Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Cuando los hombres se operan la nariz

Ramón Sánchez-Ocaña
Cuando los hombres se operan la nariz

Es curioso lo que me decía un cirujano plástico muy reconocido: La nariz retocada dentro de lo correcto y sin exageraciones puede dar mayor armonía a la cara; pero no establece una gran diferencia entre el antes y el después.

Aunque parezca mentira la expresión de un individuo no cambia al retocarle la nariz. La expresividad está en las zonas movibles de la cara, en lo que es vivo, como son los ojos y la boca. La nariz tiene una escasísima movilidad, con lo que sus cambios expresivos, de haberlos, son mínimos. Otro detalle en el que la gente no suele reparar: la nariz, tanto la nuestra como la de los demás, la vemos casi siempre de frente con lo que una reducción de tamaño, dentro de los límites adecuados pasa casi inadvertida.

La proporción de varones que ha decidido operarse para mejorar su imagen ha ido creciendo, aunque no llega al número de mujeres. Lo que más demandan es corregir un torso de la nariz demasiado alto, o una punta muy caída.

Tras la intervención, la  primera vez que se ve la nariz, suele ser hacia el octavo día en que con mucho cuidado, el cirujano retira la escayola que la cubre. La nariz estará muy sucia, (no podemos olvidar que lleva ocho días sin airearse, sin respirar, y por tanto todos los restos de la renovación de la piel están ahí adheridos). Cuando le quiten los vendajes podrá mirarse en el espejo. Pero esa no es la imagen válida de su nariz. Está hinchada, rodeada de unos párpados hinchados también y de unos ojos amoratados. Tardará unos días. Una afirmación que puede sorprender es que hasta dentro de unos meses el paciente no verá la nariz como suya. Y algo que puede llamar la atención: Solo los amigos muy íntimos van a advertir algo pero en un 99 % de casos no van a saber qué es lo que ha cambiado. Y el operado tardará en aceptar su nueva imagen que es mucho más parecida a la anterior de lo que imagina. Insistimos en esa afirmación. Hasta los amigos más cercanos notarán que tiene algo mejorado, pero no sabrán decirle exactamente qué es.

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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