Los familiares denuncian falta de personal y de apoyo psicológico en las residencias de mayores

Las carencias de trabajadores son especialmente agudas durante los turnos de noche y fin de semana

Los familiares denuncian falta de personal y de apoyo psicológico en las residencias de mayores Miia

Las residencias de mayores siguen teniendo graves carencias. Así lo demuestra una encuesta realizada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) a familiares, que ha analizado cuál es su nivel de satifaccón con los servicios prestados en estos centros en España.

La primera gran conclusión que arroja este análisis es que las calificaciones otorgadas están muy lejos de la excelencia: las notas no llegan al notable.

Según los datos recopilados, las residencias de titularidad privada son las que obtienen una valoración ligeramente superior por parte de las familias, alcanzando una puntuación media de 69 sobre 100.

Los centros concertados se sitúan muy cerca, con una valoración media de 67 sobre 100, y le siguen los de gestión pública con un 65 sobre 100.

Para la OCU, estas cifras demuestran que los resultados "no son demasiado buenos", evidenciando que el margen de mejora, independientemente de si la titularidad de la institución es pública o recae en manos de empresas u otras entidades.

La falta de personal y sus consecuencias

Uno de los puntos más críticos señalados por los familiares es la falta de recursos humanos, sobre todo, en momentos clave.

La encuesta revela que la escasez de personal se vuelve especialmente aguda durante los turnos de noche, así como en los fines de semana y los días festivos.

Y esta carencia tiene consecuencias: se traduce en falta de atención sobre la salud del residente, falta de ayuda para asesarse o comer, fallos de seguridad y conflictos personales entre los residentes, apuntan desde la OCU.

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El olvido de la salud mental

Más allá de los cuidados físicos, la organización de consumidores pone asimismo el acento en un déficit silencioso pero igualmente dañino: la falta de atención en salud mental.

"El 36% de los mayores no dispone de un psicólogo ni siquiera una vez por semana", aseguran en la OCU.

Precios que superan los 2.000 euros

El informe entra también a analizar el impacto económico que genera en los usuarios el pago de una plaza en una residencia.

Y es que la factura mensual de estos centros no es, ni mucho menos, asequible para buena parte de los pensionistas españoles –la pensión media en mayo de 2026 fue de 1.370,7 euros–.

Según advierten desde la OCU, la mitad de los encuestados indican que los ingresos regulares de los residentes no bastan para afrontar estas cuotas y deben completarlas con los ahorros o con ayudas de familiares.

En concreto, en el mercado libre, los centros exigen un desembolso medio de 2.040 euros al mes. Una cifra, que es casi el doble de lo que cuesta una plaza en una residencia pública, cuyo importe medio se sitúa en los 1.188 euros mensuales. Por otro lado, las camas concertadas alcanzan los 1.689 euros al mes.

Y a estas tarifas habría que añadirles los costes extra –podólogo, fisioterapeuta, peluquería...–En particular, de la encuesta se desprende que, para los familiares, suponen un suplemento de 110 euros de media.

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Factores para elegir centro

Otro de los puntos que ha estudiado la OCU es qué factores condicionan a los familiares a la hora de elegir centro.

Aunque el precio sin duda es determinante, la proximidad al domicilio familiar es incluso más importante para las personas consultadas.

"En este caso sorprende la amplia distancia indicada: 10 kilómetros de media. Un dato que apunta a la escasez de plazas, al menos para entrar en una residencia pública, donde el tiempo media de espera alcanza los 225 días de media y 162 días para una residencia concertada. Hecho, que obliga a las familias que no pueden afrontar el coste temporal de una residencia privada a atender personalmente a sus mayores dependientes en su propia casa las 24 horas del día", valoran.

La demanda de la OCU

Finalmente, cabe señalar que, a raíz de la publicación de este etudio, la OCU urge a la administraciones locales y autonómicas a incrementar la oferta de residencias. 

Asimismo, demandan aumentar las inspecciones para garantizar la calidad del servicio que ofrecen a los residentes. "Una calidad distante de los estándares que deberían acompañar a un servicio de atención integral a personas vulnerables", opinan. 

El perfil del residente

En cuanto al perfil del residente, la encuesta determina que es el de una persona que ingresó con 83 años por un problema de salud, principalmente una discapacidad física (53%), un deterioro cognitivo leve (43%), demencia (33%), depresión (29%) y/o alzhéimer (27%).

Quienes fallecieron allí, lo hicieron casi cuatro años después de su ingreso, añaden.