Consejos

Qué necesitas para fabricar tu propia pasta en casa

Mariola Báez

Foto: BigStock

Domingo 23 de febrero de 2020

3 minutos

Obtener pasta casera es un proceso sencillo que necesita pocos utensilios y muy económicos

Qué necesitas para fabricar tu propia pasta en casa

La pasta casera no solo es una receta divertida y fácil de hacer, sino que se puede obtener un sabor y una textura a medida y totalmente fresca. Es posible amasar y cortar la masa a mano, o usar un utensilio de cocina para mezclar y un rodillo para aplanar y cortar. El proceso de hacerla en casa ofrece diferentes posibilidades y para el que se necesitarán algunos accesorios. Por lo general, no se requieren distintos instrumentos de cocina para poder fabricar diferentes tipos de pasta.

Qué se necesita

El utensilio más importante para conseguir la pasta en el hogar es una máquina de pasta, que facilita la tarea de estirarla y cortarla. Estas herramientas se pueden regular por grosores y modalidad, obteniendo espaguetis, fetuccinis o el tipo que se desee con cambiar su configuración. Mientras mejor sea la máquina, más opciones dará a la hora de fabricar diferentes piezas y conseguirá una pasta más fina y estirada sin romperse. Muchas de ellas traen por defecto la opción de estirar y afinar la masa, y se le compran accesorios aparte como cortadores para obtener los distintos estilos en los que se presenta este tradicional plato italiano.

Aunque no todo tiene que estar automatizado en este procedimiento. También existen los cortadores y accesorios manuales. Los rodillos son un ejemplo de ellos, que cuentan con distintos moldes que el usuario debe pasar con fuerza por encima de la masa para obtener el estilo deseado. Por último, otro utensilio de lo más eficaz para elaborar una buena pasta es el colgador de secado, ya que es crucial que esté seca antes de su cocinado.

nidos de pasta

Cómo hacerlo

En cuatro sencillos pasos se puede obtener una receta casera. En primer lugar se colocan 400 gramos de harina italiana o normal en un montículo sobre una superficie de trabajo limpia. Se debe hacer una especie de pozo en el centro de la harina. Luego se rompen cuatro huevos en el centro de este pozo y se usa un tenedor para batir suavemente los huevos mientras se utiliza la otra mano para asegurar las paredes exteriores de la harina. Y se continúa batiendo, dibujando gradualmente la harina a medida que se avanza hasta que la masa se espese.

En el segundo paso se usan las manos para juntar la masa y amasarla durante cinco minutos o hasta que esté suave y elástica. Para comprobar si está lista, se presiona con la punta del dedo. Si vuelve a brotar, significa que ha alcanzado la textura deseada. Después se forma la masa en un disco y se cubre ligeramente con harina. Se envuelve con plástico y se deja reposar durante 30 minutos.

Posteriormente, en la tercera fase, se divide la masa en cuatro porciones iguales y se utiliza la palma de la mano para aplanarla. A continuación se coloca la máquina de pasta en la configuración más amplia y se cubren los rodillos ligeramente con harina. Se introduce una porción de masa a través de la máquina y se repite seis veces más, doblandola en tercios y luego girándola 90 grados hacia la máquina antes de introducir más.

Por último, cuando la masa tenga el mismo ancho que la máquina, se deja de doblar en tercios. Y se sigue metiendo la masa a través de la misma, reduciendo gradualmente la configuración de la máquina de pasta, una muesca cada vez. Y así se repite el mismo proceso hasta llegar a la segunda y última configuración.

pasta.

Consejos

Hay ciertas pautas y consejos que ayudan a tener un resultado final más gratificante. Para empezar, es importante no escatimar en harina cuando se esté rodando y cortando la masa. Otra cuestión a tener en cuenta es dividir las hojas de pasta rodadas y los tallarines sin cocinar en varios pilares pequeños mientras se trabaja. Si no se hace, lo más probable es que el peso de la masa apilada encima de sí misma provoque que se hunda, independientemente de la cantidad de harina que se haya usado.

La proporción básica para los ingredientes, como regla general, es de tres partes de harina por dos partes de huevos. Y es necesario acentuar que nunca se enjuaga la pasta. Si se hace, después de cocinarla, se enjuaga el almidón adherido a ella, y ese almidón ayuda a que la salsa se adhiera a la pasta.

 
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