Alimentación

El truco definitivo para hacer las patatas fritas perfectas

65ymás

Lunes 6 de julio de 2020

2 minutos

Aprende a cocinarlas para que te queden blandas por dentro y crujientes por fuera

El truco definitivo para hacer las patatas fritas perfectas

Puede que no sean el plato más saludable, pero ¿a quién no le gustan las patatas fritas? Aunque debes evitar los fritos lo máximo posible, no pasa nada por comerlas esporádicamente, ya sea solas o como acompañamiento de carne, pescado u otra elaboración. A continuación te mostramos los pasos que debes seguir para que te queden perfectas: sabrosas, blandas por dentro y con el punto perfecto de crujiente por fuera.

1. En primer lugar, es importante que elijamos bien el tipo de patata. Las variedades más indicadas para hacer patatas fritas son la Agria y Spunta, además de otras menos conocidas como la Baraka, Nagore, Caesar o Bintje. Si quieres obtener una patata frita crujiente, necesitas optar por las patatas nuevas, con menos almidón. Si te gustan doradas y un tanto blandas, mejor las semitardías.

2. Se aconseja que todas las patatas sean más o menos del mismo tamaño ya que, de lo contrario, unas estarán más fritas que otras y, por lo tanto, algunas se quemarán y otras se quedarán crudas. Lo ideal es que no sean muy finas, sino más bien gordas.

 

Patatas fritas

 

3. Procura que las patatas no tengan exceso de agua ni estén demasiado humedas. Para que no queden blandas, se deben lavar (para retirar el exceso de almidón) y secar cuidadosamente antes de echarlas al aceite caliente. Cuanto más secas estén, más crujientes quedarán.

4. Hay que usar un buen aceite de oliva porque, al confitarlas, las patatas adquieren su sabor.

5. El secreto de muchos chefs es la doble fritura. Para ello, lo mejor es empezar confitándolas a fuego medio durante unos cuantos minutos (alrededor de 15, dependiendo del tamaño). Y para rematar, subir el fuego y darles una fritura en aceite muy caliente de al menos un minuto. Así quedarán blandas por dentro y crujientes por fuera. Hay algunos cocineros que siguen esta misma táctica, pero sacando las patatas de la sartén entre la primera cocción suave y la segunda fuerte.

 

Patatas fritas

 

6. Una vez fritas, coloca las patatas sobre una fuente cubierta con papel de cocina absorbente para retirar el exceso de aceite. No te saltes este paso: si no escurres las patatas, el aceite hará que sepan demasiado a grasa.

7. Por último, nada más sacarlas echa sal a las patatas para que, de esta manera, se quede adherida la cantidad justa. No abuses de este aderezo, ni es bueno para el corazón ni para el sabor de las patatas.

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