Tecnología

Estas son las claves para reducir tu basura tecnológica

Victoria Herrero

Viernes 26 de abril de 2019

3 minutos

Haz un uso responsable de tus aparatos y, cuando sea necesario, apuesta por su reciclaje

Basura tecnológica (bigstock)
Victoria Herrero

Viernes 26 de abril de 2019

3 minutos

Mercurio, plomo o arsénico son algunos de los peligrosos componentes que podemos encontrar en nuestro televisor, nevera o en la batería del teléfono móvil. Unos elementos que no solo tienen efectos negativos para el entorno que nos rodea, sino para nuestra propia salud en forma de afecciones a nuestro cerebro, sistema nervioso o patologías en huesos y riñones. Ahí es nada.

Y es algo con lo que convivimos diariamente. Muchas veces incluso cuando ya estos aparatos tecnológicos ni sirven. Serán pocos los que no guarden su viejo cargador o teléfono en un cajón por si algún día lo necesitan. Acumulamos mucha basura electrónica en nuestra casa. Y a nivel mundial eso se traduce en cerca de 50 millones de toneladas al año, según datos de las Naciones Unidas. 

Para librarnos de todos esos residuos y reducir esas cantidades de deshechos, no está de mal aprender una serie de consejos. Unos pasos para aportar nuestro granito de arena al medio ambiente y, de paso, cuidar nuestra propia salud. 

Da un buen uso a tus aparatos electrónicos

Si no cuidamos nuestra tablet o nuestro ordenador portátil es lógico que nos duren muy pocos años y tengamos que comprar unos nuevos; aparte de si hemos escogido modelos con una fecha de caducidad temprana. Para evitarlo, lo mejor es seguir una serie de rutinas como mantenerlos en buen estado y desconectarlos, aquellos que se pueda, por la noche cuando no los estemos usando o cuando nos ausentemos de casa unos días. 

Vida útil

Aprovecha lo máximo posible la vida útil de estos mecanismos electrónicos y no compres y acumules modelos nuevos sin sentido solo por seguir las novedades que salen cada año al mercado. Pero, si ya no los necesitas más, antes que dejarlos olvidados en un rincón de casa, lo mejor es que se lo regales a un familiar o amigo que sí lo necesite. O incluso a centros y asociaciones sociales que vayan a dar un buen uso de ese aparato. 

Apuesta por el reciclaje

En cambio, si el fallo de ese aparato es de tal envergadura que no merece la pena ni donarlo o el coste del arreglo es superior al precio de uno nuevo, lo mejor es que te deshagas de él. Pero con cabeza. Nada de tirarlo en el primer contenedor de basura que encontremos.

Este tipo de aparatos tecnológicos se deben llevar a un punto limpio o centro especializado para tratar esos componentes tóxicos de los que hablábamos en un principio y separar el resto de materiales para dar una nueva vida a otros aparatos.