Validan el aerosol nasal de insulina para administrar el medicamento contra el alzhéimer
Un estudio apunta diferencias clave en cómo se absorbe en personas con deterioro cognitivo precoz
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Los tratamientos efectivos para la enfermedad de Alzheimer (EA) y el deterioro cognitivo leve (DCL) siguen siendo difíciles de alcanzar. La aprobación de nuevos anticuerpos monoclonales antiamiloides, como Lecanemab, representa un avance importante para el campo de la EA, tal y como documenta un estudio de Clinical Trials, pero sus efectos son limitados y muchos adultos con la enfermedad no pueden usarlos debido a condiciones contraindicadas.
Además, no abordan las causas previas de la agregación amiloide ni mejoran la neuroplasticidad necesaria para restaurar la cognición. Para mejorar con éxito la memoria y tratar el DCL/EA, se necesitan intervenciones seguras que se dirijan a estos mecanismos subyacentes de la enfermedad. En consecuencia, los agentes que se utilizan para tratar afecciones asociadas con un mayor riesgo de EA pueden ser candidatos prometedores, individualmente o en combinación con terapias antiamiloideas y otras terapias.
Se sabe que los trastornos metabólicos y vasculares aumentan el riesgo de EA a través de múltiples mecanismos relacionados con la desregulación de la insulina, incluyendo inflamación/respuesta inmunitaria anormal, disfunción cerebrovascular y neuroplasticidad y proteostasis reducidas, como recuerda un ensayo de 'Lancet Neurology', lo que sugiere que los tratamientos que han demostrado ser efectivos en la terapia de estos trastornos pueden reutilizarse como terapias para el alzhéimer.
Insulina por vía intranasal y cerebro
Como demuestra una investigación de 'CMS Drugs', la insulina es uno de estos tratamientos y, cuando se administra por vía intranasal, llega rápidamente al cerebro sin afectar los niveles de insulina ni glucosa en sangre. Este proceso aumenta la disponibilidad de la misma en el órgano, lo que puede compensar la desregulación de la insulina en el sistema nervioso central (SNC).
Estudios preclínicos con roedores han demostrado varios efectos prometedores de la insulina intranasal en la mejora cognitiva, que podrían estar relacionados con la restauración de la señalización de la misma, el aumento de las proteínas sinápticas y la neurogénesis, y la reducción de la patología amiloide y tau. Y otros ensayos han constatado un aumento de la insulina en el líquido cefalorraquídeo (LCR), una mejor capacidad funcional y cognitiva, y una mayor actividad cerebral tras la administración de insulina intranasal (INI), aunque en uno de estos estudios, solo se observó una mejoría con uno de los dos dispositivos de administración intranasal.
Nueva investigación
Pero una nueva investigación pionera de imágenes cerebrales de la Facultad de Medicina de la Universidad de Wake Forest confirma un avance crucial hacia nuevos tratamientos para la enfermedad de Alzheimer: la insulina intranasal, administrada mediante un simple spray nasal, llega de forma segura y eficaz a regiones clave de la memoria en adultos mayores. El estudio también reveló que las personas con deterioro cognitivo temprano la absorben de forma diferente.
Esta investigación, publicada en 'Alzheimer's & Dementia: Translational Research & Clinical Interventions', describe los resultados de un estudio histórico de tomografía por emisión de positrones (TEP). Muestra directamente que la insulina intranasal llega a 11 regiones cerebrales clave asociadas con la memoria y la cognición. Anteriormente, los investigadores se enfrentaron a dificultades en ensayos previos con ella porque no podían confirmar si el tratamiento alcanzaba sus objetivos cerebrales.

"Este estudio llena un vacío crucial en nuestra comprensión de cómo la insulina intranasal llega al cerebro", ha afirmado la Dra. Suzanne Craft, profesora de gerontología y medicina geriátrica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Wake Forest y directora del Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de Wake Forest, en un comunicado. Según Craft, la resistencia a la insulina es un factor de riesgo conocido para la enfermedad
Necesitábamos evidencia directa de que el fármaco alcanza objetivos cerebrales clave. Un hallazgo inesperado fue la observación de que la absorción puede variar en personas con deterioro cognitivo temprano —ha destacado—. Esto significa que ya no vamos a ciegas; ahora tenemos una hoja de ruta directa al cerebro.
El estudio involucró a 16 adultos mayores (con una edad promedio de 72 años), siete de ellos con cognición normal y nueve con deterioro cognitivo leve (DCL). Utilizando un novedoso radiotrazador, [68Ga]Ga-NOTA-insulina, administrado mediante un sistema nasal especializado de seis pulverizaciones, los participantes se sometieron a una tomografía por emisión de positrones (TEP) cerebral de 40 minutos, seguida de imágenes de cuerpo entero. Los participantes describieron el espray nasal como «sorprendentemente fácil».
Hallazgos significativos
- Aumento de la captación de insulina en áreas críticas de memoria y cognición, incluido el hipocampo, la corteza olfativa, la amígdala y el lóbulo temporal.
- Los individuos cognitivamente normales mostraron una mayor captación y patrones de tiempo distintos de administración de insulina en comparación con aquellos con deterioro cognitivo leve (DCL), quienes exhibieron una captación inicial rápida seguida de una depuración más rápida.
- En las mujeres, la captación de insulina se correlacionó fuertemente con factores vinculados a la función cardiovascular saludable y los niveles elevados de ptau217 (un marcador de amiloide cerebral, la proteína pegajosa que se acumula en el cerebro en la enfermedad de Alzheimer) se asociaron con una disminución de la absorción cerebral en múltiples regiones.
- Sólo dos participantes informaron dolores de cabeza leves después del examen, que se resolvieron en 24 horas, lo que indica que el procedimiento fue bien tolerado.
Nuevos enfoques terapéuticos
"Uno de los mayores desafíos en el desarrollo de tratamientos para enfermedades cerebrales es la administración de agentes al cerebro- Este estudio demuestra que podemos validar eficazmente los sistemas de administración intranasal, un paso esencial antes de iniciar ensayos terapéuticos", ha insistido la investigadora.
Dada la reciente preocupación por la limitada eficacia y los perfiles de efectos secundarios de algunos fármacos antiamiloides, esta estrategia de validación respalda un enfoque más amplio para el tratamiento de la enfermedad, que incluye intervenciones metabólicas y centradas en la administración. Los hallazgos podrían ayudar a explicar por qué algunos pacientes responden mejor a la terapia con insulina intranasal que otros, lo que podría conducir a enfoques terapéuticos personalizados.

“Existe una necesidad urgente de identificar formas efectivas y viables de prevenir y tratar la demencia por alzhéimer. Estos resultados muestran que ahora podemos validar si los tratamientos están alcanzando realmente sus objetivos cerebrales previstos, lo cual es fundamental para el diseño de ensayos exitosos", ha recordado.
El protocolo de imágenes utilizó un sistema de administración nasal de precisión suministrado por Aptar Pharma y podría adaptarse a otras terapias intranasales dirigidas a trastornos neurológicos.
"Los resultados del estudio representan un avance significativo en la medicina, ya que validan la eficacia de nuestro sistema de administración nasal para administrar insulina intranasal de forma segura y eficaz a regiones específicas del cerebro. A medida que avanzan la comprensión y el desarrollo científicos, vemos oportunidades continuas para que la administración intranasal mejore la forma en que se administran las terapias al sistema nervioso central", ha destacado Reenal Gandhi, directora de desarrollo comercial de Aptar Pharma.
El equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad Wake Forest está planeando estudios de validación más amplios para los próximos 12 a 18 meses para explorar cómo la salud vascular, la acumulación de amiloide y las diferencias de género influyen en la administración de insulina al cerebro.
“Si bien aún queda mucho por aprender, estos hallazgos demuestran que ahora contamos con las herramientas para validar la administración intranasal de fármacos al cerebro”, concluyó Craft. “Estas son noticias prometedoras para el desarrollo de tratamientos más efectivos y accesibles para la enfermedad de Alzheimer”.


