Estrella Martin Segurado
Opinión

Edadismo y paro sénior: un 'lujo' que no podemos permitirnos

Estrella Martin Segurado

Foto: BigStock

Martes 28 de abril de 2026

3 minutos

Artículo de Estrella Martín (Prox25): "Edadismo y paro sénior: un 'lujo' que no podemos permitirnos"

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Martes 28 de abril de 2026

3 minutos

España afronta un cambio demográfico profundo: vivimos más años y nacen menos personas. Esto tiene una consecuencia directa en el empleo. En España, cerca de 5 millones de baby boomers se jubilarán en la próxima década, mientras que solo se incorporarán alrededor de 1,8 millones de jóvenes al mercado laboral.

Y, sin embargo, seguimos expulsando del mercado laboral a profesionales a partir de los 45 o 50 años.

Esto no es solo injusto. Es ineficiente.

El edadismo no siempre es visible. No empieza cuando alguien no es contratado, sino mucho antes. Empieza cuando se deja de invertir en su desarrollo, cuando se le excluye de proyectos relevantes o cuando se asume que “ya está de salida”. Es un fenómeno silencioso, pero muy extendido.

El gran error es seguir organizando el trabajo como si la vida profesional fuera lineal: estudiar, trabajar y jubilarse. Ese modelo ya no existe. Hoy las carreras son más largas y cambiantes. El criterio (antes de descartar a un trabajador) ya no debería ser la edad, sino el momento profesional en el que se encuentra cada persona.

Sin embargo, muchas empresas siguen ancladas en inercias que penalizan al talento senior: invierten más en jóvenes, miden la formación en horas y no en impacto, y no gestionan adecuadamente la transferencia de conocimiento. El resultado es doble: pérdida de experiencia crítica y menor productividad.

Soluciones para el desempleo sénior

La solución no pasa por grandes discursos, sino por decisiones concretas. Activar roles de mentoría y asesoramiento para profesionales senior, medir la empleabilidad real en lugar de las horas de formación y, sin lugar a dudas, es imprescindible abrir modelos de trabajo más flexibles que permitan seguir aportando valor más allá de las edades tradicionales de retiro.

Las políticas públicas también tienen un papel clave. Hoy, en muchos casos, no compensa trabajar tras la jubilación, y los sistemas de formación continua no están diseñados para mayores de 45 años. Corregir estos desajustes es urgente.

Pero también hay una responsabilidad individual. A partir de cierta edad, ya no basta con la experiencia acumulada: es necesario seguir aprendiendo y adaptándose.

A esto se suma un factor clave: la irrupción de la inteligencia artificial. La IA no está sustituyendo el talento senior, pero sí está cambiando las reglas del juego. Automatiza tareas, pero aumenta el valor del criterio, la experiencia y la capacidad de entender contextos complejos. En este nuevo entorno, la combinación de experiencia y adaptación es más valiosa que nunca.

Si no actuamos, el impacto será claro: pérdida de talento, menor productividad y un freno al crecimiento económico.

La discriminación por edad no es solo una cuestión social. Es un error económico que ya no podemos permitirnos.

Sobre el autor:

Estrella Martin Segurado

Estrella Martin Segurado

Estrella Martin Segurado es psicóloga especializada en talento sénior y gerontóloga, experta en transiciones profesionales (45–65) y jubilación. Con más de 25 años como ejecutiva de Recursos Humanos en multinacionales, MBA, consejera independiente y fundadora de Prox25.

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