La construcción, único sector que contrata más a mayores de 45 años que a jóvenes
Falta de mano de obra, gran rotación y experiencia explican el predominio sénior en enero-mayo
La industria de la construcción es el único gran sector económico donde la contratación principal se realiza con trabajadores de 45 años y más edad, según muestra la evolución de los contratos este año. El análisis de los datos del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) dibuja un panorama donde los sénior lideran la contratación en empresas y actividades constructoras, mientras el resto de sectores productivos (agricultura y pesca, industria y servicios) ofrece mayor porcentaje de empleo a trabajadores más jóvenes, entre los 30 y 44 años.
Tal como constata un informe del Grupo Adecco sobre la Estadística de contratos acumulados del periodo enero-mayo 2026, las oficinas del SEPE han formalizado 6.010.196 contratos de trabajo iniciales, de los cuales las personas mayores de 45 han logrado el 27,96% (1.680.835), divididos entre un 40,16% de empleos indefinidos y un 59,84% temporales. Por su parte, en esos mismos cinco primeros meses de 2026, los trabajadores de 30-44 años se hicieron con el 32,93% de contratos (1.978.975), siendo el 44,13% indefinidos y el 55,87% temporales (detalles en gráfico inferior).

El análisis del Grupo Adecco constata asimismo que, entre enero y mayo, en España se realizaron 357.332 contratos iniciales en la construcción, de los cuales el grupo de trabajadores de 45 años y más acaparó la mayor parte, firmando 139.199 empleos (el 38,96% del total). Esta cifra supera a la lograda por personas con edades comprendidas entre los 30 y 44 años (con 128.767 contratos, el 36,04%) y mejora también el volumen de puestos de trabajo que han conseguido los de menor edad (detalles en gráfico inferior).

Del citado informe se desprende que las empresas constructoras son una excepción, ya que los demás sectores de actividad contratan en mayor medida a empleados de menor edad y experiencia.
- En la agricultura y la pesca, los mayores de 45 años logran el 34,37% de contratos hasta mayo, frente al 36,23% que rubrica el grupo de personas de 30 a 44 años.
- El sector servicios presenta un panorama donde el talento sénior logra el 26,51% de contratos, frente al 31,68% obtenido por personas entre 30 y 44 años.
- En la industria, los mayores de 45 años obtienen el 25,10% de puestos de trabajo, quedando muy por debajo del 35,99% de contratos rubricados en la franja de 30 a 44 años.
Las empresas ponen el foco en los sénior, a falta de jóvenes
Las razones que explican el predominio de contratos de sénior en la construcción son varias, pero el consenso de expertos consultados por 65YMÁS apuntan que las de mayor peso son estas:
- Falta de mano de obra juvenil, que hace que en estos momentos las empresas recurran a los sénior para cubrir ofertas que antes reservaban a los jóvenes.
- Elevada rotación de empleo en este sector, debido a la propia naturaleza de su actividad.
- Envejecimiento de la población, que provoca un lógico envejecimiento de la fuerza laboral.
- Experiencia del sénior, muy valorada por un sector que arrastra una crisis de imagen tras el estallido de la crisis y la burbuja inmobiliaria de 2008; esta mala imagen lo hace poco atractivo para los jóvenes.
- Necesidad económica de los parados mayores de 45, 50, 55 años... muchos de ellos afectados por el desempleo de larga duración.
Fernández Alén: "La construcción afronta un importante reto generacional"
"La construcción afronta un importante reto generacional. Actualmente, 9 de cada 10 trabajadores tienen más de 30 años, lo que evidencia la necesidad de incorporar más talento joven a un sector clave para la economía. La convivencia entre generaciones es fundamental para garantizar la competitividad. Los jóvenes aportan nuevas capacidades tecnológicas y los profesionales con más experiencia transmiten un conocimiento imprescindible para el futuro", valora Pedro Fernández Alén, presidente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC).
Hace hincapié en que "la construcción requiere talento de todas las edades, pues necesita unos 700.000 trabajadores para las obras de viviendas e infraestructuras. Tanto los jóvenes que buscan iniciar su carrera como los profesionales con experiencia pueden encontrar una importante oportunidad de crecimiento" y combate "la imagen desactualizada de la construcción que no se corresponde con la realidad. Hoy hablamos de un sector innovador, inmerso en una profunda transformación tecnológica y digital".
Fernández Alén destaca también que "ofrece empleo estable, buenas condiciones laborales y oportunidades reales de desarrollo profesional", y pone como ejemplo "el primer plan de pensiones sectorial, que refuerza su atractivo y demuestra el compromiso con el bienestar y el futuro de sus trabajadores".
Bravo: "La gran movilidad laboral influye en la edad media del sector"
La escasez de mano de obra para cubrir las ofertas de empleo en estas empresas está obligando a poner el foco en perfiles sénior, que hace años no eran demandados o eran directamente rechazados.
Carlos Bravo (@carlosbravofdez), secretario de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO, apunta asimismo la "elevada movilidad laboral" que se experimenta en la industria de la construcción. "Cuando la persona trabaja en una obra y esta se termina, extinguen la relación laboral y se le contrata de nuevo en otra obra, lo cual también influye en la edad media de los trabajadores del sector", señala, aludiendo a que "el proceso de regularización de inmigrantes que el Gobierno tiene en marcha debería influir a la baja, pero es pronto para saberlo".
Algo similar está sucediendo en "los contratos que se celebran en la hostelería, que tiene también mucha rotación, pero ahí es más relevante la estacionalidad", explica Carlos Bravo.
Herce: "Hay que romper una lanza por el talento sénior"
Al hilo de este repunte de contratación en el sector de la construcción, José Antonio Herce (@_Herce), economista experto en pensiones y previsión social y socio fundador de LoRIS, rompe una lanza por el talento sénior: "Esto se va a generalizar en todos los trabajos que requieran formación y experiencia. En la construcción, por ejemplo, no cualquiera sabe hacer un encofrado", señala.
Para Herce, la construcción "va a seguir tirando sí o sí, de todas formas. Es posible que empiece un boom constructivo. El resto de sectores no tienen por qué subir mucho. Puede que incluso se produzca un cierto parón en ellos si el Banco Central Europeo (BCE) sigue subiendo tipos. Pero la construcción puede convertirse en un motor".
Begoña Bravo: "No hay relevo generacional"
A su vez, Begoña Bravo, directora del Plan de Integración de la Fundación Adecco, explica que, “efectivamente, el hecho de contratar a trabajadores sénior en el sector de la construcción se debe a la falta de personal, ya que se están jubilando muchos profesionales y no hay relevo generacional para estos puestos, que no resultan atractivos para las nuevas generaciones".
El de la construcción es "un sector con alta demanda de empleo y con posibilidades de crecer profesionalmente; sin embargo, no genera interés por los sesgos que siguen existiendo hacia esta actividad, ya que es un trabajo muy físico", hace hincapié Begoña Bravo. "Lo cierto es que las condiciones han mejorado notablemente y es necesario dignificarlo”, apostilla la directiva de Fundación Adecco.
Monserrat: "Los empresarios, obligados a recurrir a mayores de 45"
A juicio de Pau A. Monserrat (@pmonserrat), economista de Futur Legal y profesor de la UIB, la construcción "no está de moda" ni tiene "glamour" para los jóvenes, cuyas decisiones están muy influenciadas por las redes sociales y los influencers, un entorno donde este tipo de profesiones no tienen presencia. "También suelen ser actividades físicamente exigentes que implican madrugar y sufrir las inclemencias del tiempo, como el calor o la lluvia", sin olvidar los "sueldos menos competitivos porque, a diferencia de épocas pasadas, donde un joven sin estudios podía irse a la obra y ganar más que un universitario, hoy en día los salarios son bajos en comparación con el alto coste de la vida, lo que hace que el sector pierda su gran incentivo económico".
Este economista señala también la "falta de prestigio de la Formación Profesional", es decir, el hecho de que todavía no se le haya otorgado a la FP la reputación y la importancia que merece para atraer talento a estos oficios.
Para Monserrat es evidente que, ante la falta de interés de los jóvenes, "los empresarios de la construcción se ven obligados a recurrir a los mayores de 45 años. No es que los empleadores busquen activamente al talento sénior, sino que simplemente no les queda más remedio y tiran de trabajadores mayores que están dispuestos a hacer el trabajo. Además, muchos de estos perfiles sénior ya cuentan con formación y experiencia previa en el sector".,
