Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Cuando la picadura de una avispa resulta mortal

Ramón Sánchez-Ocaña
¿Qué hacer cuando a tu mascota le pica una avispa o una abeja? - Picadura
Pildoras

 

Hay personas especialmente sensibles a las picaduras de avispas y abejas que deben conocer su condición y comprender que se trata de una patología y no de un accidente como están habituados a creer.

Se calcula que entre un 0,5 y un 3 por 100 de la población puede padecer una reacción anafiláctica a la picadura de himenópteros. (Anafilaxis es un término procedente del griego -ana-filatós- y que literalmente significa, sin protección).

La clasificación ya clásica de las reacciones ante una picadura abarca cuatro estadios. El primero, el más leve, produce una reacción local en la piel, con entorpecimiento y escasa reacción de picor de ojos u obstrucción nasal. En el segundo estadio, ya aparecen además de las consecuencias locales, alteraciones de la mucosa respiratoria y problemas digestivos. En el tercero, se añade gravedad a los síntomas anteriores y aparecen componentes vasculares. Por último, puede sobrevenir el shock anafiláctico, realmente grave y que puede comprometer la vida de la víctima.

Una buena solución parece ser la inmunoterapia, es decir ir dando al paciente muestras del veneno para lograr la adaptación y así, cuando la picadura en la vida real llegue, tener el organismo protegido. Es lo que popularmente se conoce como autovacuna, aunque esta denominación no sea correcta.

Cada año, unas 100.000 personas padecen reacciones alérgicas por esta causa. Se puede calcular que por lo menos 20 españoles podrán perder la vida cada año por estas picaduras.

Normalmente, abejas y avispas solo pican cuando se sienten amenazadas. Evite acercarse a nidos o asustarlas cuando están cerca.

Los insectos son más agresivos cuando hace calor. Se sienten atraídos por las comidas, los refrescos, los olores fuertes y el sudor. Por eso, evite comer al aire libre, no ande descalzo, no utilice perfumes fuertes y evite ponerse ropa de colores vivos.

Tras una picadura los síntomas alérgicos leves pueden ser picor, urticaria, hinchazón de la zona. Los graves son mareo, vértigo, náuseas, debilidad, bajada de tensión, espasmo bronquial, vómitos e inconsciencia.

Si tras una picadura aparecen estos síntomas hay que ir rápidamente a un servicio de urgencias, a un centro sanitario, o a un médico. Si es de abeja, se puede retirar el aguijón con la uña, PERO sin presionar el saco de veneno

Lo importante es saber si uno es alérgico, porque una picadura en ese caso, puede revestir una mayor gravedad. Si tiene alguna sospecha, consulte al  especialista.

0

No hay comentarios ¿Te animas?