Viajes

Acércate a Olite y descubre cómo fue el lujo cortesano medieval

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Jueves 23 de mayo de 2019

3 minutos

Las torres puntiagudas de su Palacio Real y sus galerías subterráneas destacan en esta villa navarra

Acércate a Olite y descubre cómo fue el lujo cortesano medieval
Teresa Rey

Foto: Bigstock

Jueves 23 de mayo de 2019

3 minutos

Las torres puntiagudas del Palacio Real de Olite constituyen uno de los elementos arquitectónicos más llamativos a primera vista de esta pequeña ciudad de Navarra. Es una de los vestigios de su condición de sede real en la Edad Media durante el reinado de Carlos III el Noble (1337-1425), artífice de esta edificación majestuosa que llenó de animales exóticos como jirafas o leones, además de adornarla de abundantes jardines verticales que colgaban de sus muros. 

El castillo

La población de Olite, que en la actualidad está en torno a los 3.000 habitantes y que dista a poco más de 40 kilómetros de la capital de la Comunidad Foral, Pamplona, luce orgullosa esta construcción fruto del lujo cortesano medieval. Ocupa un tercio del casco histórico de la villa y está construido junto a otro palacio anterior al que se llama “viejo” (s.XII-XIII) y que en la actualidad es un Parador de Turismo.

El “nuevo” es una edificación de los siglos XIV y XV, que mandó construir el rey Carlos III a su imagen y capricho para convertirlo en un lugar de ensueño, y en una de las representaciones del gótico civil francés más importantes de nuestro país que además se considera una de las más interesantes de Europa. La versión actual, que está abierta al público, es fruto de una reconstrucción que se emprendió en el año 1937, ya que el palacio sufrió un incendio en el siglo XIX.

Otros puntos de interés

Hay otros puntos de interés que puedes descubrir si viajas a la villa medieval de Olite. Están las galerías medievales subterráneas, destacando las que se encuentran en la plaza de Carlos III, donde también se encuentra el Ayuntamiento, que tiene forma de mansión mobiliaria aunque se mandó construir en 1950. A esta plaza se accede a través de la Torre del Chapitel, portal del recinto amurallado y que es otro de los emblemas de la localidad.

Parte de las murallas de Olite se conservan, de modo que las podrás apreciar junto a otros monumentos como los palacios renacentistas y barrocos que configuran sus calles, o la Iglesia de San Pedro, de estilo románico y barroco, en la rúa Mayor.

Festival medieval y vino

En agosto, esta pequeña ciudad acoge un Festival Medieval que la lleva a aquel periodo a través de las numerosas personas caracterizadas, espectáculos como torneos medievales y comidas y cenas servidas en vasijas de barro por posaderos con trajes de época.

El vino es otro de los protagonistas de Olite, ya que posee numerosas bodegas y cooperativas tanto en la propia ciudad como en los alrededores. En ellas se pueden degustar sus famosos caldos olitenses rosados o tintos, adscritos a la Denominación de Origen Navarra.