Paro de larga duración: una losa que atrapa a casi la mitad de desempleados mayores de 45 años

La cifra de parados +45 crece más que la media y se sitúa en 1.141.000 personas, según la EPA

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Paro de larga duración: una losa que atrapa a casi la mitad de desempleados mayores de 45 años

El año 2026 ha comenzado con los mismos problemas heredados para los trabajadores sénior, con un horizonte donde el paro aprieta y las enormes dificultades de contratación les ahogan, por culpa de un edadismo que les cierra puertas (los currículos suelen ir directos a la papelera) y un desempleo de larga duración enquistado.

Las estadísticas oficiales lo constatan. Entre enero y marzo de 2026, el número total de desempleados en España aumentó en 231.500 personas respecto al cierre de 2025, hasta situarse en 2.708.600 parados (un repunte trimestral del 9,3%), según la Encuesta de Población Activa (EPA). Pero el deterioro ha sido aún más intenso entre los profesionales sénior.

El número de parados de más de 45 años alcanzó en el primer trimestre la friolera de 1.141.000 desempleados, tras crecer en 106.300 personas respecto a finales de 2025, de acuerdo con la EPA. "En términos relativos, supone un incremento del 10,3%, un punto por encima del aumento registrado por el paro general (9,3%). La última EPA muestra así que los sénior acusan más el frenazo que el conjunto del mercado", explican desde el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo, de Fundación Adecco (@fund_adecco).

Esta dura realidad coincide con el reciente diagnóstico de un nutrido grupo de expertos para 65YMÁS, que señalaban el quid del drama laboral de los sénior: cuando pierden su empleo, siguen teniendo más dificultades para recolocarse, encadenan periodos de desempleo más largos y su recuperación es más lenta que la del conjunto de trabajadores.

De hecho, la Encuesta de Población Activa refleja que el 45% de sénior en desempleo (mayores de 45) supera el año sin hallar trabajo, frente al 35% de media general; es decir, engrosan las estadísticas del temido paro de larga duración, lo que implica que sufren una situación de paro enquistado. 

También desde Generación SAVIA alertan de que el desempleo sénior es uno de los más afectados en cuanto a niveles de paro de larga duración, con casi la mitad de los parados que llevan más de un año en búsqueda de empleo. "Este panorama no solo afecta a los profesionales, tiene consecuencias en el tejido empresarial, que enfrenta una escasez de relevo generacional en sectores clave". Estos expertos alertan de que "cuanto más tiempo permanece una persona fuera del empleo, más difícil resulta su reincorporación. Por ello, trabajar con el sénior en su plan de búsqueda de trabajo, acceder a los canales donde se encuentran las oportunidades y activar el networking es vital para no convertirse en parado de larga duración".

El 'pinchazo' de contratos en abril refrenda el problema de los +45

El paro sénior enquistado es tangible, al igual que los handicaps de este grupo etario para reengancharse al empleo. Sin ir más lejos, las estadísticas de abril del SEPE (Servicio Público de Empleo) refrendan un nuevo pinchazo en la contratación.

De la cifra total de 1.258.296 contratos realizados por las empresas en España en el cuarto mes del año, los mayores de 45 han conseguido tan solo 348.034 empleos, lo que supone una pérdida de 19.173 colocaciones, o lo que es lo mismo, un batacazo del 5,22%.

 

CONTRATACIÓN DE MAYORES DE 45 AÑOS (ABRIL 2026)

contratos mayores 45 abril sepe
Fuente: SEPE

 

Un mes más, los datos del SEPE corroboran que se mantiene la tendencia, y las empresas contratan el doble a los más jóvenes: el grupo de trabajadores entre 25 y 44 años ha logrado 608.233 contratos de trabajo en abril, mientras los menores de 25 han podido acceder a 302.029 colocaciones (una cifra próxima a la de los mayores de 45 años).

 

contratos mayores 45, abril 2026, sepe
Fuente: Elaboración propia con datos mensuales del SEPE

El SEPE admite que el paro enquistado es "estructural" 

El propio Gobierno, a través del SEPE, reconoce que las barreras como el edadismo o la falta de ajuste de competencias provocan que, si el sénior pierde el empleo, sus posibilidades de retorno caen drásticamente, y así lo analiza el Informe del Mercado de Trabajo de Personas mayores de 45 años 2026. Detalla que el número de parados de más de 45 aumenta  con el incremento del tiempo de antigüedad de la demanda: "por tanto, las posibilidades de encontrar empleo se reducen cuando aumenta la permanencia como demandante".

El colectivo de mayores de 45 años "continúa representando una proporción muy elevada del desempleo de larga duración. La mayoría de parados de este colectivo llevan ya más de un año sin encontrar trabajo (...) Además, el 61,14% de las mujeres desempleadas mayores de 45 son de larga duración, frente al 55,03% de hombres, lo que evidencia una brecha de género significativa en esta situación". El SEPE reconoce asimismo que las tasas de paro de larga duración se agudizan con la edad; las personas de más de 60 presentan mayor proporción, mientras que porcentajes menores se observaban en los tramos 45-49 o 50-54.

Según este informe, "la trayectoria típica del paro en personas de 45 o más años avanza rápidamente hacia la cronificación: quien no encuentra empleo durante los primeros meses tiende a permanecer largos periodos en desempleo (...) Los datos confirman que la mayoría absoluta del desempleo del colectivo es estructural, no coyuntural".

UGT alerta contra el paro de larga duración sénior 

En el mismo sentido, los sindicatos alertan del enorme desafío, como acaba de hacer UGT (@UGT_Comunica) en su informe El empleo en 2025. Grandes avances y problemas que persisten, donde denuncia que el paro de larga duración sénior es uno de los puntos críticos. "Es algo inadmisible, la sociedad no puede dejar de lado a estas personas asumiendo simplemente que su empleabilidad está en cuestión", subraya Cristina Estévez, secretaria ejecutiva de UGT, responsable de Institucional, Empleo y Seguridad Social.

El reto es imponente. "Acabar con este paro persistente es casi imposible si no se invierte en los servicios públicos", alerta UGT, denunciando "una grave falta de recursos, escasez de personal y una baja ratio de orientadores, lo que provoca que las políticas activas de empleo no lleguen realmente a quienes necesitan reincorporarse al mercado laboral". Estévez critica que la atención personalizada a parados es "muy desigual" y reclama al Gobierno que cree la nueva Agencia Española para el Empleo.

Adecco: "Los mayores de 45 suponen 4 de cada 10 parados"

Los datos de la EPA constatan también que, cuando las cifras son optimistas y el empleo se recupera, para los +45 lo hace más lentamente. Más en detalle, la comparativa anual muestra que en el conjunto del mercado el paro ha bajado en 80.600 personas respecto a hace un año (caída del 2,9%), pero entre los sénior, el descenso ha sido más moderado: apenas 17.500 parados menos (descenso del 1,5%).

"En otras palabras: el desempleo de mayores de 45 sube más cuando el mercado laboral empeora y baja menos cuando mejora, lo que evidencia las mayores barreras de los sénior para reengancharse. De hecho, los mayores de 45 años ya representan más de 4 de cada 10 desempleados en España (42,1%), un peso que ha crecido ligeramente frente al 41,5% de hace un año", hacen hincapié desde Fundación Adecco.

Estos expertos señalan un factor demográfico de fondo: el envejecimiento de la población activa. España cuenta cada vez con más profesionales en edades avanzadas por la llegada de generaciones más numerosas a esos tramos de edad y el retraso de la jubilación, lo que eleva su peso dentro del mercado laboral. "Lo que hay que preguntarse es si este envejecimiento está yendo acompañado de una inclusión laboral igual de sólida y lo cierto es que los datos siguen sin ser halagüeños: los sénior encadenan periodos de desempleo más largos y su recuperación es más lenta", enfatiza Adecco.

Paradoja: los sénior impulsan el 65% del empleo en el último año

En el caso del empleo, los datos de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre reflejan que los mayores de 45 pierden 12.600 ocupados (bajan hasta 11,39 millones), y en comparación con hace un año suman 346.400 ocupados (+3,1%), por lo que concentran el 65% de todo el empleo creado respecto a marzo de 2025.

Fundación Adecco explica que el empleo crece especialmente entre los profesionales de más edad: los ocupados de 60 a 64 años aumentan en 14.000 personas en el trimestre y los de 65 a 69 años en 20.600.

Sin embargo, esas cifras no son para lanzar las campanas al vuelo, pues "responden en buena medida a factores demográficos y regulatorios más que a una mejora específica del empleo sénior: el baby boom está entrando en esos tramos de edad y cada vez más trabajadores retrasan su jubilación, sea por incentivos, necesidad económica o porque prolongan voluntariamente su vida laboral", detallan desde el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo.

Además, esta mejoría del empleo sénior se debe al factor demográfico: hay más ocupados sénior, pero porque también hay cada vez más personas de esa edad. Y eso se demuestra porque, "mientras crece el peso de mayores de 45 dentro del empleo, también aumenta su peso dentro del desempleo, lo que refleja que el envejecimiento de la población está reconfigurando el mercado laboral y las dificultades de recolocación de los más veteranos siguen siendo un problema estructural", precisa Fundación Adecco.

Expertos plantean reformar los subsidios de desempleo 

Frente a la lacra del paro sénior, la mayoría de expertos reclaman impulsar las políticas activas de empleo, como paso indispensable para incrementar las probabilidades reales de que los sénior logren ser contratados, y algunos plantean reformar los subsidios de paro, en particular el de mayores de 52 años.

José Ignacio Conde-Ruiz (@conderuiz), catedrático y subdirector de Fedea, cree preciso transformar las políticas pasivas de empleo, enfocándose en la "reforma del subsidio de desempleo para mayores de 52 años". Aunque considera que esta ayuda es un soporte fundamental para evitar que este colectivo caiga en la pobreza, alerta de que está generando un "efecto paralizante: muchos desempleados quedan atrapados en la trampa del subsidio".

Propone que la prestación para mayores de 52 años se pueda compatibilizar con un trabajo remunerado de manera indefinida, estableciendo "límites basados en el nivel salarial del trabajador. Bajo este nuevo esquema, si un sénior acepta un primer empleo con un sueldo bajo, podría conservar total o parcialmente el subsidio. A medida que su perfil evoluciona y logra acceder a mejores salarios, el subsidio se reduciría de forma progresiva (por ejemplo, al 50%), eliminándose por completo solo cuando el sueldo alcance un nivel suficientemente alto".

José Antonio Herce (@_Herce), socio fundador de LoRIS, es muy crítico con la regulación del subsidio para mayores de 52 años del SEPE, que califica de "incentivo a permanecer en el paro, pues ancla a los trabajadores en este estatus laboral indefinidamente, con una prestación compatible con otros ingresos (hasta un límite) y con cuotas generosas a la Seguridad Social hasta que los parados cumplen la edad ordinaria". A su juicio, una forma de luchar con el paro sénior sería "acabar con el subsidio perpetuo, porque ese incentivo es la grasa de dicha situación. Estos trabajadores, en una buena mayoría, son inempleables, quizá por desidia propia también. Pero es la materia de la que se forma el paro de larga duración, irreductible".