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¿Dispuesto a descubrir Moscú? Lo que no te puedes perder en la capital soviética

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Lunes 27 de enero de 2020

3 minutos

Un gran viaje que te permitirá conocer una metrópolis singular, rebosante de arte e historia

Moscú: el Kemlin

Puede que tengas más de una idea preconcebida sobre Rusia pero, probablemente, en cuanto comiences a descubrir lo que guarda su capital, alguna de las opiniones que llavabas en la maleta cambien.

Moscú es una ciudad enorme, en la que los modernos edificios contrastan con un centro histórico donde la huella de su pasado está presente, formando con naturalidad parte de la vida cotidiana. Monumentos, museos, teatros, restaurantes… Tienes mucho que ver en este destino que nunca deja indiferente a quien lo visita por primera vez.

Por dónde empezar: información práctica

Actualmente tienes vuelos directos desde distintas ciudades españolas, que te llevarán a alguno de los tres aeropuertos internacionales de Moscú en unas cinco horas de avión. Cualquiera de ellos está bien conectado con el centro y a una distancia razonable de entre 30 y 40 kilómetros. Además de escoger el vuelo que te resulte más interesante, debes saber que la entrada al país requiere, además del pasaporte en vigor, el correspondiente visado turístico, que deberás gestionar con la suficiente antelación. También no está de más llevar algo de moneda cambiada para tus primeros gastos en rublos.

Respecto al alojamiento, la oferta en Moscú en amplia y variada. Tu primera decisión será elegir entre quedarte en el centro histórico, donde tienes numerosos hoteles de todas las categorías, incluso ubicados en antiguos edificios; o bien elegir alguno que se encuentre en barrios cercanos como Arbat o Tverskoy.

Para moverte por la ciudad, lo más recomendable es utilizar el metro, considerado uno de los más bonitos del mundo porque guarda, en alguna de sus estaciones, auténticas obras de arte.

Entre las recomendaciones básicas, también debes tener en cuenta la época en la que planees tu viaje, ya que las frías temperaturas que alcanza Moscú en invierno hacen más aconsejable visitar la ciudad en primavera o verano.

Metro de Moscú

Lo que te espera descubriendo el centro de la ciudad

Imposible empezar tu recorrido en otro lugar que no sea la imponente Plaza Roja moscovita y los distintos edificios que le dan forma, con el majestuoso Kremlin como epicentro de la ciudad y del propio país. La plaza impresiona por sus dimensiones (más de 23.000 metros cuadrados) y porque se trata de un conjunto arquitectónico que guarda siglos de historia, desde la época de los zares, hasta los tiempos del más férreo comunismo.

Además de contemplar las rojas murallas con sus llamativos torreones que protegen a la plaza, te encuentras en el corazón de la ciudad y son muchos los lugares que no te puedes perder en este privilegiado enclave. Del Kremlin (@KremlinMuseums), palabra que significa “fortaleza”, podrás visitar solo algunas de las estancias, como pueden ser la armería y las salas dedicadas a conciertos y exposiciones. A las dependencias gubernamentales no podrás acceder.

Lugares de interés son también el Mausoleo de Lennin, el Museo Estatal de Historia, con su llamativa fachada, y los jardines de Alexander, en la zona este de la plaza donde también se encuentra el monumento al soldado desconocido.

Las catedrales de Moscú

Forman sin duda una de las imágenes más representativas de la capital soviética y son todo un emblema de la Plaza Roja. La que centra todas las miradas, por sus curiosas cúpulas de llamativos colores, es la Catedral de San Basilio, del siglo XVI y todo un símbolo de la ciudad; pero tampoco puedes dejar de visitar la Catedral de Kazán, iglesia ortodoxa de peculiar arquitectura reconstruida en la década de los 90.

Además, entre los edificios de carácter religioso que debes incluir en tu ruta, la Catedral de Cristo Salvador, muy cerca del Kremlin y junto al río Moscova, es de visita obligada. Su estilo arquitectónico y sus cúpulas doradas, que dicen que están inspiradas en la iglesia de Santa Sofía en Constantinopla, la hacen inconfundible.

Plaza Roja de Moscú

Para completar tu recorrido

Aunque el centro histórico guarde algunos de los edificios más interesantes, la capital rusa tiene mucho más que ofrecerte.

Junto a la Plaza Roja se encuentra una de las primeras sorpresas que te esperan mientras descubres las calles de Moscú. Se trata de las galerías comerciales GUM, uno de los centros de este tipo más bonitos y lujosos de todo el país. Pese a sus precios prohibitivos, un paseo por su interior resulta de lo más interesante. Próximo también se encuentra el mítico Teatro Bolshoi. Si tienes oportunidad de asistir a una de sus representaciones de danza, no dudes en hacerlo.

Uno de los paseos indispensables debe incluir la calle Arbat, una de las zonas peatonales más dinámicas de la ciudad, ideal para realizar las típicas compras y probar alguna de las delicias gastronómicas del país en cualquiera de sus numerosos restaurantes.

En cuanto a los museos, ten en cuenta que la ciudad posee cerca de 400, por lo que cualquier elección queda limitada, pero entre los que no pueden faltar, la Galería Estatal Tretyakov, el Museo de Arte Moderno (@MMOMA) con obras de Chagal o Kandinsky, y el curioso Museo de la Guerra Fría Bunker 42 (@bunker42com) son una pequeña muestra de la amplitud del panorama cultural con el que, probablemente, no contabas cuando decidiste viajar a Moscú.

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