Francisco Olavarría Ramos: Balance

La pandemia me ha pillado con las necesidades básicas cubiertas y esto me ha permitido, vivir el confinamiento como la etapa más creativa de mi vida. Este privilegio lo he compartido con la audiencia de 65 y más y otros tantos medios digitales vinculados a la información de la discapacidad o la religión y la espiritualidad, enlazando estos intereses, personales y profesionales, con mi auténtica salvación, la cultura y el arte. Por todo, ello mi balance ha sido positivo y agradecido con todos. Pero alguien como yo, preocupado por el prójimo y el bien común, he vivido con lamento muchas pérdidas, el maltrato a las poblaciones más vulnerables y como el negacionismo, ha sembrado la duda sobre la comunidad científica y sus irrefutables avances.

Este artículo viene a ser un homenaje a todas las profesiones de la salud y la atención social que se han esforzado, sin medios para cuidarnos, como lo harían a sus familiares.

En términos generales, la vacuna, que ya se está distribuyendo a las residencias de mayores y siendo suministrada con cierta celeridad, ha sido recibida con gran entusiasmo. No es para menos. Entre el resto de la población, sigue proliferando la sospecha; y yo me preguntó ¿a qué reacciones más severas temen estas personas, que la pobreza, la muerte y el miedo que nos ha traido el virus? ¿Proponen otra solución?

Yo me vacunaré por responsabilidad con mis mayores y con la ciudadanía en general, por respeto con todas las personas que fallecieron este año (1,8 millones de muertos por covid en todo el mundo) y con sus familiares que siguen sufriendo esas ausencias y también, como muestra de solidaridad con todos aquellos que se ofrecieron a testar la vacuna y así regalarnos un futuro de esperanza al resto de la humanidad.

En lo personal, el 2021 empieza con ilusión con un nuevo proyecto profesional relacionado con la rehabilitación y el daño cerebral que os comentaré más adelante y un deseo, la vacuna para todos aquellos que quieran vivir protegiendo a su gente querida y a ellos mismos. Será así, que podremos decir ¡FELIZ AÑO NUEVO!


SOBRE EL AUTOR

Francisco Olavarría Ramos, licenciado en Comunicación y Marketing y activista en favor de los derechos de personas mayores y personas con discapacidad.

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