El Banco de España alerta de la baja tasa de empleo entre mayores de 65 años
El 'Informe 2025' plantea reformar la ayuda a parados y bajar la cotización del subsidio de 52 años
El talento sénior sigue invisibilizado e ignorado en una gran parte de las empresas y en el mercado laboral general; de hecho, los mayores de 65 años presentan una tasa de actividad muy modesta (el 4,1 %), frente a la observada, por ejemplo, en países como Alemania (10,9%) y Holanda (14%). Un porcentaje mínimo, habida cuenta de que la edad oficial de jubilación ordinaria en España es de 66 años y 10 meses para quienes acrediten menos de 38 años y 3 meses de cotizaciones sociales.
Esta reducida tasa de empleo sénior es uno de los problemas que señala el Banco de España en su Informe anual 2025, donde subraya los efectos negativos de mantener tal cual las actuales ayudas a los desempleados y recuerda que los mayores de 50 años representan el 42% del paro de larga duración.
Tal como ha apuntado el gobernador, José Luis Escrivá, durante la presentación del informe en el Congreso de los Diputados, habría que rediseñar el subsidio de paro para mayores de 52 años, entre otros motivos, porque "la sobrecotización desincentiva la vuelta al empleo de sus perceptores".
La cronificación del desempleo sénior tiene muchas causas, señala el Banco de España, que también pone de relieve cómo, según la Encuesta Financiera de las Familias de 2022, los trabajadores desempleados de mayor edad, en particular los mayores de 50 años, presentan un salario de reserva más elevado a la hora de valorar el aceptar o no una oferta de trabajo, lo que reduciría su probabilidad esperada de encontrar empleo.
Ayudas al desempleo: ¿cómo poner el cascabel al gato?
Algunos de los retos que señala el Banco de España en su informe de 2025, en relación al gasto en desempleo, son estos:
• Asegurar que las políticas de protección de los desempleados ofrezcan los incentivos adecuados para la reincorporación laboral.
• Reducir el carácter indefinido y la sobrecotización (125%) del subsidio para mayores de 52 años.

• Reducir la tasa de cobertura de las prestaciones por desempleo, que ha crecido hasta el 80% en 2025, unos 20 puntos porcentuales por encima de 2004, cuando la tasa de paro era similar.
• Atajar el problema del elevado tipo de cotización de las prestaciones por desempleo, del 7,05%, que supone más del doble que en los grandes países europeos.
El subsidio para mayores de 52 años, en entredicho
El informe del Banco de España destaca que los subsidios por desempleo requieren algunos ajustes, por ejemplo, el subsidio permanente para mayores de 52 años, con el fin de "equilibrar la protección de rentas de los desempleados con la provisión de incentivos a la búsqueda activa de empleo".
Una de las grandes advertencias del regulador financiero es que este subsidio reduce la motivación del parado para trabajar, apuntando que la probabilidad de hallar empleo es mínima: de los perceptores de esta ayuda que no trabajaron en 2021, solo un 8,9% volvió al empleo al menos un día en 2022. Se trata de una cifra muy inferior al 29,9% de éxito que obtienen quienes cobran una prestación contributiva. El estudio señala asimismo que el 55% de los perceptores actuales empezó a cobrar el subsidio antes de cumplir los 55.

Para el Banco de España, el principal desincentivo del subsidio de 52 años es la sobrecotización para la pensión futura: mientras el parado cobra una ayuda equivalente al 80% del IPREM, el Estado cotiza para su jubilación por una base muy superior, equivalente al 125% del SMI (Salario Mínimo Interprofesional). Por ello, sugiere rebajar la cotización hasta hacerla coincidir con la cuantía de la prestación (el 80% del Iprem), con lo que aumentaría la probabilidad de reincorporarse al mercado laboral, especialmente las mujeres.
