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Autismo en personas mayores: dificultades a las que se enfrentan los pacientes

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Miércoles 1 de enero de 2020

4 minutos

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno neurobiológico del desarrollo

Autismo en personas mayores

Como bien es sabido, el autismo, también conocido como Trastorno del Espectro Autista (TEA), es un trastorno neurobiológico del desarrollo que se manifiesta a través de unas deficiencias persistentes en la comunicación y la interacción social, así como en unos patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades, tal y como explican desde el proyecto Autismo La Garriga (@AutismeGarriga).

A día de hoy se desconoce la causa principal de este problema de salud, aunque se sabe que se trata de un trastorno genético. "El autismo podría ser consecuencia de la interrupción del desarrollo normal del cerebro en una etapa temprana del desarrollo fetal, causado por defectos en los genes que controlan el crecimiento del cerebro y que regulan el modo en que las neuronas se comunican entre ellas", explican desde la Clínica Universidad de Navarra (@ClinicaNavarra).

Entre los síntomas que permiten identificar el autismo destacan la ausencia de respuesta a gestos y miradas, el aislamiento, problemas serios de lenguaje, tanto verbal como no verbal; comportamientos repetitivos o la realización de rituales o rutinas sin función alguna, entre otros.

Normalmente, el Trastorno del Espectro Autista está vinculado a los niños, pues su diagnóstico tiene lugar durante los tres primeros años de vida. Sin embargo, como cualquier otra enfermedad, el autismo también perdura a lo largo de toda la vida, llegando a la tercera edad. En este sentido, ¿cómo afecta el TEA a las personas mayores?

Autismo en la tercera edad

Una situación con necesidades especiales

Actualmente, muchas de las personas que han sido diagnosticadas de autismo en España son relativamente jóvenes, sin embargo, el paso del tiempo nos afecta a todos, lo que implica que dentro de unos años este grupo de pacientes también comenzará a envejecer. Sin olvidar a aquellos que reciben la noticia ya en la edad adulta. Ante esta situación, resulta fundamental conocer las necesidades que implica esta enfermedad en la tercera edad, pues sus síntomas se suman a los aspectos propios del proceso de envejecimiento.

Lamentablemente, "existe muy poca información sobre cómo interactúan los procesos de envejecimiento con las características propias de los TEA, y sobre el impacto que producen en la calidad de vida de las personas que presentan este tipo de trastornos", asegura la Confederación Autismo España (@Autismo_Espana) en uno de sus últimos informes. Una carencia que no solo empeora la calidad de vida del paciente, sino también a su familia ante la falta de apoyo y conocimiento para sobrellevar la enfermedad.

En este sentido, tal y como apuntan algunos expertos en la materia, los adultos mayores con autismo requieren una serie de necesidades e intervenciones procedentes de su entorno más cercano, los profesionales de la salud que participan en el tratamiento e incluso de las asociaciones especializadas que puedan apoyar dicho proceso. ¿Qué aspectos debes tener en cuenta?

  • Lo primero es ofrecer a sus cuidadores y familiares la información necesaria para planificar un sistema de apoyo concreto y orientado a cumplir las prioridades de este colectivo.
  • En este sentido y en relación a la interacción con el paciente, es importante proporcionarles un mundo estructurado y predecible. Es decir, utiliza señales claras y gestos evidentes antes que un lenguaje demasiado complicado.
  • Evita que acudan a lugares demasiado ruidosos o bulliciosos para no hiperestimularles, al menos al principio de la enfermedad.
  • Debes enfocar su tratamiento y educación desde un punto de vista positivo. No hagas hincapié en los errores y si muestra una mala actitud, ten siempre presente que no lo hacen con mala intención. Eso sí, tampoco es beneficioso que estés siempre encima de ellos, cierta libertad les viene bien para su desarrollo.
  • Si el paciente muestra una actitud desafiante, es preciso conocer cuáles son los factores que le empujan a ello, antes de reprenderle e intentar cambiarle.
  • Muchas personas mayores con autismo pueden trabajar, simplemente deben entrenar su conducta pensando en dicho cometido, así como recibir apoyo durante la actividad laboral.
  • Asimismo, los autistas que ya se encuentran en la tercera edad tienen derecho a un hogar adaptado. "Deben poder quedarse el mayor tiempo posible en sus propias casas o en un lugar de vida donde hayan estado habituadas a vivir antes de dejar de ser activas. [...] En relación a ello, es importante saber que es necesario preparar cuidadosamente la persona con TEA a los posibles cambios de domicilio o de estilo de vida", aconsejan desde SEDOME (@Sedome1), empresa dedicada a la ayuda domiciliaria.
Autismo en la tercera edad

Complicaciones de la enfermedad

El autismo en mayores no solo requiere unas necesidades concretas para mejorar la calidad de vida del paciente, así como su autonomía, esta enfermedad también conlleva algunos problemas de salud que pueden perjudicar aún más su estado. Obviamente, el proceso de envejecimiento que experimentan, al igual que el resto de personas, suma numerosos obstáculos que también son precisos tratar. Sin olvidar las carencias económicas, afectivas y sociales que pueden presentarse.

"Las personas con TEA pueden tener problemas relacionados con enfermedades y condiciones asociadas al espectro, con una calidad de vida y esperanza de vida realmente vulnerable", exponen desde SEDOME. Los problemas de salud a los que normalmente deben enfrentarse son, por ejemplo, la epilepsia, las enfermedades mitocondriales, el insomnio, la autoinmunización o diversas patologías gastrointestinales. De ahí la importancia de recurrir a un tratamiento multidisciplinar que abarque todos los problemas posibles.

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