUNDO (22 años), luego como coordinadora de los portales digitales Psiquiatría Infantil y Sexualidad en el mismo diario. Ha colaborado en distintos medios como El País, La Joya. la revista LVR, Muy Interesante, Cambio 16, Indagando TV o El Confidencial. En este último ejerció de jefa de sección de Alimente durante cuatro años. Su trayectoria ha sido reconocida con los premios de periodismo de la Sociedad Española de Oncología Médica, premio Boehringer-Ingelheim, premio de la Asociación Española de Derecho Farmacéutico, premio Salud de la Mujer, premio de Comunicación del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid o Premio de Periodismo de Pfizer. Actualmente es la responsable de la sección Cuídate+ sobre longevidad saludable de 65YMÁS.

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