Herencias: qué puedes hacer si un hermano saca dinero de la cuenta de tus padres
El dinero no pertenece automáticamente a quien las gestiona
La herencia es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones que una persona deja tras su fallecimiento. En España, ese patrimonio debe repartirse entre los herederos siguiendo lo que establezca la ley o el testamento, pero en la práctica este proceso no siempre es sencillo. Uno de los conflictos más frecuentes aparece cuando uno de los hijos dispone del dinero de la cuenta bancaria de los padres tras su muerte, una situación que genera dudas legales y, en muchos casos, enfrentamientos familiares.
Muchas familias creen que si un hijo estaba autorizado en la cuenta bancaria de sus padres, puede seguir usando ese dinero después del fallecimiento. Sin embargo, la abogada especializada en herencias Laura Lobo aclara que la autorización solo permite operar en vida del titular. Tras la muerte, el dinero pasa a formar parte de la herencia y no puede ser utilizado libremente por ninguno de los hijos, aunque figure como autorizado.
Según explica la experta, retirar fondos en ese momento puede suponer un problema serio, ya que esas cantidades deberán incluirse en el reparto hereditario y, si no existe acuerdo entre los herederos, pueden reclamarse por la vía legal.
Una fuente habitual de disputas entre hermanos
Este tipo de situaciones suele darse cuando uno de los hijos se ha ocupado de los padres o gestionaba sus asuntos económicos. Laura Lobo señala que, aunque la intención no siempre sea perjudicar al resto de la familia, actuar sin informar ni consensuar suele desencadenar conflictos difíciles de resolver.
Además, recuerda que el dinero en cuentas bancarias no pertenece automáticamente a quien las gestiona, sino a todos los herederos. Si uno de ellos se adelanta y retira fondos, el resto puede exigir explicaciones y reclamar su parte, lo que con frecuencia acaba deteriorando las relaciones familiares.
¿Qué ocurre si ya se ha retirado el dinero?
Cuando el dinero ya ha sido retirado, la abogada explica que deberá regularizarse la situación en el momento de repartir la herencia. Esto significa que las cantidades extraídas se descuentan de la parte que corresponda al heredero que las retiró o, si es necesario, se le puede exigir su devolución.
En los casos más graves, cuando no hay acuerdo entre los hermanos, el conflicto puede acabar en los tribunales, con el consiguiente coste económico y emocional para la familia.
Para evitar este tipo de situaciones, los expertos recomiendan hacer testamento, dejar claras las voluntades y explicar en vida cómo se quiere que se gestionen los bienes. Laura Lobo insiste en que la falta de información y de planificación es uno de los principales motivos por los que las herencias se convierten en un problema.



