Miriam Gómez Sanz
Deporte para mayores
María Luisa, la mujer de 88 años que practica pole fitness
Anima a otras mujeres mayores a moverse y ganar autonomía
A sus 88 años, María Luisa Solórzano Arroyo se define como "la mujer más feliz del mundo". Es madre de diez hijos, abuela de catorce nietos y bisabuela de nueve y, desde hace una década, esa felicidad también pasa por una barra de pole fitness, disciplina que practica de forma regular en Ciudad de México.
"Como todo, nos cuesta un poquito, pero no me rindo". Para ella, el deporte es una forma de mantenerse viva, fuerte y activa. Habla con orgullo de sus brazos, de su abdomen y de la energía que conserva gracias a seguir entrenando.
María Luisa se define como soltera y una persona "muy independiente". Desde esa posición, lanza una crítica directa a la situación que observa en muchas mujeres mayores, a las que ve relegadas al cuidado doméstigo y a una vida pasiva. Según ella, esa falta de actividad es lo que hace que se "oxiden".
Por eso, su mensaje va dirigido especialmente a ellas. Las anima a salir del espacio al que tradicionalmente han sido confinadas: "Yo sí quiero decirle a todas las mujeres que hagan ejercidio, que no nacimos nada más para estar en la casa atendiendo al marido y a los hijos".
Sentirse sexy sin vergüenza
María Luisa es consciente de las miradas y de los comentarios. Está acostumbrada a que le pregunten si no le da vergüenza practicar pole a su edad, pero tiene claro que no la siente. Para ella, el fitness no entiende de años: "No hay edad para ninguna actividad de ejercicio".
En uno de sus vídeos más recientes, se presenta con una afirmación rotunda: "Véanme bien. Yo tengo 88 años y me encanta el pole. Me siento una persona sexy sexy".

