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Por qué no hay que usar bastoncillos para limpiarse los oídos

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Martes 14 de mayo de 2019

2 minutos

Los expertos no los recomiendan porque pueden favorecer la formación de tapones en la zona

Por qué no hay que usar bastoncillos para limpiarse los oídos

Aunque la cera en los oídos no está bien vista porque puede denotar falta de higiene, lo cierto es que si existe cerumen debemos considerarlo como algo natural. Eso no significa que no debamos limpiar la zona, pero es importante saber hacerlo para que no se formen tapones, que pueden provocar una pérdida de audición repentina y momentánea, ya que la pueden tratar los expertos.

La función de la cera

A pesar que desde pequeños se nos dice que debemos limpiar los oídos con bastoncillos, los otorrinolaringólogos desaconsejan esta práctica. En realidad, la cera es una buena señal porque significa que nuestro canal auditivo está funcionando perfectamente. Esta se produce en el interior del oído y después se expulsa sola.

El cerumen lo que hace es protegernos de las infecciones, es antibacteriano, impide que entre polvo e igualmente si se introduce agua evita que los tejidos que los configuran se irriten y se inflamen.

Lo que debemos tener presente, por tanto, es que esta sustancia no implica una ausencia de higiene ya que protege al oído y actúa como hidratante.

Qué pasa si usamos bastoncillos

Si utilizamos bastoncillos de plástico lo que podemos provocar es que con la manipulación la cera se vaya introduciendo cada vez más en el canal auditivo. Esto va causando que a su vez se vaya poniendo más dura, y finalmente escucharemos los sonidos con distorsión. Hasta que la acumulación sea tal que nos impida oír con normalidad.

A veces incluso podemos provocar lesiones si los usamos con demasiada fuerza, dando lugar a pequeñas lesiones o heridas, y en los casos más extremos podríamos afectar la membrana que cubre el tímpano, una lesión más importante. Otra sensación que se produce es la de cuerpo extraño en el interior del conducto si se queda algún trozo del bastoncillo dentro, que también sucede en ocasiones, indican desde la Sociedad Española de Otorrinolaringología (Seorl).

Lo que podemos hacer para limpiar la cera que se ve y que queda en el exterior del oído, es usar una toalla húmeda con delicadeza o tras la ducha aprovechar y pasarla levemente por la zona, pero nunca presionando.

Por otro lado, desde la Seorl nos recuerdan el impacto medioambiental que tienen los bastoncillos de plástico, que sería similar al de las toallitas húmedas. Estos productos se quedan flotando en el agua impidiendo su correcta depuración y al final no se eliminan si no se tiran de forma correcta.

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