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Dolor de espalda mecánico e inflamatorio: ¿cuáles son las diferencias y cómo afectan a los mayores?

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Martes 24 de diciembre de 2019

6 minutos

Es el primer trastorno crónico de salud en España y conocer el tipo determina la terapia a seguir

Dolor de espalda mecánico e inflamatorio
Teresa Rey

Foto: Bigstock

Martes 24 de diciembre de 2019

6 minutos

El dolor de espalda no es solo uno de los más comunes en la población, sino que por orden de frecuencia es el primer trastorno crónico de salud en España, según la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen @SEMERGENap). Alrededor del 80% de las personas ha sufrido o lo hará a lo largo de su vida esta molestia. Además, es una de las principales causas de absentismo laboral en nuestro país.

Un trastorno muy heterogéneo

La elevada prevalencia de esta patología se debe a que es un trastorno muy heterogéneo, que puede afectar a varias partes del cuerpo y no solo a la zona posterior del tronco. Además, detrás de su aparición hay un elevado número de causas, desde la edad y la dieta a aspectos relacionados con el estilo de vida del afectado o incluso factores emocionales.

El dolor de espalda es una afección generalmente benigna y autolimitada, aunque se debe analizar detenidamente, en especial en las personas mayores pues el deterioro de la zona es mayor por el paso del tiempo. Su etiopatogenia es compleja e influyen en su aparición componentes emocionales y sociales.

Asimismo, existen muchos tipos de dolor de espalda. Por ejemplo, el que se desarrolla en la zona lumbar, que tiene su origen en la columna vertebral, de modo que detrás del mismo puede haber problemas musculares, degeneración de discos, hernia de disco lumbar, estenosis lumbar u osteoartritis, entre otros. A veces se producen procesos dolorosos en zonas cuya inervación corresponde a raíces o nervios raquídeos, como ocurre con la lumbociatalgia o la cervicobraquialgia. El dolor de espalda baja surge en la parte inferior de la columna vertebral y se presenta con quemazón, hormigueo y dolor sordo o agudo, explican expertos de la iniciativa 'No les des la espalda'.

En general, de los distintos tipos de dolores de espalda el que afecta a las lumbares es el más frecuente, ya que es el que se diagnostica en el 70% de los casos.

Cómo puede ayudar la osteopatía en el dolor crónico de espalda. Conoce la naturaleza de uno de los mejores remedios para aliviar el dolor (PIxabay)

La duración

Según la duración del dolor de espalda podemos hablar de los siguiente tipos, tal y como se explica en el Documento de Consenso sobre dolor de Espalda, elaborado por Semergen y la Sociedad Española de Farmacia Familar y Comunitaria (@SEFAC_aldia):

  • Agudo: cuando dura menos de seis semanas
  • Subagudo: entre seis semanas y tres meses.
  • Crónico: durante más de tres meses.
  • Recurrente: si se producen episodios agudos sucesivos separados por periodos libres de síntomas de tres meses de duración. Si las crisis son frecuentes como, por ejemplo, más de tres en un año, se puede considerar que el trastorno se ha vuelto crónico.

¿Mecánico o inflamatorio?

Esto es en lo que se refiere a su duración, pero también podemos hacer otra distinción. Existe otra clasificación que determina si el dolor que estás padeciendo es mecánico o inflamatorio, algo importante porque en ambos casos el abordaje es diferente.

De forma genérica, los expertos aseguran que el dolor mecánico suele ser el más habitual. Puede darse a cualquier edad, se agudiza con el movimiento y disminuye cuando se está en reposo o incluso llega a desaparecer. El dolor que se experimenta es como si recibiéramos unos golpes continuados y constantes. No se produce rigidez por las mañanas y, como mucho, dura una media hora. No se sabe muy bien cuál es la causa de su origen, pero normalmente puede producirse por un traumatismo o una distensión muscular. Se suele aliviar con el descanso y se agrava con el esfuerzo físico.

Es importante que en cuanto manifestemos este tipo de dolor acudamos al médico para iniciar un tratamiento y que el problema llegue a una pronta solución. Detrás de esta patología puede haber otras causas como un esguince o distensión lumbar, una deformación congénita, un desplazamiento o hernia discal, artrosis de la columna vertebral, una fractura vertebral, además de la enfermedad discal degenerativa.

Hernia discal

El dolor de espalda inflamatorio no desaparece con reposo y, en algunos casos, reaparece o empeora con el descanso nocturno. Es más común en afecciones reumáticas o viscerales. En ocasiones, es mucho más molesto y lo padece una de cada veinte personas con dolores crónicos de espalda. Supone una merma importante de la calidad de vida por estas características. Se experimenta tanto por la mañana como por la noche, con una rigidez que se prolonga más de media hora.

Este problema surge de manera progresiva y cuando se instala dura más de tres meses. Aunque con el descanso no deja de doler, lo cierto es que realizando ejercicio físico experimenta una mejoría. Este tipo de dolor suele proceder de enfermedades autoinmunes, como espondilitis anquilosante, por ejemplo.

Luego hay otro dolor de espalada que es el neuropático. Este se manifiesta en los nervios lesionados, de modo que el afectad siente como un hormigueo y quemazón que se incrementa con el rozamiento. A veces se irradia a las extremidades, la sensibilidad se ve alterada y no desaparece mientras se está en reposo. Surge normalmente en la neuropatía diabética o en el herpes zóster.