Siete grandes beneficios de beber abundante agua, según la ciencia
Mantenerse hidratado ayuda a mejorar el rendimiento físico, prevenir dolores de cabeza y mucho más
Los expertos lo pueden decir ‘más alto, pero no más claro’. Mantenerse hidratado es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu salud en general. Razones sobran: ayuda a mejorar el rendimiento físico, previene dolores de cabeza y el estreñimiento, y mucho más. El cuerpo humano está compuesto aproximadamente por un 60% de agua. Y se recomienda beber ocho vasos de agua de 237 ml (8 onzas) al día (la regla 8x8).
Aunque hay poca evidencia científica que respalde esta regla específica, mantenerse hidratado es importante, según documenta Healthline. Aquí tienes 7 beneficios para la salud, basados en la ciencia, de beber mucha agua.
1. La hidratación afecta a la energía y la función cerebral
Tu cerebro está fuertemente influenciado por tu estado de hidratación. Los estudios demuestran que incluso una deshidratación leve, como la pérdida del 1% al 3% del peso corporal, puede afectar muchos aspectos de la función cerebral. En un estudio de la Universidad de Cambridge con mujeres jóvenes, los investigadores descubrieron que una pérdida de líquidos del 1,4 % después del ejercicio afectaba tanto el estado de ánimo como la concentración. También aumentaba la frecuencia de dolores de cabeza.
Muchos miembros de este mismo equipo de investigación realizaron un estudio similar con hombres jóvenes. Descubrieron que una pérdida de líquidos del 1,6% perjudicaba la memoria de trabajo y aumentaba la sensación de ansiedad y fatiga, como publica 'British Journal of Nutrtion'. Una pérdida de líquidos del 1% al 3 % equivale a una pérdida de peso corporal de entre 0,5 y 2 kg para una persona de 68 kg. Esto puede ocurrir fácilmente durante las actividades diarias normales, y más aún durante el ejercicio o en condiciones de calor intenso.
Muchos otros estudios, con sujetos que abarcan desde niños hasta adultos mayores, han demostrado que la deshidratación leve puede afectar el estado de ánimo, la memoria y el rendimiento cerebral, como refleja otra investigación recogida también en 'British Journal of Nutrtion'.
2. Ayuda a maximizar el rendimiento físico
Si no te mantienes hidratado, tu rendimiento físico puede verse afectado. Esto es especialmente importante durante el ejercicio intenso o en temperaturas altas. La deshidratación puede tener un efecto notable si pierde tan solo el 2% del contenido de agua de su cuerpo. Sin embargo, no es raro que los atletas pierdan hasta un 6-10% de su peso en agua a través del sudor como se recoge en un ensayo del 'Journal of the International Society of Sports Nutrition'.
Esto puede provocar una alteración del control de la temperatura corporal, una menor motivación y un aumento de la fatiga. También puede hacer que el ejercicio resulte mucho más difícil, tanto física como mentalmente, como se constata en 'Nutrition Reviews''Nutrition Reviews' .
Estudios como el recogido en 'Physchological Reports' han constatado que una hidratación óptima previene esto e incluso puede reducir el estrés oxidativo que se produce durante el ejercicio de alta intensidad. Esto no es sorprendente si consideramos que el músculo está compuesto aproximadamente por un 80% de agua
3. Puede ayudar a prevenir y tratar los dolores de cabeza.
En la revista 'BMC Public Health', un ensayo constata que la deshidratación puede provocar dolores de cabeza y migraña en algunas personas. Las investigaciones han demostrado que el dolor de cabeza es uno de los síntomas más comunes de la deshidratación. Además, algunos trabajos han constatado que beber agua puede ayudar a aliviar los dolores de cabeza en quienes los experimentan con frecuencia. Así, un estudio de 'Family Practice' realizado en 102 hombres reveló que beber 1,5 litros adicionales de agua al día resultó en mejoras significativas en la Escala de Calidad de Vida Específica para la Migraña, un sistema de puntuación para los síntomas de la migraña.

Además, el 47% de los hombres que bebieron más agua reportaron una mejoría del dolor de cabeza, mientras que solo el 25 % de los hombres del grupo de control reportaron este efecto.
4. Contra el estreñimiento
Es un problema común que se caracteriza por evacuaciones intestinales poco frecuentes y dificultad para evacuar. A menudo se recomienda aumentar la ingesta de líquidos como parte del protocolo de tratamiento, y existe evidencia que lo respalda. El bajo consumo de agua parece ser un factor de riesgo de estreñimiento tanto en personas jóvenes como mayores, como demuestra una investigación del 'BMC Gastroenterology'. Aumentar la hidratación puede ayudar a disminuir el estreñimiento.
5. En los cálculos renales
Los cálculos urinarios son dolorosas acumulaciones de cristales minerales que se forman en el sistema urinario. La forma más común son los cálculos renales, que se forman en los riñones. Un mayor consumo de líquidos aumenta el volumen de orina que pasa por los riñones. Esto diluye la concentración de minerales, por lo que es menos probable que se cristalicen y formen grumos. El agua también puede ayudar a prevenir la formación inicial de cálculos, pero se requieren estudios para confirmarlo.
6. En la resaca
La resaca se refiere a los síntomas desagradables que se experimentan después de beber alcohol. El alcohol es diurético, por lo que te hace perder más agua de la que ingieres. Esto puede provocar deshidratación, como refiere un estudio de 'Nutrients'
Aunque la deshidratación no es la causa principal de la resaca, puede causar síntomas como sed, fatiga, dolor de cabeza y sequedad bucal. Una buena manera de reducir la resaca es beber un vaso de agua entre tragos y al menos un vaso grande antes de acostarse.
7. Puede ayudar a perder peso
Beber mucha agua puede ayudarte a perder peso. Esto se debe a que puede aumentar la saciedad y acelerar el metabolismo. Algunas evidencias sugieren que aumentar la ingesta de agua puede promover la pérdida de peso al acelerar ligeramente el metabolismo, lo que a su vez puede incrementar la cantidad de calorías que se queman a diario.
Un estudio de 'Journal of Clinical and Diagnostic Research' con 50 mujeres jóvenes con sobrepeso demostró que beber 500 ml adicionales de agua 3 veces al día antes de las comidas durante 8 semanas produjo reducciones significativas del peso y la grasa corporal en comparación con sus mediciones previas al estudio. El momento de beberla también es importante. Media hora antes de las comidas es lo más efectivo. Puede hacer que te sientas más lleno, lo que te permite consumir menos calorías, como se constata en la revista 'Obesity'.
En un estudio, publicado también en 'Obesity', quienes hicieron dieta y bebieron 0.5 litros de agua antes de las comidas perdieron un 44% más de peso en un período de 12 semanas que quienes no la hicieron.


