Tomás Guitarte: "El plazo de atención de la dependencia en Aragón sigue siendo mejorable"
Entrevista con el candidato de la formación Teruel Existe
Tomás Guitarte, líder de Teruel Existe y candidato en las elecciones autonómicas del 8 de febrero en Aragón, se presenta como la pieza clave para garantizar la estabilidad y la centralidad. En conversación con 65YMÁS, defiende que votar a su formación puede servir para que el Gobierno de su región no se "escore" hacia la extrema derecha. Además, Guitarte apuesta por un modelo de cohesión territorial que ponga fin a la "desvertebración" de su región, exigiendo que la sanidad y la dependencia lleguen con la misma calidad a los pueblos más pequeños, donde buena parte de la población es mayor. A nivel de toda la comunidad, el 22,4% de los habitantes tienen más de 65 años –302.635–. Con propuestas que van desde mejorar los plazos de la dependencia, cubrir la falta de plazas públicas en residencia o incentivar la contratación de mayores de 45 años, el candidato reivindica el papel activo de los sénior, a quienes define como ciudadanos con una experiencia vital imprescindible. Cabe recordar que este diario ha contactado con todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria, con el objetivo de conocer sus propuestas para los mayores de cara a estas elecciones.
PREGUNTA: Las encuestan dan al PP ganador, pero necesitaría pactar para gobernar, ¿teme que estas elecciones pueda pasar algo similar a lo que ocurrió en Extremadura y que aumente la dependencia de Vox?
RESPUESTA: Existe ese riesgo por las tendencias generales, aunque hay que aclarar previamente que tiene muy poco que ver el panorama político de Extremadura con el de Aragón. Aquí hay muchos más partidos, es una sociedad más plural. En las actuales Cortes hay ocho formaciones representadas y nunca ha habido mayorías absolutas. Es una comunidad donde siempre ha sido necesario el diálogo y el acuerdo. En este caso, se podría dar, o bien lo que ha sucedido en Extremadura, que sólo se pudiese pactar con Vox, o bien, atendiendo a la pluralidad de opciones, entre las cuales se encuentra la nuestra, que hubiese alguna otra alternativa aritmética. Al PP le dan dos opciones de suma: con Vox o con nosotros. Por eso decimos que el voto a Teruel Existe puede ser un voto útil de aquel que no quiera que las políticas del Gobierno de Aragón se escoren mucho hacia la extrema derecha. Pero el problema real con el que trabajamos todos es que la polarización quita muchos elementos de reflexión en el debate: parece que todo sea blanco o negro y ahí las opciones más sensatas tienen más dificultades que esas que acuden solo a las tripas, al sentimiento.
P.: ¿Cuáles son sus líneas rojas a la hora de hacer pactos?
R.: Cualquier tipo de política se tiene que incluir dentro del marco constitucional que nos hemos dado todos. Podemos hablar con fuerzas que respeten la Constitución, nuestro estatuto de autonomía, y que respeten los derechos humanos. Creemos en la Unión Europea o estamos en contra de los trasvases, en concreto del Ebro, y eso son cuestiones que, por ejemplo, Vox no comparte. Para nosotros lo que es crucial es una apuesta muy decidida por la calidad de los servicios públicos. La justicia social es algo que se debe garantizar y no creemos que sea algo tan ideológico, como otros plantean. Es una cuestión fundamental. Y más, en Aragón, que es la comunidad autónoma de España más desvertebrada internamente, donde hay mayor contraste entre áreas muy superpobladas en torno a la capital y el resto del territorio. La prestación de servicios en áreas con baja densidad de población es prioritaria, precisamente, para evitar que se acaben despoblando. Todos tenemos derecho a una sanidad, una educación y una dependencia en condiciones de calidad equivalentes. Esta apuesta es un elemento irrenunciable para nosotros.
P.: Si el Partido Popular cumple estos puntos, ¿verían factible facilitar su Gobierno?
R.: Estamos dispuestos a sentarnos a hablar, porque somos una formación política que hace del diálogo y del pacto una de sus premisas. Ahora bien, apostamos por un modelo que difiere del que está implantando, por la vía de los hechos, el PP, uno en el que la cohesión territorial y la oportunidad de desarrollo lleguen a todas las comarcas. El actual Gobierno no lo está cumpliendo porque concentra toda la actividad económica en Zaragoza y su área metropolitana. También es crucial una ordenación urgente de la implantación de las energías renovables que están sacrificando nuestro patrimonio natural y cultural: nos oponemos al clúster del Maestrazgo, es una aberración. Eso sí, defendemos que nuestro proyecto va más allá de apoyar a una formación u otra. El objetivo es cumplir nuestro programa en su totalidad, no solo ser una opción de pacto posible.
P.: ¿Qué proponen para avanzar en la implementación del nuevo modelo de cuidados?
R.: Se puede hacer mucho, porque sigue siendo mejorable el plazo de atención de la dependencia. Apostamos por que el modelo de cuidados sea cuanto más próximo al domicilio habitual de la persona. En Aragón, la dispersión territorial y el hecho de que la población esté muy envejecida tiene unos costes adicionales de prestación de servicios que no se tienen en cuenta y a veces se resiente la calidad del servicio. Hay que mejorar la retribución de las personas, cuidar a los que nos cuidan y cubrir la falta de plazas públicas en residencias desde la promoción directa de lo público.
P.: ¿Qué se puede hacer para que el Estado cumpla y aporte el 50% de financiación de la dependencia?
R.: Hay que llevarle a la convicción de que no se puede tener la actitud de: "Yo invito y tú pagas". No se puede cargar esa responsabilidad en las comunidades autónomas y luego no financiarla. Tiene relación directa con la calidad. El compromiso de llegar al 50% debe ser una cuestión irrenunciable, por encima de compromisos de deuda o de déficit. No hay nada peor que crear una expectativa y que luego no se pueda aplicar porque los fondos no llegan.
P.: ¿Qué proponen para que los mayores en pueblos más pequeños de Aragón tengan acceso a servicios básicos similares a los de las urbes?
R.: Hablamos de prestar los servicios en condiciones de calidad equivalente. En ese sentido, una cuestión inmediata es la atención sanitaria. Actualmente, los ayuntamientos tienen que facilitar los locales e incluso el equipamiento de los consultorios locales por falta de financiación de la consejería. Trasladamos que esa competencia tiene que asumirla el departamento de Sanidad. También hay que garantizar que todas las plazas se cubren, tanto de médicos como de enfermería y especialistas. Se están teniendo dificultades en zonas periféricas, porque no se están ofertando condiciones de trabajo y contratación asumibles: se dan pocos plazos, escasas retribuciones y no se ofrecen complementos, como facilitar vivienda o garantizar el desarrollo de las carreras profesionales.

P.: ¿Qué medidas plantean para abordar el problema de la soledad no deseada y para fomentar el envejecimiento activo?
R.: En la provincia de Teruel hay un plan muy interesante llamado 'Acompañándo-T' de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, que intenta combatir la soledad y está teniendo mucho éxito. Es una combinación entre voluntarios que hacen ese acompañamiento y personas que lo solicitan. La soledad no deseada es un problema real que estaba parcialmente oculto. Es prioritario combatirlo.
P.: ¿Y ustedes proponen fomentar iniciativas similares?
R.: Sí. Y a veces hay que recurrir al voluntariado, porque la administración no llega a toda la población afectada, aunque los servicios sociales deberían hacerse cargo de los casos más graves.
P.: Para los parados de más de 45 años que sufren el edadismo laboral, ¿qué políticas plantean?
R.: Es un error prescindir del saber hacer y de las personas que tienen más experiencia y conocimiento. Creemos que se debe facilitar esa contratación priorizándola o dándole algún tipo de ventaja adicional, como una bonificación de las cuotas de la Seguridad Social a partir de determinada edad. Puede ser esta medida u otras. Estamos convencidos de que es muchísimo mejor no renunciar a ellos y, además, es una franja de edad, próxima a la jubilación, a la que se le crean situaciones vitales muy delicadas.
P.: El presidente de 65YMÁS, Fernando Ónega, ha pedido en reiteradas un Ministerio de Mayores que coordine las medidas en favor de este colectivo a nivel nacional. ¿Está de acuerdo con que se tome esta medida? ¿Cómo le suena?
R.: Nos suena bien, porque es un sector muy importante y relevante. Aunque quizá lo importante sea que haya una Dirección General o Secretaría de Estado que se encargue específicamente de la problemática de esta franja de la población que cada vez crece más. Y con peso propio y presupuesto.



