Así fue la evacuación exprés de la residencia de Arcos: de madrugada y con una cadena de solidaridad
Los mayores han sido reubicados en otros centros de las provincias de Cádiz y Sevilla
La residencia de mayores Lago de Arcos, situada en Arcos de la Frontera (Cádiz), permanece sin usuarios este viernes debido a las consecuencias de la borrasca Leonardo.
En la madrugada del jueves, tuvieron que evacuar a los 143 usuarios que dormían esa noche allí, ante el aumento del caudal del embalse de Bornos, que está conectado a través del río Guadalete con el 'lago' que da nombre al centro –el edificio está a escasos metros del agua–.
José Ángel Aranda, director asistencial del Grupo Aura, que gestiona la residencia, estuvo presente la noche en la que todo sucedió.
Cuenta a 65YMÁS que les avisaron a hacia las 12 de la madrugada de que había que abandonar lugar, ya que las previsiones indicaban que "se iba a abrir la presa", amenazando con anegar el entorno.
Diez ancianos de Residencia Lago de Arcos, realojados en el Hospital San Juan Grande en Jerez https://t.co/vzINMdWUOt
— lavozdelsur.es (@lavozdelsures) February 5, 2026
Una cadena de solidaridad
El desalojo supuso un desafío logístico y humano, dado que buena parte de los residentes tienen "una gran dependencia".
Según explica Aranda, sacaron a "la mayoría en silla de ruedas", utilizando principalmente ambulancias, vehículos adaptados y también autobuses.
Y, afortunadamente, asegura, en el momento de la evacuación la accesibilidad era "absoluta" –ya que se hizo de forma preventiva–.
Además, el directivo destaca la respuesta masiva del personal, que no dudó en acudir al centro de madrugada –en ese momento sólo estaban presentes los del turno de noche–, organizándose a través de redes sociales y WhatsApp.
El esfuerzo conjunto de la plantilla, la Policía Local, la Guardia Civil, Protección Civil y voluntarios permitió completar el traslado de forma segura, aunque extenuante: "Terminamos ese día a las 4:30 de la mañana".

Del pabellón municipal a otras residencias
Así, tal y como dio a conocer 65YMÁS el jueves, en un primer momento, los mayores fueron trasladados en la madrugada a instalaciones municipales, como el pabellón y el edificio Emprendedores.
Sin embargo, esa solución no podía extenderse más allá de unas horas. "Necesitaban de nuevo un hogar", sentencia Aranda.
Por ello, a lo largo del día se gestionó la derivación a diferentes centros sociosanitarios. Algunos han sido acogidos en edificios del propio grupo, como la residencia de Dos Hermanas, mientras que otros habrían sido ubicados, afirma, en plazas de la Diputación o centros concertados en "Cádiz, el Puerto de Santa María, los Barrios, Jerez" o en otra residencia de Arcos de la Frontera, que no quedó aislada. Algunos casos más frágiles también fueron derivados a hospitales de la zona, sostiene.

Incertidumbre sobre el regreso
Y por el momento –este diario conversó con el director asistencial en la mañana del viernes–, la situación sigue siendo incierta y desconocen cuándo podrán volver.
Aunque inicialmente se habló de un plazo de "dos, tres días", Aranda confirma que actualmente "no se sabe con exactitud absolutamente nada".

Y es que la borrasca ha dejado zonas de Arcos de la Frontera aisladas, afectando incluso a nivel personal al equipo directivo: el propio Aranda confiesa que no puede acceder a su "casa" y vive cerca de la "residencia".
Y mientras tanto, concluye, a la espera de que el Ayuntamiento, la prioridad se centra en garantizar la atención y la tranquilidad de los mayores en sus destinos temporales.


