La epidemióloga Ángela Domínguez: "Las residencias van a verse menos afectadas por la tercera ola"

La Navidad es una época agridulce, las personas mayores conocen bien este sentimiento, pero estas fechas particularmente, y con el virus aún entre nosotros, las hacen especialmente amargas.  

La crueldad con la que la Covid-19 ha impactado en sus vidas, y en la de todos, no es para que tengamos motivos de celebración, pero no estoy aquí para ser un aguafiestas. Entiendo el sufrimiento generado por el aislamiento de los últimos, y largos meses, y entiendo las necesidades emocionales apremiantes de volver a recuperar la vida social. Porque sin duda, son estas cosas las que hacen que la vida sea significativamente más llevadera.

Preocupado por el futuro, este artículo es una llamada a la prudencia y a la esperanza. La vacuna llegará pasadas las fiestas, pero será a cuentagotas, y por ello no debemos bajar la guardia. La tercera ola puede ser aún más devastadora, como así ha ocurrido tras las celebraciones de Acción de Gracias en Estados Unidos.

La máxima autoridad sanitaria de nuestro país, el ministro Illa insistía en lo que es más sensato en estos momentos. "Podemos decir que estamos en el principio del fin, pero hay que mantener la guardia alta y más en estas fechas de Navidad con el plan que acordamos con las comunidades autónomas y que hace un llamamiento a quedarse en casa, a restringir la movilidad y los contactos sociales”, comentaba en rueda de prensa la semana pasada.

Es bueno recordar que el comportamiento generalizado de las personas más mayores ha sido ejemplar, y es que ellos y ellas, más que nadie, se saben cuidar. Aunque a veces, necesiten apoyos familiares o profesionales para acompañarlos en ese proceso indeseado y complicado, por la dependencia.

Como decía el ministro, “estamos en el principio del fin” pero de momento debemos seguir con las recomendaciones sanitarias y esperar un poco más, protegidos en el domicilio y con el mínimo de personas. Sin duda, me queda claro que la vuelta a la normalidad la vamos a gozar el doble. Esta espera vale la pena.


Francisco Olavarría Ramos (@OlavarriaRamos), director de Relaciones Institucionales de Depencare, empresa de cuidadores a domicilio para personas mayores y personas con algún grado de dependencia y/o discapacidad.

Sobre el autor:

Francisco Olavarría Ramos

Francisco Olavarría Ramos

Francisco Olavarría Ramos es profesional de la comunicación, con formación en gerontología social. Es director de Relaciones Institucionales de Depencare, empresa de cuidadores a domicilio para personas mayores y personas con algún grado de dependencia y/o discapacidad.

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