Practicopedia

¿Se deben guardar los quesos en la nevera?

Manuela Martín

Foto: Bigstock

Viernes 19 de febrero de 2021

3 minutos

Cada queso requiere de un tipo de temperatura para su conservación

¿Se deben guardar los quesos en la nevera? Foto: bigstock
Manuela Martín

Foto: Bigstock

Viernes 19 de febrero de 2021

3 minutos

Aunque la respuesta es sí, debes saber que cada queso necesita de una temperatura adecuada según sus características. En este artículo vamos a tratar de darte las claves para que conserves tu queso en las mejores condiciones hasta el último bocado.

Si al llegar a casa con un queso que acabamos de comprar nos surgen las dudas sobre si será mejor guardarlo dentro o fuera de la nevera, en plástico, cristal o papel, e incluso te planteas comprar una quesera para conservarlo, es importante que leas este artículo para saber en cada caso qué es lo recomendado para que nuestro queso conserve todo su sabor y cualidades.

El queso es un alimento vivo producido con bacterias que aportan la textura y el sabor. Por ello, es importante conservarlo siempre en un lugar fresco como la nevera. A la hora de consumirlo podremos sacarlo unos minutos antes de este lugar para que adquiera una temperatura ambiente y podamos disfrutar de sus cualidades en todo su esplendor.

No obstante, la temperatura varía ligeramente de un tipo de queso a otro.

Por ejemplo, para los quesos blandos es aconsejable guardarlos con una temperatura baja que ronde los 4 o los 8 grados. Si te estás preguntando dónde encontrar esa temperatura, es muy sencillo, en la parte alta del frigorífico.

Por su parte, los quesos más duros y curados precisan de una temperatura mayor, entre los 8 y los 12 grados. Para ello, es aconsejable guardarlos en la parte inferior o en los cajones del frigorífico, ya que es la zona con menos frío.

¿Se deben guardar los quesos en la nevera? Foto: bigstock

El envoltorio

Para conservar tu queso en las mejores condiciones no solo debes preguntarte si hay que guardarlo en la nevera o no. También es importante el envoltorio con el que lo vas a guardar, ya que al guardarlo en nevera los quesos se resecan y por lo tanto cómo lo guardemos será fundamental y ello, una vez más, también dependerá del tipo de queso.

Para conservar los quesos frescos existe un truco con papel de cocina. Consiste en poner un papel debajo del queso para que absorba el líquido que va expulsando. Es importante que cambies ese papel cada día para que el queso no adquiera olores. Este tipo de queso debes guardarlo en la nevera en un recipiente hermético.

En cuanto a los tiernos, es preferible guardarnos en la nevera en papel microperforado o papel de horno. No pegues mucho el papel ni tampoco lo dejes demasiado suelto. El queso debe respirar, pero sin que se seque.

Los quesos curados debemos guardarlos en la nevera cubiertos con un paño humedecido. De esa manera, evitaremos que se resequen. Un truco consiste en untar un poco de aceite en sus caras una vez partido. Si quieres evitar que huela toda la nevera, mételo en un tupper con cierre hermético.

Finalmente, otra opción es conservar tus quesos a taquitos en un tarro de cristal con aceite y a la nevera.