Preguntas

Bronquitis en mayores: por qué se origina, su tipología y cómo prevenirla

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Domingo 3 de noviembre de 2019

6 minutos

Sus síntomas son similares a los de un catarro, pero sus características y tratamiento difieren

Bronquitis en mayores por qué se origina, los tipos y cómo prevenirla
Teresa Rey

Foto: Bigstock

Domingo 3 de noviembre de 2019

6 minutos

La bronquitis es una de las afecciones de las vías bajas más comunes en personas mayores y niños. Aunque sus síntomas parezcan similares a los de un catarro, la verdad es que el origen, las características y la forma en que se tratan difieren. Como su propio nombre indica, esta enfermedad se produce por una inflamación de los bronquios, que son los conductos que llevan el oxígeno a los pulmones.

Por qué se origina

Al respirar, el aire penetra por la nariz y la boca para, a continuación, pasar por la laringe y la tráquea. Después llega a los pulmones a través de los bronquios. Estos son dos tubos que se ramifican desde la tráquea y trasladan el aire a los pulmones. Ambos conductos se subdividen en otros más pequeños, los bronquiolos, que terminan en unas bolsas de aire diminutas llamadas alveolos. Estos últimos se encargan de intercambiar el oxígeno y el dióxido de carbono.

Los bronquios son muy sensibles y reaccionan enseguida ante algunos factores como el ejercicio, el polvo, el humo del tabaco, sustancias tóxicas en el aire, etcétera. Como reacción, los músculos que los rodean se contraen estrechando las vías respiratorias. Si a este fenómeno se le une la presencia de inflamación, entonces aparecen algunas dificultades para respirar.

Cuando los bronquios se inflaman se llenan de mucosidad y esto impide que la respiración sea normal. Se produce una obstrucción que provoca una respiración dificultosa y esto hace que surjan sibilancias o pitidos, entre otras manifestaciones.

Enfermedades en los pulmones

Tipos de bronquitis

La bronquitis aguda es el tipo más frecuente. Suele producirse por los mismos virus de la gripe o los resfriados, ya que surge normalmente cuando alguno de los dos se prolonga más de lo normal. En los resfriados, la infección vírica se produce en las vías altas, es decir, en la cavidad nasal y la zona de la faringe, pero en la bronquitis los virus, aprovechando que el cuerpo se encuentra más vulnerable, se trasladan y se ubican en las vías bajas del aparato respiratorio. Esto es algo que se da con más frecuencia en mayores, pero también en niños, asmáticos, fumadores o personas con las defensas bajas por diversos motivos.

El otro tipo de bronquitis es la crónica y se considera un tipo de enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC. Aquí los bronquios están también inflamados pero se caracterizan porque producen una secreción mucosa abundante, lo que da lugar a tos y problemas a la hora de respirar. Influye mucho en su aparición el hecho de fumar y estar expuesto de forma prolongada a aire contaminado, humo y polvo.

Al cronificarse nunca llega a desaparecer, de modo que para convivir con ella es importante seguir un tratamiento que alivie los síntomas. Estos se centran en abrir las vías respiratorias y eliminar la mucosidad. A veces es posible que se necesite terapia con oxígeno, todo dependerá del grado de la enfermedad.

Las técnicas de rehabilitación pulmonar son interesantes pues ayudan a conocer métodos de respiración beneficiosos para estos casos, como respirar con los labios fruncidos, y así se contribuye a impedir que los síntomas empeoren.

Problemas respiratorios

La tos y otros síntomas

El síntoma más característico de la bronquitis aguda es la tos, que además se puede prolongar durante diez o veinte días. A veces esta se acompaña de una mucosidad incolora, verdosa o amarillenta y, en este último caso, puede estar indicando que hay una infección bacteriana. Las sibilancias, fiebre leve o presión y dolor en el pecho pueden ser otras manifestaciones de esta enfermedad.

En cuanto aparezcan estos síntomas debemos acudir al médico para que nos haga una exploración completa. Además de mirar nuestra historia clínica, nos preguntará si nos hemos resfriado recientemente, si somos fumadores o estamos expuestos al humo del tabaco u otros gases o vapores.

Tratamiento y prevención

El tratamiento de la bronquitis aguda no se basa en antibióticos, ya que al tratarse de una infección por virus no son efectivos. Por ello se suele mandar reposo y si se tiene fiebre se recetará algún analgésico, fármacos para la tos y beber mucha agua. En el caso de tener sibilancias, es posible que nos prescriban algún medicamento inhalable que despeje las vías respiratorias.  

El tabaco empeora el avance y pronóstico de esta enfermedad, por lo que si somos fumadores es un buen momento para dejar este hábito. Se puede pedir ayuda al médico, ya que existen distintos tratamientos farmacológicos para dejar de fumar y que nos pueden ayudar a aparcar ese hábito si estamos dispuestos a ello.

No hay una manera específica de prevenir la bronquitis salvo si somos fumadores, en cuyo caso tendríamos que dejar el tabaquismo. Otras medidas incluyen tratar de no estar cerca de fumadores o en lugares donde se fuma, evitar espacios con altos niveles de contaminación o sitios donde haya polvos, gases o vapores que puedan afectar a los bronquios.

Para evitar contagios es muy importante lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia. Además, los mayores deben vacunarse contra la gripe y si el médico lo indica, también ponerse la vacuna contra la neumonía.