Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Alergias y picaduras: cómo actuar

Ramón Sánchez-Ocaña
Cuidado: las alergias y las picaduras aumentan en verano. Foto: Bigstock
Píldoras

 

En época veraniega hay una serie de factores ambientales que pueden favorecer el aumento de procesos alérgicos. Como señalaba la Dra. Margarita Fernández, de la Clínica Universitaria de la Universidad de Navarra, “la ingesta de algunas frutas de temporada, las picaduras de insectos, el polen de las plantas y flores típicas de esta estación, así como el efecto de algunos hongos constituyen las causas típicas que favorecen el aumento de la sintomatología de las enfermedades alérgicas durante el verano. Hay una predisposición familiar, pero pueden aparecer sin existir antecedentes familiares. Algunas de estas enfermedades se dan con más frecuencia en la infancia, como por ejemplo el asma bronquial, las rinitis, las alergias alimentarias, las dermatitis atópicas, etc.… Pero además, existen otras patologías como la hipersensibilidad frente a medicamentos, algunas urticarias, asma profesional, que son más frecuentes en el adulto.”

Prácticamente, todas las afecciones alérgicas de esta época se pueden controlar con un tratamiento adecuado. Se pueden aplicar vacunas tras un estudio pormenorizado del paciente, o tener tratamientos sintomáticos de manera que se puedan controlar las manifestaciones y efectos secundarios que afectan a la calidad de vida del enfermo. En todo caso, es importante que el enfermo conozca su proceso para que sea capaz de adoptar las medidas preventivas oportunas.

Picaduras

Entre las afecciones alérgicas más graves y que son propias del verano se encuentran las motivadas por las picaduras de avispas y algunos tipos de insectos.

Por desgracia hay en España más de medio millón de personas alérgicas a las picaduras de abejas y avispas que están expuestas a problemas serios tras una picadura. En teoría, todos podemos ser alérgicos a estos ataques. Si es así, el alergólogo le recomendará las soluciones que suelen pasar por la inmunoterapia; es decir, la vacunación. Se basa en ir inoculando al paciente una mínima cantidad del veneno que ocasiona la alergia para ir después aumentando esa cantidad. Así se consigue que el organismo tolere el veneno de forma que si le llega a picar una abeja, no reaccione.

A los especialistas es quizá la sensibilización a himenópteros lo que más les preocupa por su posible gravedad. Hay muchas personas que no valoran suficientemente sus síntomas después de una picadura y cuando vuelven a ser picados por una avispa, por ejemplo, se desencadena una reacción anafiláctica grave (shock anafiláctico). Una persona que ha sufrido una picadura y tiene después unos síntomas como reacción local exagerada, un cuadro de urticaria, dificultad para la respiración etc., puede quedar sensibilizada. Hay que consultar.

La Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica ha emitido un comunicado acerca de las picaduras de avispa y abeja, que nos parece interesante resumir.

Piense que cada año, alrededor de 100.000 personas padecen reacciones alérgicas por esta causa. Haciendo cálculos según datos de otros países, se puede concluir que 20 españoles podrán perder la vida cada año por estas picaduras.

  • Normalmente, abejas y avispas solo pican cuando se sienten amenazadas. Evite acercarse a nidos o asustarlas cuando están cerca.
  • Los insectos son más agresivos cuando hace calor. Se sienten atraídos por las comidas, los refrescos, los olores fuertes y el sudor. Por eso, evite comer al aire libre, no ande descalzo, no utilice perfumes fuertes y evite ponerse ropa de colores vivos.
  • Tras una picadura los síntomas alérgicos leves pueden ser picor, urticaria, hinchazón de la zona. Los graves son mareo, vértigo, náuseas, debilidad, bajada de tensión, espasmo bronquial, vómitos e inconsciencia.
  • Si tras una picadura aparecen estos síntomas hay que ir rápidamente a un servicio de urgencias, a un centro sanitario, o a un médico. Si es de abeja, se puede retirar el aguijón con la uña, PERO sin presionar el saco de veneno.
  • Lo importante es saber si uno es alérgico, porque una picadura en ese caso, puede revestir una mayor gravedad. Si tiene alguna sospecha, consulte al especialista.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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