Deporte para mayores

¡Querer es poder! Historias inspiradoras de mayores que han llegado a la élite del deporte

María Liébana

Foto: Guinness World Records

Domingo 2 de mayo de 2021

4 minutos

“Hacer ejercicio cada mañana ha añadido estructura y sentido de propósito a mi vida”

Dn5ICLXW0AANuaC
María Liébana

Foto: Guinness World Records

Domingo 2 de mayo de 2021

4 minutos

No hay nada peor en esta vida que ponerse límites a uno mismo. Ya sea por nuestra edad, por las supuestas ataduras, o porque eso que tanto deseamos se considera una locura, lo cierto es que lanzarnos a la piscina y empezar algo de cero nos cuesta barbaridades.

Pero la vida son dos días, y si nunca probamos, ¡nunca sabremos! Quién sabe si en ti se esconde un gran pintor, un excelente bailarín o un deportista de élite. Y es que la mayoría de las cosas buenas y divertidas en esta vida se consiguen a través de la misma receta: la de empezar.

Y si no, que se lo digan a personas como el corredor Roy Englert, que empezó a correr a los 60 años, después de leer un libro que decía que el ejercicio era la clave para la salud y la longevidad; o Betty Goedhart, quien empezó a practicar el trapecio a los 78 años después de pensar que, si lo demás podían hacerlo, ella también.

Con historias como la de Roy y Betty se demuestra que quien la sigue la consigue. Pero no están solos. A continuación, te contamos algunas historias inspiradoras de otras personas para las que la edad es solo un número:

Roy Englert. 97 años. Corredor

Han pasado treinta y siete años dese que Roy decidió comenzar a correr para tener una vida más saludable. Desde entonces, corre dos a tres veces a la semana.

Él tampoco ha sido atleta de niño. Si embargo, esto no le ha impedido haber fijado el récord mundial de corredores para el grupo de edad de 95 a 99 años.

Englert tiene récord en su grupo de edad en las carreras de 800 y 1,500 metros. Es miembro de varios equipos de relevo con récord mundial y ha competido en todos los National Senior Games.

Marie Neaves, 72 años. De nada para olvidar a Triatleta

Marie Nieves en una de sus carreras. Foto: National Senior Games Association

Marie Neaves buscaba encontrar un lugar donde no tuviera que pensar y por ello, a pesar de que nunca se había considerado una nadadora, la piscina era un lugar donde podía encontrar paz. Marie empezó a nadar en 2004 y no ha parado desde entonces.

Un año después, cuando vio un anuncio para las olimpíadas de Delaware para adultos mayores que prometía “diversión, compañerismo y acondicionamiento físico”, Neaves decidió intentar competir. Después de que le fuera bien en los juegos de Delaware, la invitaron a competir en los National Senior Games en Palo Alto, California. En el 2009, regresó a casa con medallas de oro, plata y bronce por natación y un récord de los Mejores 10 en estilo pecho.

Con una rutina de ejercicio de seis días a la semana, alternaba entre correr, andar en bicicleta y nadar, y fue aumentando cada vez más las distancias. Después de completar varios triatlones cortos, en el 2013 se inscribió en su primer medio Ironman. Y son varios los que ha completado.  

Neaves dice que le encanta exigirse para ver hasta dónde puede llegar, y que hacer ejercicio cada mañana ha añadido estructura y sentido de propósito a su vida, y por ello, no se ha conformado con la natación, sino que ahora es una triatleta que, en agosto de 2019, a los 72 años, se clasificó otra vez para otro campeonato mundial. 

Betty Goedhart, trapecista los 86 años

En su cumpleaños número 78, una amiga le regaló una clase en una escuela de trapecio en Escondido, California. Betty había esperado ese momento durante 70 años, ya que de pequeña soñaba con hacer las cosas que hacían los trapecistas en el circo.

Goedhart, que ahora tiene 86 años, todavía toma clases cuatro veces a la semana y participa en varias presentaciones al año. Incluso ha sido nombrada a los 85 años como la trapecista de más edad en el mundo por el Guiness World Records.

Lo que más le gusta del trapecio, dice, es la forma en que los participantes se animan unos a otros. Su movimiento favorito es el “razzle-dazzle”, que implica saltar desde la plataforma, dar la vuelta en la barra, volar de regreso hacia la plataforma y después oscilar hacia adelante y hacia atrás una vez más antes de soltarse, dar una vuelta en el aire y caer en la red de protección. 

 

Sobre el autor:

María Liébana

María Liébana es redactora especializada en temas de economía.

… saber más sobre el autor