Sociedad

El presidente del Hogar Extremeño de Barcelona: "Retrasar la apertura hasta garantizar la seguridad"

Antonio Castillejo

Jueves 16 de julio de 2020

7 minutos

Prudencio Exojo: "Los extremeños viven aquí sus culturas, sus costumbres, su gastronomía..."

El presidente del Hogar Extremeño de Barcelona: "Retrasar la apertura hasta garantizar la seguridad"
Antonio Castillejo

Jueves 16 de julio de 2020

7 minutos

Prudencio Exojo nació hace 66 años en Villanueva de la Serena (Badajoz) y a pesar de su edad continúa trabajando "como toda la vida" en la gestoría que dirige en Barcelona donde además preside el Hogar Extremeño que se fundó hace ya 56 años en la Ciudad Condal, en 1964.

Actualmente hay en toda Cataluña unos 180.000 extremeños y aproximadamente 110.000 se concentran en el área metropolitana de Barcelona, si bien la masa social del Hogar Extremeño la componen unas 300 personas puesto que "hay más de veinte asociaciones extremeñas en el área metropolitana, porque aunque esta es la más emblemática, a la gente le cuesta desplazarse hasta Barcelona y con los años se han ido fundado otras por la periferia, en Santa Coloma, Badalona, Hospitalet..., aunque eso sí, todos nos unimos en una Federación", nos explica Prudencio Exojo.

Como no podía ser de otro modo, la pandemia de covid-19 ha paralizado la actividad del Hogar y obligado a cerrar, "el mismo 14 de marzo", sus instalaciones que a día de hoy aún se mantienen así. Como en tantas otras miles de familias, la enfermedad también ha afectado muy de cerca al Hogar Extremeño, "lamentablemente el marido de nuestra vicepresidenta, Carmen Arroyo, falleció a causa del coronavirus y ella misma también contrajo la enfermedad y estuvo hospitalizada aunque, por suerte, ya se encuentra perfectamente", nos cuenta el presidente.

Y es que Prudencio Exojo nos aclara: "Los socios tenemos un perfil de altísimo riesgo y como presidente intentaré retrasar la apertura de nuestro local hasta que las medidas a adoptar sean mucho más claras y se pueda garantizar totalmente la seguridad. Mientras haya posibilidades de contagio, aunque no sean elevadas, preferimos no correr ese riesgo". El presidente es consciente de que "la media de edad de nuestros socios está por encima de los 70 años, somo personas de alto riesgo y tengo muy claro que no quiero poner en una situación de peligro a ninguna de estas personas".

Hogar Extremeño de Barcelona Captura Canal Rxtremadura

Exojo explica que tiene 66 años y "debo ser de los más jóvenes. Andamos todos entre los sesenta y bastantes y los ochenta y alguno" y naturalmente le preguntamos por las inquietudes de los mayores que comparten el espacio del Hogar Extremeño de Barcelona. "De política, que podría ser el caballo de batalla, aquí no se habla mucho aunque todos, puede haber alguna excepción, vivimos con tristeza la situación política que está atravesandos en Cataluña. Pero todos, y yo como presidente aún más, guardamos la compostura tengamos los sentimientos que tengamos".

Sobre los deseos o no de volver algún día a su tierra extremeña, Prudencio Exojo explica que "mi impresión es que, no todos, pero sí un buen porcentaje, si pudiesen, acabarían su vida en Extremadura, otros preferirían hacerlo aquí porque es donde están sus hijos y sus nietos. Posiblemente pesa más en la balanza la familia y la cercanía que la nostalgia y la añoranza de la tierra. Aunque mucha gente, al tener allí casa o piso vuelve a su pueblo tres o cuatro veces al año porque tiene donde alojarse, lo hecha de menos y le gusta".

El presidente del Hogar Extremeño de Barcelona se atreve incluso a dibujar un perfil de "extremeños de unos 65 años o más que no se ha integrado perfectamente en Cataluña y que no solamente no hablan catalán sino que en algún caso tienen problemas de comprensión y viven todo lo que está sucediendo con una gran tristeza y por eso se refugian en los centros y aquí viven sus culturas, sus costumbres, su gastronomía". 

Entre las actividades que realizan el el Hogar Extremeño, para el presidente "la más emblemática es la hora literaria de los jueves" porque, no sin razón, recuerda que "todo el mundo presume de cultura, pero a la hora de la verdad mucha gente se aleja de ella".  Se trata de una hora semanal en la que se dan cita en el Hogar "numerosos poetas que recitan sus composiciones y también poesía clásica". 

El presidente del Hogar Extremeño de Barcelona: "Retrasar la apertura hasta garantizar la seguridad"

Pero no es esta la única actividad cultural de este rincón extremeño en el corazón de Cataluña también sustentan al "grupo La Encina que tocan castañuelas, a una banda que interpreta folclore extremeño que ensayan y tocan en el local y cuando les necesitan se desplazan a participar en festivales de coros y danzas. Por supuesto, cada año celebramos las fiestas patronales de la Virgen de Guadalupe, y también organizamos jornadas, charlas, presentaciones de libros... todo lo que podemos aunque económicamente hablando andamos muy cortitos y hay que estirar todo lo que se pueda el poco presupuesto que tenemos".

Se refiere el presidente a un dinero que fundamentalmente proviene del apoyo institucional pero que, con por culpa de aquella crisis "desde el 2008 se ha visto reducido en un 300 por ciento. Nuestro sostén era la Junta de Extremadura de la que llegamos a recibir entre 11 y 13.000 euros anuales, pero ahora recibimos unos 3.500 al año. Esta es la principal ayuda que tenemos".

A esta tan pequeña como fundamental subvención que recibe de la Junta de Extremadura, el Hogar Extremeño de Barcelona suma las ayudas que su presidente busca "dando vueltas por todas partes y algo recibimos, pero la base de nuestros ingresos es la Junta de Extremadura con esa dotación, si no fija, casi fija, que nos aporta. No podemos perder de vista que nuestra masa social esta envejecida y tampoco puede gastar en esto su dinero. Lo cierto es que resulta muy difícil continuar yendo hacia adelante pero seguiremos haciéndolo, a pesar de que es complejo, porque unos cuantos tenemos mucha ilusión por conseguirlo".

Y para conseguirlo, tampoco se olvida el presidente del Hogar Extremeño que recibe una dotación de "1.000 euros anuales del Ayuntamiento de Barcelona y un poco más de la Diputación porque sino no podríamos sobrevivir". Y cuando preguntamos qué le pedirían a la Junta de Extremadura, Prudencio nos contesta: "Que sería importante que nos pudieran dar un poquito más, pero ya sabemos que la respuesta es que dan lo que pueden y para dar dinero a la gente de fuera quizás sea mejor repartirlo entre la gente de aquí y, la verdad, es que también tienen razón".

Esta es la sincera reflexión de Prudencio Exojo que no exige nada, pero si "a nosotros, si nos ayudan a pagar el localito que tenemos ya nos parecería bastante. Aunque lo veo complicado, los tiempos difíciles han llegado para quedarse y ya a nadie se le ocurre hablar de bonanza económica y esplendor".