Fisioterapia

Los motivos por los que no deberías abusar de las chanclas en verano

65ymás

Martes 4 de agosto de 2020

1 minuto

Los fisioterapeutas alertan de los problemas que traen consigo el uso prolongado de este calzado

Los motivos por los que no deberías abusar de las chanclas en verano

Con la llegada del calor y del verano es tiempo de dejar respirar nuestros pies y, por eso, cambiamos nuestro calzado habitual y se imponen las sandalias y las chanclas  Las hay de todo tipo: planas, con plataforma, de tacón medio y de tacón alto. Aunque resultan mucho más cómodas, el equipo de médicos rehabilitadores y fisioterapeutas de Fisioserv (@Fisioserv) alertan de que un uso prologando de chanchas puede traer consigo problemas que afectan no solo a nuestra forma de caminar, también a nuestros pies, columna, cadera e incluso rodillas.

A continuación te mostramos algunos de esos riesgos para que evites el aumento de las probabilidades para dañar tu bienestar.

 

Dolor por fascitis plantar

 

Los efectos negativos de usar chanclas

  • Fascitis plantar. Abusar de las chanclas o de zapatos planos (bailarinas, merceditas, etc.) puede ocasionar fascitis plantar. La fascitis plantar es una inflamación y degeneración de toda la fascia compuesta por tejido conectivo que va desde el hueso del talón hasta los dedos. Estas estructuras de las plantas de los pies desarrollan una importante función biomecánica, ya que ayudan a la musculatura a mantener el arco plantar, absorber y transmitir la energía durante el movimiento al resto de la musculatura del miembro inferior. Esta dolencia suele corregirse con una combinación de masaje deportivo y ejercicios diarios.
  • Dolores de rodilla, espalda y cadera. Utilizando este tipo de calzado, el apoyo al puente del pie es limitado, lo que con su uso frecuente puede producir a quien las utiliza, molestos dolores de espalda, cadera o rodilla.
  • Lesiones. El uso prolongado de chanclas puede, además de la fascitis, producir lesiones como, por ejemplo, esguince de tobillo, por la nula sujeción que aportan.
  • Rozaduras o ampollas. No debemos olvidarnos de las abrasiones en los pies y en los dedos. Estas heridas abiertas hacen que la persona afectada sea más susceptible a las infecciones y a los gérmenes.
  • Daño solar. Existen otros problemas asociados con el uso de las sandalias, como lo es que dedos o uñas se rompan, sufrir algún corte y contraer gérmenes. También, el pie está expuesto al sol un gran número de horas, lo que hace que nos lo podamos quemar con mucha facilidad.
  • Juanetes: Por último, con este zapato no se pisa de la manera adecuada, por lo que uno distribuye el peso del pie de manera distinta, sobrecargando zonas que pueden terminar creciendo por sobrecarga de esfuerzo.

 

Chanclas

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