Sociedad

'Haenyeo': las abuelas buceadoras de la isla de Jeju que bajan hasta 20 metros en apnea

Marta Vicente

Domingo 28 de marzo de 2021

4 minutos

La mayoría supera los 70 años y se sumergen a pleno pulmón para recolectar marisco

Haenyeo saliendo del mar
Marta Vicente

Domingo 28 de marzo de 2021

4 minutos

En la isla de Jeju, en Corea del Sur, existe un grupo de mujeres mayores buceadoras que se las conoce como haenyeo –’mujeres del mar’–. La mayoría de estas guerreras tiene más de 70 años –y hasta más de 80– y se sumergen hasta 20 metros a pleno pulmón para recolectar marisco, sin necesidad de contar con un equipo de respiración. Desde que son niñas, las haenyeo son consideradas el motor de la economía de la isla, pero las nuevas generaciones prefieren buscar otras oportunidades laborales, por lo que ahora están en peligro de extinción y las mujeres de avanzada edad son las que sostienen esta labor.

En Asia, incluso en Corea del Sur, la Historia siempre ha estado protagonizada por los hombres, mientras las mujeres se quedaban en un segundo plano. Esto no ocurre en Jeju: aquí las mujeres son las heroínas. Desde tiempos inmemorables, las niñas de esta isla siendo muy pequeñas, recolectaban el marisco y, antes de cumplir los 10 años, ya acompañan a sus madres en las inmersiones. Las haenyeo fueron las primeras mujeres con trabajo reconocido socialmente en todo el país y siempre han sido el sustento de las familias y la base de la economía de la isla.

Las Haenyeo se sumergen hasta 20 metros a pleno pulmón (Haenyeo museum)

El sentido de comunidad es una de las principales características de estas valientes mujeres, ya que todas las inmersiones las realizan en grupo, protegiéndose y colaborando unas con otras. En diciembre de 2016, la UNESCO incluyó a las haenyeo en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, convirtiéndose en el orgullo de esta isla. La UNESCO se desplazó allí para conocer más a las sirenas de Jeju.

En la entrevista, Okee Kang (70) explica que empezó a nadar a los 7 u 8 años y “a los 13 mi padre tiró una calabaza al mar, me hizo traerla de vuelta y me mandó recoger algas marinas”. Desde ese día, Okee fue subiendo de nivel a medida que se hacía mayor: “A los 15, la gente me llamaba Aegin Sang-gun, que significa “bebé con buenas habilidades de buceo; a los 20 me convertí en Sang-un, es decir, ‘‘mujer buceadora de alto nivel’ y, desde entonces, he estado haciendo trabajo de haenyeo, pero ahora soy Ha-gun, que significa ‘nivel bajo’”.

Okee se considera una ha-gun, sin embargo, la experiencia es la que diferencia los tipos de haenyeo: ha-gun, jung-un y las sang-un, siendo, estas últimas, las más experimentadas que se encargan de enseñar a las jóvenes, por lo que son las mayores del grupo.

Aun así, asegura que nada le va a impedir seguir buceando y “pienso continuar hasta los 70 u 80 años. La mayoría de las otras haenyeo bucean hasta esa edad”.

La sabiduría de las mayores, tal y como explica Kim Junsim (59), es fundamental para continuar con la tradición: “Me aventuro a las profundidades del mar con las mayores, aprendiendo de ellas. Las mayores me han enseñado dónde encontrar conchas y dónde no hay ninguna”. Además Kim también cuenta el riesgo que conlleva este oficio ya que “cada estación es diferente y, cuando hace viento, tenemos que tener mucho cuidado y encontrar el momento perfecto”.

Las haenyeo llevan siglos siendo el motor de la economía de la isla (Haenyeo museum)
Dos haenyeo. (Haenyeo museum)

Las haenyeo están en peligro de desaparecer porque las jóvenes ya no quieren dedicar su vida a esta labor tan sacrificada con los riesgos que conlleva. Por esto, las mayores son las guerreras buceadoras que persisten hasta avanzada edad y sostienen la tradición, la cual se ha convertido en un pilar fundamental para la economía de la isla.