Alimentación

Que no te engañen, aprende a reconocer un pan 100% integral

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Sábado 25 de mayo de 2019

2 minutos

El pan integral es el último en sumarse a la lista de timos que afectan a la industria alimentaria

Aprende a reconocer un pan 100% integral

Leer detenidamente la etiqueta y los ingredientes que componen los alimentos que compramos en el supermercado se ha convertido en una tarea obligatoria. No solo para saber a ciencia cierta aquello que nos llevamos a la boca, también para evitar que nos engañen. Parece una postura algo exagerada, pero son muchos los productos de consumo diario que prometen ciertas características que en realidad brillan por su ausencia. La miel, el atún rojo, el aceite de oliva, el café, el arroz o los zumos de frutas son solo algunos de ellos. Sin embargo, si hay uno que realmente ha terminado por disgustar a los consumidores, es el pan integral.

Este bocado recibe su nombre por el uso de harina integral en la receta. Lamentablemente, algunos de los ejemplares que encontramos en el mercado están elaborados con harinas refinadas y un pequeño porcentaje de salvado. Una práctica que, según la legislación, es totalmente lícita, pues con añadir una cantidad ínfima de este último ingrediente ya puede ser considerado integral. Una laguna que engaña a los usuarios y que, por fortuna, tiene los días contados.

Esta nueva normativa obligará a los responsables del producto a especificar las características del mismo, así como los porcentajes exactos de sus ingredientes, y a denominarlo 100% integral si únicamente está hecho con harina de este calibre. Eso sí, tú también puedes aprender a identificar un pan integral auténtico con estas sencillas pautas.

Pan integral

Que no te vendan gato por liebre

  • A la hora de leer la etiqueta, la harina integral debe liderar la lista de ingredientes, pues este orden determina los compuestos que más abundan en el producto. En este sentido, el azúcar no debe aparecer en los tres primeros puestos y el resto de harinas o cereales empleados en la receta también deben ser integrales.

  • Aunque sea su principal seña de identidad, no debes dejarte llevar por el color, ya que esto depende de los ingredientes empleados. Por eso, tu referencia prioritaria debe ser la etiqueta.

  • Por otro lado, tal y como aconseja la Organización de Consumidores y Usuarios, según los preceptos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la relación entre los hidratos de carbono y la fibra debe ser menor de 10:1.

  • Otra forma de diferenciar un pan refinado de otro integral es su esponjosidad. Aunque esta particularidad influye notablemente en nuestra apetencia, lo cierto es que el pan integral es un poco más compacto y tiene menos sabor, pero también es más saludable.

  • Una forma de reducir el riesgo es acudir a panaderías artesanales, donde los expertos elaboran de forma casera todos sus productos.

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