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Si sigues cometiendo estos errores habituales, estarás perdiendo dinero sin darte cuenta

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Miércoles 4 de diciembre de 2019

3 minutos

No contar con un presupuesto mensual o comprar compulsivamente son algunos de esos malos hábitos

Si sigues cometiendo estos errores habituales, estarás perdiendo dinero sin darte cuenta

Unos u otros controlamos, en mayor o menor medida, los gastos que tenemos al final de mes. Sobre todo, si el presupuesto con el que contamos es más ajustado para hacer frente a todos los pagos y obligaciones que tenemos. Sin embargo, aunque podamos ser ahorradores y no dejarnos llevar por el ímpetu a la hora de gastar dinero, lo cierto es que sin que nos demos cuenta  llevamos a cabo una serie de acciones muy habituales que, inconscientemente, hacen que perdamos dinero y baje nuestro poder adquisitivo. Estos son algunos.

No contar con un presupuesto mensual

No es algo complicado de hacer y nos ayudará a llevar un control de nuestras finanzas y nuestros ingresos y gastos. Así, podrás saber con el dinero con el que cuentas el día 1 de cada mes e ir quitando de esa cantidad la parte que se llevan todos los gastos obligatorios en materia de pago de vivienda, recursos, alimentación, así como aquellas partidas destinadas al transporte, la salud o el ocio. Esta última, por desgracia, debe ser la parte más pequeña a la que deberemos destinar dinero.

No tener un 'colchón' para imprevistos

Siempre es bueno contar con algo de dinero fijo guardado que nos servirá para esos pagos inesperados que tengamos que hacer, como una lavadora que se ha estropeado, el cambio del suelo de la cocina por una fuga de agua, un viaje inesperado que debemos hacer por motivos familiares o el arreglo de una pieza dental que es urgente.

Si sigues cometiendo estos errores habituales estarás perdiendo dinero sin darte apenas cuenta

No fijarse en ofertas o promociones

No decimos que haya que recorrerse toda la ciudad en busca del precio más reducido de un determinado producto, pero no está de más echar un vistazo a las ofertas que encontremos (por ejemplo, los típicos anuncios de 3x2) con las que puede que ahorremos algo cada día. Eso sí, estos descuentos son ventajosos siempre y cuando necesitemos ese artículo y no compremos por comprar, pensando que por tener ese precio reducido es una "ganga" irrepetible.

No revisar las facturas

Cuando hacemos uso de un servicio de reparación en el hogar, compramos algo importante o tenemos suscrito un suministro (por ejemplo, la luz o el Internet de casa) es esencial revisar esa factura o documento donde queda reflejado el pago, no sea que estemos pagando de más sin darnos cuenta. Incluso podemos llegar a la conclusión de que quizás lo que hayamos contratado no se ajuste a nuestras necesidades y una tarifa menor sea más adecuada. 

Lo mismo que revisar los tickets cuando vamos a comer fuera, pagamos la gasolina del coche o nos cobran por un par de prendas nuevas de ropa.

No meter tu dinero en un producto financiero

Tener esa cantidad en la cuenta corriente no hará que aumente su valor. Pero si preguntamos a nuestro gestor de banca personal por algunos productos bancarios que nos pueden ofrecer, siempre podemos meter ahí los ahorros para que nos den algo de rendimiento. Algo que, sin embargo, no hacen el 60% de las personas, que muestran sus recelos hacia esa inversión por si pierden parte del dinero ahorrado. 

Así, para darle algo de movimiento, se puede optar por fondos de inversión, comprar acciones o decidirnos por la adquisición de una casa para invertir ese montante económico que tenemos en el banco.

Si sigues cometiendo estos errores habituales estarás perdiendo dinero sin darte apenas cuenta

Comprar de forma compulsiva sin pensar

Todos podemos darnos un capricho alguna vez. Pero una cosa es un antojo y otra comprar sin sentido y de forma impulsiva. No nos referimos solo a adquirir ropa u objetos caros, sino a excedernos incluso en el supermercado. Para evitar esto, lo mejor es salir de casa con una lista fijada de lo que necesitamos para los próximos días. Otro consejo en este caso es que nunca vayas a hacer la tienda con hambre, te dará por llevarte todo lo que se le antojen a tus ojos o a tu hambriento estómago. 

Además, al comprar más comida de la que realmente comeremos lo que estamos haciendo es que, al final, muchos alimentos caduquen o se pongan malos, con lo que los tiraríamos a la basura. Pero no solo estamos desperdiciando comida, también estamos tirando nuestro dinero. Por eso, antes de hacerlo debemos pensar con cabeza, aprovechar las sobras y estar atentos a la caducidad de los alimentos que tenemos en la despensa y la nevera. 

Comer y desayunar fuera de casa

Salvo que nuestra situación económica sea envidiable, comer fuera de casa de forma muy habitual al cabo de la semana no solo supone un gasto extra para nuestra economía, sino que también hace que descuidemos un tanto nuestra salud. No está mal que de vez en cuando salgamos a cenar fuera de casa o conozcamos el último restaurante que nos han recomendado. Pero lo dicho, de vez en cuando, si no queremos que nuestra economía se resienta.

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