Sociedad

La Ayuda a Domicilio afronta con "ansiedad y miedo" la segunda ola: "Seguimos sin EPIs adecuados"

Pablo Recio

Jueves 5 de noviembre de 2020

1 minuto

Este jueves 5 de noviembre se celebra el Día del Cuidador

La Ayuda a Domicilio afronta con "ansiedad y miedo" la segunda ola: "Seguimos sin EPIs adecuados"

El Servicio de Ayuda a Domicilio, del cual forman parte más de 120.000 trabajadores (en su mayoría mujeres), atiende a cerca de 500.000 usuarios en toda España, una cifra que se ha incrementado por el cierre de los centros de día. Pero, si bien los usuarios han aumentado, las condiciones de trabajo siguen siendo igual de precarias que antes de esta crisis sanitaria, según denuncian desde la Plataforma Unitaria de la Ayuda a Domicilio (@UnitariaA).

Así, aunque, reconocen, ya tienen más material de protección que durante la primera ola, algunas empresas, denuncian, siguen sin ofrecer suficientes mascarillas a sus profesionales ("4 o 5 a la semana"). "La situación actual, si antes de la pandemia era mala, ahora, es muchísimo peor. Seguimos sin EPIs adecuados ni suficientes. Imaginad cómo se queda una mascarilla quirúrgica después de duchar a una usuaria. Y, si no tenemos esos equipos, estamos totalmente expuestas. Algunas de nuestras compañeras han acabado intubadas", aseguran a 65Ymás desde esta Plataforma.

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Indefensión en los domicilios

"Afrontamos la segunda ola con mucha ansiedad y miedo. Se están contagiando muchas compañeras por todo el país. Esa parte, la llevamos bastante mal", reconoce una de las auxiliares de la Plataforma.

Asimismo, añade, estas infecciones en los domicilios se deben, normalmente, a la falta de prevención de riesgos y también, en algunos casos, al no uso de mascarillas por parte de ciertos usuarios o de familiares de los dependientes.

"Estamos viendo que hay muchos que se están callando que son positivos. Nos damos cuenta cuando tosen más de lo normal o tienen fiebre. En ese momento, las compañeras llaman a la empresa y van los sanitarios a hacerles una PCR. Y, efectivamente, son positivos. No entendemos muy bien por qué no lo dicen. Creo que es por miedo y porque piensan que les van a aislar y se dicen: '¿Qué va a ser de mí?'", sostiene la auxiliar, que prosigue: "Creo que no lo hacen tanto por ocultar la información sino para que no les quiten los servicios y se queden solos. O, porque creen que les van a mandar al hospital y van a morir allí. Es algo que nos dicen muchos: 'Por favor, que no nos lleven al hospital'". "Piensan que no van a volver. Han visto lo que pasó en las residencias y tienen pánico. Algunos, incluso nos llegan a decir: 'Nos están matando para quitarnos la paga'", ejemplifica.   

Con todo, la auxiliar puede llegar a comprender estos comportamientos paranoicos, ya que el perfil del dependiente suele ser el de una persona muy mayor que padece de soledad no deseada. "En la fase 0 íbamos de domicilio en domicilio llorando. Escuchábamos testimonios horribles y, encima, los usuarios se quedaron sin centros de día. Estaban todo el día solos en casa. Esta pandemia ha afectado tanto a los mayores que muchos no se van a volver a recuperar del todo. Muchos han perdido movilidad", señala. 

No se reconocen los contagios como enfermedad laboral

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Por otra parte, las auxiliares denuncian también que siguen sin considerarse como una enfermedad laboral los contagios en los domicilios y critican asimismo que el Estado haya sacado de los servicios esenciales a la Ayuda a Domicilio. Ambas decisiones políticas, sostienen, tienen consecuencias. La primera, desde el punto de vista de los ingresos, al cobrar menos por una baja por enfermedad común, y, la segunda, al dejar al gremio menos protegido frente a la pandemia. 

"Consideran los contagios de coronavirus como si hubiésemos tenido una gripe. Y, aunque en los distintos decretos COVID del Gobierno se protege –como una contingencia laboral– el contagio en residencias o centros médicos, de la Ayuda a Domicilio no se habla. Sin embargo, hacemos las mismas funciones. ¿Cuál es la diferencia?, ¿que trabajamos en domicilios? Ellos argumentan eso. Dicen que no se pueden evaluar los riesgos laborales por la intimidad del hogar. Pero, ¿y nuestro derecho a la vida y a la integridad física?", se pregunta otra trabajadora de la Plataforma Unitaria. 

Coinciden con esta tesis en el sindicato CCOO. "Tenemos que entrar en domicilios particulares y no se considera como un centro de trabajo y, en muchos ámbitos, no se hace una evaluación de riesgos. Las trabajadoras tienen una mutua y un servicio de prevención de riesgo laborales, pero no se hace la evaluación", argumenta la responsable de Negociación Colectiva de la Federación de Sanidad y Servicios sociales de CCOO (@fssccoo), Mariví Gómez. 

Pese a todo, la representante del sindicato piensa que, actualmente, las trabajadoras "están más preparadas" desde el punto de vista de la dotación de material de protección. "La cuestión –matiza– es que los salarios son bajos y no tienen la consideración que deberían tener". Por ello, apunta, desde CCOO se han movilizado para lograr una mayor dotación presupuestaria para dar estos servicios, puesto que, aseguran, "es un trabajo fundamental". "En tres años pedimos 1.800 millones para todo el sector y que el Estado asuma la financiación que la Ley establece. Ahora mismo, no se llega al 20%. Es necesario que se implementen estos cambios", comenta. 

Huelga de 24 h.

Por último, desde la Plataforma también se van a movilizar en paralelo para exigir estas mejoras y, según anuncian, van a convocar una huelga de 24 h. el 27 de noviembre en Andalucía para reclamar la "municipalización de los servicios", la "eliminación de las contratas" y "que nos paguen 10 euros la hora por 35 horas semanales, para no estar 25, a dos turnos", entre otras demandas. Además, el 17 de noviembre el sindicato ELA ha convocado otro paro general en País Vasco y Navarra del sector de los cuidados. 

Este diario se ha puesto en contacto con la patronal de la Ayuda a Domicilio, ASADE, para saber cómo afrontan esta segunda ola y qué medidas piensan adoptar. "Vemos esta segunda ola con preocupación, pero sin alarmismo. Nuestro sector está preparado para afrontar esta situación, máxime cuando el domicilio se ha mostrado como el lugar más seguro para controlar la pandemia. Entendemos asimismo que esta circunstancia debe ser aprovechada para redefinir el servicio de Ayuda a Domicilio en términos de calidad y estandarización, dotando asimismo de mayores prestaciones económicas las licitaciones. Nuestro trabajo no es planteable con servicios mínimos, salvo que estos sean los necesarios para atender dignamente al personal dependiente", han respondido. 

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