Fernando Ónega
Opinión

Condenados a la distancia

Fernando Ónega
Condenados a la distancia
Onega Fogonazos

 

Es una de las noticias de estos días, que ya se había producido en la primera oleada del virus: la ocupación creciente de las UCI y la necesidad de atender a los contagiados por el Covid tiene la penosa consecuencia de que no se puede atender a otros enfermos. Según datos que hoy se publican, solo el 30% de las consultas en primaria y de las hospitalarias son presenciales. El resto es teleasistencia. Hay mucha preocupación por lo que ocurre en la enseñanza. Cada vez que un colegio o parte de un colegio tiene que acudir a la educación a distancia, se llega a hablar de otra generación perdida. La verdad quizá sea que sea crea un problema a los padres obligados a tener a sus hijos en casa. Yo quiero resaltar, sin meterme en ningún tipo de odiosa comparación, que es mayor el problema de la asistencia médica, aunque sea más visible. La teleasistencia sirve para dar los resultados de una analítica, si es que se pudo hacer, no para otro tipo de cuidados. El enfermo necesita ver la cara del médico y no le vale una pantalla. Necesita su mano. Requiere su proximidad y su calor. Y ya vamos conociendo casos de muertes porque todo se confió a lo “tele”: al teléfono o al ordenador.

 

Escribe tu comentario aquí 0
0

No hay comentarios ¿Te animas?