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Las claves de las nuevas medidas de la UE para acabar con la obsolescencia programada

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Martes 15 de octubre de 2019

2 minutos

La normativa, que aún se ha de aprobar, propone que pueda haber piezas de recambio en diez años

Las claves de las nuevas medidas de la UE para acabar con la obsolescencia programada

La obsolescencia programada puede tener los días contados entre los países miembros de la Unión Europea. Esta hace referencia a la vida útil de los aparatos electrónicos, de modo que hoy en día la tendencia es fabricarlos con una fecha de caducidad sin que haya posibilidad de reparación. Sin embargo, los políticos europeos quieren acabar con esta forma de proceder cambiando la legislación al respecto.

La opción de reparar

Uno de los motivos que ha impulsado a tomar esta decisión es la gran cantidad de residuos electrónicos que se generan anualmente en el continente. En la actualidad, los electrodomésticos y demás aparatos electrónicos, como ordenadores, impresoras o móviles están diseñados para que duren un tiempo determinado. Cuando se estropean no hay piezas para repararlos y el usuario se ve obligado a comprar uno nuevo, pues para su bolsillo es más rentable. No obstante, esta no es una decisión deseada por la mayoría, ya que un 77% de los usuarios preferiría repararlos, según un sondeo Eurobarómetro.

Con la nueva normativa se establece que las distintas marcas desarrollen sus productos de tal modo que puedan arreglarse de forma sencilla no solo en la propia casa, sino en cualquier proveedor o taller de reparación. La idea es que se puedan conseguir piezas de recambio hasta diez años después de la adquisición del producto.

Entre las medidas que se proponen, destaca por ejemplo el identificar cada aparato con una etiqueta europea en la que se especifique si es de fácil reparación. Además, se solicita que las baterías de los dispositivos electrónicos se puedan extraer con facilidad y cambiar sin dificultad, y ampliar los periodos de garantía en el caso de que los aparatos permanezcan más de un mes en el taller.

Obsolescencia programada

En cuanto a los teléfonos móviles, una de las modificaciones que se sugiere respecto a su elaboración es que las baterías vayan atornilladas y no pegadas. De este modo, cuando la carga empiece a fallar podrían cambiarse sin problemas, y no sería necesario comprarse uno nuevo.

Al mismo tiempo se contemplan actuaciones relativas al software, en concreto se hace mención a las aplicaciones que pasado un tiempo dejan de funcionar y que por ello se tienen que volver a comprar.

Pendiente de aprobación

De momento, el Parlamento ha solicitado a la Comisión Europea que se trabaje sobre estas medidas y aun no hay nada firme. De aprobarse la nueva legislación entraría en vigor en el año 2021, por lo que de momento solo queda esperar.

Respecto a los productores, desde el Parlamento Europeo aseguran que esta decisión les puede aportar ventajas pues si bien a lo mejor no pueden competir en precio, si lo pueden hacer cuanto a la calidad de los productos que oferten.

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