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Cómo hacer una esponja natural vegetal, paso a paso

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Viernes 6 de septiembre de 2019

2 minutos

Las esponjas vegetales son una opción más natural para limpiar, exfoliar y cuidar tu piel

Cómo hacer una esponja natural vegetal

Dentro de los accesorios de belleza y salud que hay disponibles en el mercado, las esponjas vegetales son uno de los más solicitados, sobre todo en lo que a exfoliación de la piel se refiere. De origen 100% natural, este producto procede de una planta exótica de origen asiático, de la misma familia que el pepino, la calabaza y otras verduras similares. El fruto, conocido popularmente como luffa, mide alrededor de 30 centímetros y está compuesto por una vaina y una densa red de fibras vegetales con forma de cilindro, que es la que posteriormente se emplea para la higiene corporal.

El resultado es una esponja natural, biodegradable y ecológica que proporciona al individuo múltiples ventajas frente a su versión industrial. Por ejemplo, los expertos aseguran que, al estar compuesta de fibras ligeramente ásperas, es una de las mejores opciones para exfoliar la capa más superficial de la piel, así como para eliminar las células muertas que en ella se acumulan.

Por otro lado, ayuda a minimizar los signos visibles de la celulitis, estimula el sistema linfático, contribuye a eliminar las toxinas de manera natural y, sobre todo, fomenta la circulación de la sangre gracias a la fricción. En cuanto a sus beneficios fuera del ámbito de la salud, las esponjas naturales son más respetuosas con el medio ambiente y suponen un ahorro económico considerable. Bajo esta premisa, ¿qué pasos debes seguir para "cultivar" tu propia esponja vegetal?

Cómo hacer una esponja natural vegetal

Pasos para obtener una esponja vegetal y 100% natural

Por supuesto, lo primero es cultivar tus propias semillas de luffa, disponibles en cualquier herbolario o tienda especializada. En principio no requieren ningún cuidado especial, aunque son plantas muy sensibles al frío, por lo que suelen necesitar una temperatura superior a los 20ºC, más propia de los meses previos al verano. Y suelen regarse cada semana con abundante agua.

Lo normal es que alcancen los dos metros de altura y que en cada planta crezcan entre dos y cuatro frutos, de color verde oscuro y apariencia similar a los calabacines. En este punto, cuando los ejemplares de luffa luzcan grandes y maduros, llega el momento de transformarlos para obtener tu ansiada esponja vegetal.

  1. En primer lugar, debes recogerlas y dejarlas en un lugar seco y cálido para que se sequen completamente.
  2. Después, retira la piel con cuidado y elimina las semillas que puedan quedar en el interior. Pero no las tires a la basura, te servirán para cultivar más plantas en el futuro y aumentar así tu reserva de esponjas.
  3. Cuando las fibras vegetales también estén secas, apriétalas con fuerza con las manos para que se ablanden un poco y la esponja sea más cómoda de utilizar.
  4. Finalmente, antes de usarla en la ducha, imprégnala con un poco de crema hidratante o gel para favorecer igualmente el contacto con la piel y no provocar daño alguno.
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