Ignacio Sanz (MAPFRE) pide fomentar la retribución flexible, como vía de ahorro para la jubilación
Debate 65YMÁS 'Planes de pensiones de empleo: por qué no triunfan’, con MAPFRE, Santander y Ocopen
"Ahorrar para la jubilación es clave, es una inversión en uno mismo", subraya Ignacio Sanz (MAPFRE)
Las expectativas creadas con la Ley de reforma de 2022 de planes de pensiones colectivos, están lejos de cumplirse: el sistema de planes de pensiones de empleo tiene un patrimonio estancado en 40.000 millones de euros (septiembre de 2025) y solo 1 de cada 10 trabajadores posee plan de empleo.
Tal como subraya Ignacio Sanz Alonso, director de Negocio Colectivo y Previsión Social Empresarial de MAPFRE España (@MAPFRE_ES), existe un enorme desconocimiento entre trabajadores y pequeñas y medianas empresas sobre qué son y cómo funciona estos vehículos de ahorro complementario para la jubilación. "Habría que desarrollar planes específicos desde Educación Primaria, en las universidades, impulsar campañas públicas masivas, y que los ciudadanos tengan información sobre la cuantía de su pensión futura", reclama.
Sanz defiende las fórmulas de retribución flexible, que permiten ahorrar y complementar los ingresos de los trabajadores de cara a la jubilación. "La retribución flexible es una gran desconocida: conocemos el seguro médico, los tickets de comida, ayudas de transporte, etc, pero ignoramos las opciones de retribución flexible, el ahorro para la jubilación. Para las empresas, puede ser una herramienta de fidelización del talento, que además aporta un beneficio social a los empleados". Además, considera necesario abrir un debate sobre la posibilidad de adoptar en España el sistema del ‘autoenrolment’, consistente en la adhesión automática del empleado al plan de empresa.
Así lo ha expuesto en el debate de 65YMÁS ‘Planes de pensiones de empresa: ¿por qué no triunfan en España?’, presentado por Ana Bedia (@AnaBedia), directora del diario, donde también han intervenido Alfonsa Muñoz, directora de Previsión Colectiva en Santander Pensiones (@santander_es), y Mariano Jiménez, presidente de Ocopen (@OCOPEN_).

"La retribución flexible en forma de ahorro para la jubilación es una herramienta de fidelización del talento"
PREGUNTA.- ¿Cómo se puede fomentar la educación en materia de ahorro, para que los trabajadores, y ciudadanos en general, sepan qué es y cómo funcionan los planes de pensiones de empleo?
RESPUESTA.- La educación financiera es una asignatura pendiente. Tendríamos que integrar esta formación desde pequeños, en primaria, secundaria y universidad, para adquirir conocimientos de rentabilidad, rendimiento, la magia del interés compuesto, la planificación financiera, el ahorro o la inversión. Debería haber también campañas publicitarias públicas masivas sobre la importancia del ahorro complementario para la jubilación. En ese sentido, deberíamos disponer de mucha transparencia, conocer, por ejemplo, la cuantía prevista de nuestra pensión futura, para poder hacer una planificación financiera adecuada. Es cierto que la Seguridad Social dispone de un simulador bastante completo, pero solemos acudir a él cuando ya nos falta muy poco para la jubilación, cuando queda escaso margen de maniobra. También, en el ámbito de la empresa, los trabajadores necesitan formación, pues en general existe un gran desconocimiento sobre los vehículos de ahorro, tanto entre los empleados, como en las propias organizaciones.
P.- De cara a las empresas, ¿cómo valora las fórmulas de retribución flexible, que permiten ahorrar y complementar los ingresos de los empleados de cara a la jubilación?
R.- La retribución flexible es una gran desconocida: poco a poco se va implementando en las grandes empresas, pero las pequeñas y medianas están todavía un poco fuera de este ámbito. Todos conocemos el seguro médico, los tickets de comida, los cheques-guardería o las ayudas al transporte, pero falta mucha información sobre las opciones de retribución flexible, el ahorro para la jubilación. A mi juicio, habría que impulsar los vehículos de ahorro a largo plazo, complementarios a la pensión pública, y los planes de pensiones de empleo son uno de los productos para ello. Hay que recordar que estos planes tienen ventajas para el trabajador y para la propia empresa. El trabajador dispone de un beneficio fiscal, por el diferimiento del pago de impuestos hasta la jubilación, momento en el que seguramente tendrá menores ingresos, con lo cual tributará menos. Y para la empresa, la retribución flexible en forma de ahorro para la jubilación es una herramienta de fidelización del talento.
P.- El envejecimiento de las plantillas empieza a ser una realidad, que irá creciendo en la próxima década...
R.- En efecto, las empresas afrontan ya un reto importante, por el envejecimiento de las plantillas, que irá acentuándose en los próximos 10 o 20 años, cuando se jubilará la generación del baby boom. Pero, además, el retraso paulatino de la edad legal ordinaria de jubilación, y los incentivos para retrasar el retiro (recordemos que la jubilación en España no es obligatoria), están haciendo que muchos trabajadores no puedan jubilarse a los 65, no porque no quieran, sino porque no pueden. Y otros deciden permanecer en sus puestos, porque les compensa seguir trabajando, para aumentar su pensión. Todo ello genera una continuidad de personas cada vez mayores en las empresas. En este escenario, la fidelización del talento es fundamental, y la retribución flexible en forma de ahorro es, como decía antes, una herramienta idónea de fidelización del talento.
"Habría que avanzar hacia planes de empleo de adscripción automática del trabajador"
P.- ¿Se debería establecer un modelo de planes de pensiones de empleo semiobligatorios, de adscripción automática del trabajador?
R.- España debería estudiar la posibilidad de avanzar hacia el modelo del 'autoenrolment', que en países como Reino Unido ha tenido bastante éxito. Consiste en la adscripción automática del trabajador al plan de empleo de su empresa, con un funcionamiento bastante sencillo y efectivo: si el trabajador no quiere el plan, solo tiene que pedir darse de baja; y si lo quiere, va realizando las aportaciones periódicas pertinentes. ¿Por qué funcionan mejor los sistemas semiobligatorios, como el de Reino Unido? Porque se ha demostrado que, si a los ciudadanos nos dicen "ahorra una parte de tu salario para la jubilación", no lo hacemos. Pero si nos "invitan" a ahorrar de forma semiobligatoria, mediante la adhesión automática, la gran mayoría lo hace. En Reino Unido, el autoenrolment echó a andar con el trabajador ahorrando un 3% de su salario de forma automática, y otro 5% de aportación de la empresa. Y resultó que solo el 10% de los trabajadores levantaron la mano para salirse del plan, mientras el 90% continuó ahorrando para su jubilación.
"Los tres pilares de pensiones son complementarios, en ningún caso rivales"
P.- ¿El sistema del 'autoenrolment' es exportable a España?
R.- Es un modelo cuanto menos a explorar en España. Algunos expertos sostienen que tendría un difícil encaje legal, debido a que la Constitución española habla de que las prestaciones complementarias han de ser libres. Pero existen interpretaciones jurídicas que apuntan otras soluciones, entre ellas, la posibilidad de obligar a la empresa a aportar al plan de pensiones, y dejar al trabajador libremente la opción de negarse a la adhesión automática. A mi juicio, sería conveniente abrir el debate, que se estudien y negocien las posibilidades, porque es evidente que arrecia la presión sobre el sistema público de pensiones, debido a la inminente jubilación de los boomer, a la creciente longevidad de la sociedad, a la mayor esperanza de vida en la jubilación, al reto del relevo generacional en las empresas, etc. Todos estos factores hacen que el ahorro para la jubilación sea algo imprescindible para la persona, para la sociedad y para las cuentas públicas del Estado.
P.- ¿Qué propuestas concretas: fiscalidad, tope de aportaciones, liquidez, etc., son necesarias para impulsar los planes de pensiones de empleo?
R.- Lo fundamental sería asumir que el primer pilar de ahorro (la pensión pública) necesita del segundo (planes de pensiones colectivos) y del tercer pilar (ahorro individual). Así lo recomienda el Pacto de Toledo, que es la base sobre la que se han realizado las últimas reformas de pensiones aprobadas y vigentes en España. Los tres pilares son complementarios, en ningún caso rivales. Además, se necesita una regulación estructural, que aborde la educación financiera, fomentar campañas oficiales de concienciación, facilitar información sobre la situación real del sistema público de pensiones y sobre las opciones de ahorro complementario, ofreciendo incentivos a trabajadores y empresas. De lo contrario, mucho me temo, el segundo pilar de ahorro para la jubilación va a continuar siendo residual.



