¿Puedo dar dinero a un hijo o un nieto sin pagar impuestos?
Esto es lo que dice Hacienda sobre las donaciones familaires
Ayudar económicamente a un hijo para comprar una vivienda, echar una mano a un nieto con sus estudios o prestar apoyo a un familiar en un momento complicado son situaciones habituales en muchas familias. Sin embargo, cuando ese dinero se entrega sin esperar nada a cambio, la operación puede tener consecuencias fiscales que conviene conocer.
Una de las dudas más frecuentes es si existe una cantidad máxima que pueda regalarse a un familiar sin tener que pagar impuestos. La respuesta es clara: la legislación española no establece un importe mínimo exento para las donaciones. Es decir, si el dinero tiene carácter de donación, debe declararse mediante el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, con independencia de la cuantía.
No importa solo la cantidad, sino el motivo del ingreso
Desde el punto de vista fiscal, una donación se produce cuando una persona entrega dinero o bienes a otra de forma gratuita, sin recibir ninguna contraprestación.
Esto significa que incluso pequeñas cantidades podrían considerarse una donación si realmente se trata de un regalo. Otra cuestión distinta es que, en la práctica, Hacienda centre sus controles en operaciones de mayor importe o que resulten llamativas.
Los importes que suelen despertar el interés de Hacienda
Aunque no existe un límite a partir del cual una donación empiece a tributar, sí hay determinadas cifras que pueden provocar un mayor seguimiento por parte de la Administración.

Las operaciones superiores a 6.000 euros pueden ser objeto de un análisis más exhaustivo dentro de los mecanismos de prevención del blanqueo de capitales. Además, cuando las cantidades son elevadas, la Agencia Tributaria puede solicitar que se justifique el origen y el destino del dinero.
¿Quién paga el impuesto?
En las donaciones, quien tiene la obligación de presentar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones es la persona que recibe el dinero, no quien lo entrega.
Además, el importe a pagar no es igual en toda España. La normativa estatal se complementa con la regulación de cada comunidad autónoma, donde existen bonificaciones muy diferentes. En algunos territorios, las donaciones entre padres e hijos apenas tributan, mientras que en otros la carga fiscal puede ser superior.
¿Qué ocurre si no se declara?
Si Hacienda considera que una transferencia corresponde realmente a una donación y esta no ha sido declarada, puede exigir la presentación del impuesto y reclamar los importes correspondientes, además de imponer sanciones e intereses de demora.
Por ello, los expertos aconsejan formalizar correctamente las donaciones importantes y conservar la documentación que permita acreditar el motivo de cualquier transferencia relevante entre familiares.
Antes de hacer una donación, conviene informarse
Las diferencias entre comunidades autónomas hacen recomendable consultar previamente la normativa aplicable, especialmente cuando se trata de cantidades elevadas o destinadas a la compra de una vivienda, ya que en algunos casos existen importantes reducciones o bonificaciones fiscales para determinados familiares.
Conocer estas reglas antes de realizar la transferencia puede evitar problemas posteriores con la Agencia Tributaria y permitir aprovechar los beneficios fiscales que contempla cada comunidad autónoma.

