Internacional

¿Por qué la propia naturaleza es clave para frenar el cambio climático?

Carlos Losada

Foto: Bigstock

Viernes 4 de octubre de 2019

2 minutos

A pesar de que en ella se pueden encontrar interesantes soluciones, aún queda mucho por andar

¿Por qué la propia naturaleza es clave para frenar el cambio climático?

Con la Cumbre sobre la Acción Climática aún muy presente, cualquier tema relacionado con el cuidado del medio ambiente y el freno al cambio climático adquiere una gran relevancia. Y eso a pesar de que este congreso ha suscitado más noticias por la presencia de la joven Greta Thunberg (y todo lo que la rodea) y por el poco interés que han puesto los países que son responsables de la mayor parte de las emisiones contaminantes del mundo, tales como China, India y Estados Unidos.

Pues bien, una de las tendencias de las que se habló durante la cumbre y que ya antes se ha apuntado como clave para luchar contra este mal que aqueja al planeta es la de utilizar a la propia naturaleza. Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, lo explica del siguiente modo: “Se trata de acciones que protegen o restauran ecosistemas naturales y los gestionan de una manera sostenible y, a la vez, abordan desafíos sociales suministrando, por tanto, bienestar a los humanos y beneficios a la biodiversidad. Así que, ya se trate de alimentación, cambio climático, acceso al agua potable, salud, gestión del riesgo de desastres o desarrollo económico, la naturaleza puede ayudarnos a encontrar el camino”. Es decir, el camino pasa por racionalizar el modo en que explotamos a la naturaleza y utilizar las ventajas que nos aporta para reforzar  los ecosistemas naturales existentes.

Consecuencias del cambio climático

Sí, hay cambio climático

A pesar de algunas corrientes que aseguran que no hay ningún riesgo climático, como puede ser la que promulga el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según esta experta “el clima mundial está cambiando rápidamente y estos cambios son evidentes a diario”. Esto se puede observar en que “las temperaturas medias están subiendo, los patrones de lluvia están cambiando y el tiempo en muchas partes del globo es más errático y menos predecible que en el pasado. Los efectos se extienden a lo largo y a lo ancho; los hábitats naturales están cambiando, la biodiversidad se está perdiendo, los ciclos de la agricultura se ven interrumpidos y la escasez de agua está volviéndose algo cada vez más normal. Asimismo los peligros tales como las inundaciones, las sequías, los huracanes y las olas de calor se están haciendo más intensos y frecuentes”.

La naturaleza proveerá

Es por ello que más allá de soluciones tecnológicas, la respuesta deba buscarse en la propia naturaleza, ya sea variando las prácticas agrícolas que emiten altas cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera o fomentando la plantación de árboles como agentes claves para aliviar las inundaciones o proteger los campos de cultivo.

Un buen ejemplo de esto lo encontramos en la Gran Muralla Verde, una iniciativa que consiste en “crear una gran muralla ecológica que cruce el continente africano de oeste a este, de Dakar a Djibouti”, transformando las vidas de millones de personas que viven en primera línea de la desertificación y el cambio climático en la región del Sahel y el Sahara.

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Los primeros frutos de este trabajo se están recogiendo y el pasado mes de diciembre ya se habían plantado 12 millones de árboles resistentes a la sequía en Senegal, se habían recuperado 5 millones de hectáreas de tierra capaces de producir más 500.000 toneladas más de cereales al año en Níger o se habían rehabilitado 15 millones de hectáreas de tierras degradadas en Etiopía.

Ejemplos como este son claves para que trabajar “con la naturaleza” en el freno al cambio climático, aunque Andersen avisa: “Se necesita un aumento urgente en la inversión para desbloquear el potencial de la naturaleza. Ahora mismo, estas soluciones reciben menos del 3% de la financiación para el apartado climático, incluso cuando son las más efectivas”.

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