Preguntas

Qué es el Escherichia coli y cómo se puede prevenir

Teresa Rey

Domingo 31 de marzo de 2019

2 minutos

La principal vía de contagio es por agua o alimentos contaminados y por contacto entre personas

Qué es el Escherichia coli y cómo se previene (Bigstock)

El Escherichia coli es un conjunto de bacterias que anidan en los intestinos tanto de personas como de algunos animales, y la mayoría en un principio resultan inofensivas. Ahora bien, en ocasiones, determinadas cepas pueden provocar trastornos intestinales, siendo uno de los más conocidos la “diarrea del viajero”. Dentro de sus variedades, la Escherichia coli O157:H7 es la más perjudicial porque desencadena síntomas más graves como dolor abdominal intenso, sangre y diarrea con vómitos e insuficiencia renal en casos extremos. Los grupos poblacionales más vulnerables a estas bacterias son niños, adultos mayores y personas con el sistema inmunológico debilitado. La principal vía de contagio es a través del agua o de alimentos contaminados, y de persona a persona cuando hay falta de higiene en las manos.

Síntomas y contagio

Los primeros síntomas surgen unos días después de la exposición al E. Coli. Lo más común es experimentar cólicos abdominales, náuseas o vómitos, diarrea líquida, fiebre y cansancio. El principal contagio de esta bacteria es a través de la alimentación. Esta bacteria tiene la singularidad de que aunque se ingieran cantidades mínimas de la misma ya provoca daños en el organismo, principalmente diarreas leve, explican desde la Clínica Mayo.

Alimentos y prevención

Como los alimentos son la principal fuente de esta bacteria, hay que tener especial cuidado con algunos de ellos. Suele encontrarse en la carne picada, especialmente en la que proviene de diferentes animales. Así, este tipo de carne, que es la que nos encontramos principalmente en las hamburguesas, debe cocinarse muy bien, sin que queden partes rosadas en la misma.

La E. Coli está también en la ubre de la vaca, por lo que se recomienda beber siempre leche pasteurizada. Y a su vez es muy común que se halle en alimentos frescos, siendo la lechuga y las espinacas los dos vegetales más susceptibles a la misma. En estos casos, un simple lavado no será suficiente, hay que enjuagar bien a conciencia todos estos productos antes de consumirlos.

El agua puede estar a veces contaminada. Normalmente, el agua del grifo está tratada previamente por lo que en general el riesgo de contaminación por este medio se minimiza, lo que no quiere decir que pueda darse algún brote. Hay que tener más cuidado con los pozos privados o si nadamos en lagos o estanques que pueden incluir aguas fecales.

Las personas infectadas con E. Coli pueden contagiar a otras a través del contacto. Por este motivo, se recomienda que en estos casos se extremen las medidas de higiene lavando bien las manos con agua y jabón.

0

No hay comentarios ¿Te animas?