Pensiones

Bravo (CCOO): "La jubilación parcial es mayoritariamente masculina. Hay que hacerla más equitativa"

El secretario de Políticas Públicas de CCOO participa en el debate 65YMÁS sobre pensión y empleo

Pepa Montero

Lunes 1 de abril de 2024

11 minutos

Pepa Montero

Lunes 1 de abril de 2024

11 minutos

El Gobierno reformará la jubilación parcial para que no sea una vía de anticipadas sin penalizar

Fernández Palacios: "La compatibilidad de pensión y trabajo no perjudica al empleo de los jóvenes"

ESPECIAL FUTURO DE LAS PENSIONES 65YMÁS

 

Gobierno y agentes sociales están negociando varias medidas de reforma de las pensiones, entre ellas, una posible ampliación de la compatibilidad entre pensión y empleo, que en la actualidad se realiza mediante varias fórmulas: la jubilación demorada, con tres tipos de incentivos económicos; la jubilación activa, gran desconocida, con múltiples requisitos y escasa aceptación; y la jubilación parcial, con cambios que en estos momentos debaten el Ministerio de Seguridad Social, los sindicatos UGT y CCOO y la patronal CEOE-Cepyme.

Carlos Bravo (@carlosbravofdez), secretario de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO (@CCOO), existe que existe un "fuerte impacto de género en la jubilación parcial y en la activa", y admite la necesidad de introducir reformas, para que ambos modelos dejen de ser, como sucede ahora, "mayoritariamente masculinos", y avancen en equidad. Así lo avanzó en el debate especial de 65YMÁS sobre jubilación activa, parcial y demorada, donde se exploran estos sistemas legales para compatibilizar el cobro de la pensión y seguir trabajando.

"España necesita un tratamiento homogéneo de la jubilación parcial para todos los sectores (comercio, Administración Pública, automóvil, Justicia…), que todos tengan acceso en unas condiciones homogéneas, sin impactos de género y de forma que se permita el relevo generacional", defiende Bravo, quien resalta el "éxito de la reforma laboral y el escudo social generado en la crisis del coronavirus, que ha permitido salvar miles de empresas y millones de puestos de trabajo".

Carlos Bravo (CCOO), debate 65YMás jubilación activa y parcial (1)

"Necesitamos un tratamiento homogéneo de la jubilación parcial, sin impacto de género y para todos los sectores"

PREGUNTA.- El Gobierno apuesta por incentivar el retraso voluntario de la edad de jubilación. ¿Están hombres y mujeres en igualdad de condiciones para acceder a las fórmulas de retiro existentes?

RESPUESTA.- Al hablar de Seguridad Social y de pensiones, es evidente que existe un elemento de coste muy importante, pues supone 200.000 millones de euros de presupuesto, es decir, un tercio del Presupuesto General del Estado. Estamos hablando de algo que tiene un impacto enorme en la población y en el conjunto de la sociedad, porque la capacidad de consumo de las personas pensionistas es clave al respecto. Pero también hay que hablar y considerar los términos de equidad y de impacto de género. Por ejemplo, la jubilación parcial, que es un sistema de compatibilidad del trabajo con la pensión, y una forma de transición con relevo generacional, tiene un elemento muy relevante de impacto de género y está sujeta a diferentes regulaciones para diferentes colectivos. En el año 2011, llegamos a un acuerdo para regularla, precisamente atendiendo a esos elementos de coste, para financiarla mejor. En el año 2013, con el Gobierno del Partido Popular, se produjo un recorte, que es lo único que no se ha revertido todavía de aquella reforma. Y hoy nos encontramos con una situación en la que existe un sector mayoritariamente masculino que tiene acceso a la jubilación parcial en unas condiciones, y el resto de sectores que no lo tienen. 

"El relevista tiene que ser una persona con trabajo indefinido, jornada completa y puesto no amortizable"

P.- En la Mesa de Diálogo Social, su sindicato, CCOO, así como UGT y la patronal CEOE están negociando con la ministra, Elma Saiz, una reforma de la jubilación parcial...

R.- Está claro que España necesita un tratamiento homogéneo de la jubilación parcial para todos los sectores (comercio, Administración Pública, automóvil, Justicia…), que todos tengan acceso a la jubilación parcial en unas condiciones homogéneas, sin impactos de género y de forma que se permita el relevo generacional, incidiendo en que no se trata solamente de cómo sale de la empresa el jubilado parcial, sino también de cómo entra el relevista. Para CCOO, el trabajador relevista tiene que ser una persona con trabajo indefinido, a jornada completa y en un puesto no amortizable, con garantía de empleo. En esos términos sí que podemos hablar de una fórmula de relevo generacional, de compatibilidad y de transmisión de conocimiento, que cuide a las diferentes generaciones de manera igualitaria. Y, dentro de cada generación, a los hombres y a las mujeres, que es algo que desgraciadamente no ocurre en demasiadas ocasiones.

P.- La reforma de pensiones de 2021 fomenta retrasar la jubilación, mediante incentivos voluntarios, al tiempo que desincentiva el adelanto del retiro. ¿Está dando resultados?

R.- La regulación del acceso a la jubilación en España apuesta fundamentalmente por elementos de incentivo / desincentivo, para que las personas decidan libremente, en función de sus características personales, el momento de jubilarse, siempre dentro del marco normativo. A diferencia de otros países (en Europa todas las reformas de Seguridad Social se han hecho sin diálogo social), el modelo español de consenso en torno al Pacto de Toledo es singular, y lo que hemos hecho es establecer elementos que tienen que ver con la carrera de cotización de las personas. Con el sistema de incentivos, España ha experimentado ya un retraso de la edad efectiva, real, de acceso a la jubilación, hasta los 65,1 años, pero siempre de una manera ordenada.

"La jubilación anticipada voluntaria se mantiene estable. La que ha caído con fuerza es la involuntaria"

P.- Al tiempo que se alarga su vida laboral, disminuye la jubilación anticipada. ¿Están funcionando los nuevos coeficientes reductores de la pensión?

R.- La jubilación anticipada voluntaria, es decir, aquella a la que optan personas que tienen muchos años cotizados y deciden retirarse antes de la edad ordinaria, renunciando a una parte de la pensión, se mantiene estable. La que ha caído de manera brutal es la anticipada involuntaria, esto es, la fórmula a la que recurren las personas que han sido despedidas y se tienen que apuntar a la jubilación porque no les queda más remedio. Por lo tanto, la reforma laboral y el escudo social que se generó en torno a la última crisis nos enseñan algunas lecciones: en primer lugar, que los trabajadores piden la jubilación voluntaria cuando tienen derecho y les queda una pensión razonable; en segundo lugar, que si pueden retrasar el retiro para mejorar su pensión, lo hacen. Otro aspecto a resaltar es el cambio enorme producido en los últimos años: desde los 80, cada vez que en España había una crisis económica, se vivía un proceso de destrucción masiva de empleo. La primera vez que esto no ha ocurrido ha sido con la crisis de la pandemia: muy al contrario, en esa crisis logramos generar un escudo social muy fuerte, que ha permitido salvar miles de empresas y millones de puestos de trabajo. 

"Más del 50% de las jubilaciones en 2023 se hicieron a los 65 años de edad ordinaria"

P.- ¿Existe un perfil o una situación determinada que distinga a las personas que se jubilan más tarde de la edad ordinaria? 

R.- El perfil de la persona que sigue trabajando más allá de los 65 o 66 años es un trabajador con salario elevado y que, por tanto, pasar a la jubilación le supone una disminución en su nivel de ingresos. Por su parte, quienes no tienen un salario elevado, suelen jubilarse cuando llegan a su edad ordinaria de retiro, es decir, cuando por su carrera consiguen el 100% de la base reguladora. El asunto de la compatibilidad entre pensión y empleo también opera en buena medida sobre ese mismo colectivo: personas con sueldos elevados, a quienes cobrar el 50% de la pensión, junto con sus ingresoss por su actividad laboral, les sirve para mantener un nivel elevado de vida. Es muy importante que entendamos que nadie se queda trabajando más años, si no logra un beneficio: ya sea mantener un nivel salarial más alto (trabajando sin jubilarse), o bien mantener un nivel de ingresos (compatibilizando pensión y empleo). 

"La jubilación activa es una fórmula interesante, pero con un elemento limitado

P.- La jubilación activa es casi desconocida, y numerosos expertos la critican por ser restrictiva. ¿Cuál es su valoración?

R.- La jubilación activa es una fórmula interesante que tiene, sin embargo, un efecto limitado, porque las personas quieren acceder a la jubilación cuando tienen una pensión razonable y en unas condiciones óptimas, para dedicarse a otra etapa de su vida. En España, a diferencia del resto de países de la Unión Europea, la edad de jubilación ordinaria, la legal, no será de 67 años impuestos en 2027, sino que se permitirá el retiro con 65, para quienes tengan más de 38,5 años cotizados.  Y es importante también saber que, en la actualidad, más del 50% de jubilaciones en 2023 fueron con 65 años de edad ordinaria. Esto se debe a que están mejorando mucho las carreras de cotización; los hombres la tenían ya con niveles muy altos, y las mujeres, con todas las medidas para reducir la brecha de género, están aumentando de manera progresiva. Yo creo que esa es la peculiaridad de nuestro sistema: se basa en incentivos, muy adaptable a la situación personal, y esto se ha logrado gracias al diálogo social.

P.- ¿Cuál es el perfil de quienes solicitan la jubilación activa?

R.- Las personas que llegan a la jubilación activa tienen tres perfiles fundamentales: uno es el del autónomo que llega a la jubilación con escasos ingresos y con una pensión muy baja y se ve necesitado de seguir trabajando. Otro perfil es el autónomo que no tiene ninguna intención de jubilarse, porque tiene una actividad o un negocio que funciona razonablemente bien y quiere seguir con él. Y otro perfil mayoritario es el de los trabajadores y trabajadoras por cuenta ajena a los que se les ofrece la posibilidad de continuar trabajando, pero saliendo del Régimen General de la Seguridad Social, para entrar en el régimen de trabajadores autónomos. 

"En la jubilación demorada, no recomiendo a nadie el incentivo de la cantidad a tanto alzado"

P.- Respecto a la jubilación demorada, ofrece 3 tipos de recompensa económica. ¿Cuál le parece más beneficiosa para el trabajador?

R.- Este sistema de jubilación posibilita el cobrar una cantidad a tanto alzado, o bien un 4% extra por cada año de demora, o una combinación de ambas opciones. La jubilación demorada tiene una formulación que permite cobrar a tanto alzado, lo cual es una rara avis en el ámbito las pensiones, porque la pensión es una renta de sustitución. Yo no le recomiendo a nadie que escoja la cantidad a tanto alzado, porque si se echan mínimamente las cuentas, resulta que la Seguridad Social anticipa dinero, pero en realidad lo que hace es ahorrar dinero en relación con las personas que podrían optar al incentivo en forma de renta (salvo que esa persona tenga la perspectiva de una corta esperanza de vida, en cuyo caso sí le puede interesar). En todo caso, aunque la jubilación demorada está subiendo (ha pasado del 5% al 8%), la inmensa mayoría de gente que se jubila no sale por esta vía. Por lo tanto, es una fórmula que puede contribuir junto con otras, pero no creo que sea una fórmula estrella de retiro de los españoles.

P.- La compatibilidad entre pensión y empleo es muy incipiente, y tropieza, además, con la gran expulsión laboral que sufren los sénior, los primeros en ser despedidos de las empresas... 

R.- En efecto, a la hora de legislar o debatir sobre la compatibilidad entre pensión y trabajo hay que tener en cuenta un fenómeno muy propio de nuestro país, que es la expulsión del mercado de trabajo de las personas mayores de 50 o 55 años.  Para poder hablar de compatibilidad tenemos que reducir la tasa de paro y acabar con el fenómeno de expulsión del mercado de los trabajadores y trabajadoras de más edad. Y esto entronca con otro asunto clave, el llamado conflicto intergeneracional, que es un elemento que hay que erradicar completamente. Primero, porque nadie que consiga disminuir el gasto en pensiones garantiza que ese dinero vaya a ir a la población más joven. Es evidente que la población más joven tiene que tener mejor calidad en el empleo, menor rotación laboral y mejores salarios, pero para ello no hay que descuidar o penalizar a los sénior. El conficto intergenacional en materia laboral o de pensiones no existe, ni debe existir.

Sobre el autor:

Pepa Montero

Pepa Montero

Pepa Montero es redactora especializada en temas de economía. Ha trabajado en medios como El Economista y La Gaceta de los Negocios. Es autora del libro de relatos La casa de las palmeras (Azul como la Naranja, 2013).

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