Salud

¿Cuándo caminas te duelen las piernas? Puedes tener el síndrome del escaparate

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Jueves 23 de mayo de 2019

2 minutos

El 95% de los mayores de 65 años han sufrido alguna vez este tipo de degeneración arterial

¿Cuándo caminas te duelen las piernas? Puedes tener el síndrome del escaparate

A pesar de su nombre, esta dolencia nada tiene que ver con ir de compras, sino con tus arterias. El síndrome del escaparate, conocido también como la enfermedad arterial periférica, consiste en la obstrucción o el daño de las arterias abdominales y aquellas que residen en las extremidades (especialmente en los miembros inferiores), es decir, los vasos sanguíneos más alejados del corazón. Su aparición conlleva un dolor punzante o calambres musculares en las piernas y los brazos, ocasionados por actividades tan rutinarias como caminar, obligando así al individuo a descansar para reducir las molestias.

No obstante, son muchas las personas con la enfermedad arterial periférica que no padecen síntoma alguno o su intensidad es leve. Entre los signos que pueden aparecer durante el brote destacan el entumecimiento de las extremidades, sensación de frío en las mismas, cambio de color en las piernas, pérdida de vello, crecimiento más lento de las uñas o falta de pulso en las piernas o los pies, entre otros. Pero, ¿qué hay detrás de dicha afección?

El dolor puede surgir al caminar

La aterosclerosis es la responsable

Existen diversos factores de riesgo que aumentan las probabilidades de sufrir el síndrome del escaparate como, por ejemplo, el tabaquismo, la diabetes, la presión arterial alta, los antecedentes familiares, el sobrepeso y la edad avanzada. De hecho, el 95% de los mayores de 65 años han experimentado alguna vez este problema, cuyo germen radica en la aterosclerosis.

Esta variedad de arteriosclerosis, que es el endurecimiento, el aumento del grosor y la pérdida de elasticidad de las paredes arteriales, se caracteriza por el depósito de sustancias grasas en el interior de las arterias, provocando así la ralentización del flujo sanguíneo. Aunque esta afección suele darse sobre todo en el corazón, sus consecuencias pueden afectar al resto del cuerpo, como es el caso de la enfermedad arterial periférica.

Otras de las causas que puede haber detrás son la inflamación de los vasos sanguíneos, una lesión en las extremidades o la anatomía anormal de los ligamentos y los músculos. Bajo esta premisa, ¿es posible prevenirla?

Prevención y tratamiento

La única forma de prevenir la enfermedad es controlando los factores de riesgo expuestos anteriormente, además de hacer ejercicio físico con regularidad y consumir alimentos bajos en grasas saturadas.

En cuanto al tratamiento, tiene dos objetivos principales: controlar los síntomas y detener el avance de la aterosclerosis, que puede desembocar en un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. Además de un cambio en tus hábitos de vida, “probablemente necesites un tratamiento médico adicional. El médico puede recetar medicamentos para prevenir la formación de coágulos de sangre, reducir la presión arterial y el colesterol, y controlar el dolor y otros síntomas”, explican desde la célebre Mayo Clinic.

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