Viajes

Sitios secretos de Valencia que no aparecen en las guías turísticas

Rocío Ortíz

Foto: Bigstockphoto

Lunes 10 de febrero de 2020

4 minutos

Valencia es una de las ciudades más agradables para disfrutar de un fin de semana de turismo

Sitios secretos de Valencia que no aparecen en las guías turísticas

Valencia (@Valenciaturismo) es uno de los lugares con más rincones que visitar de toda España. A parte de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el Oceanogràfic o el Mercado Central, existen algunos lugares que no suelen salir en la guías y que son imprescindibles para descubrir al máximo esta ciudad española tan especial, famosa por su apacible clima y una gastronomía donde el arroz es el principal protagonista. 

El mercado de tapineria

Este mercado se encuentra en el centro histórico de la ciudad y cuenta con más de 500 metros cuadrados que se dividen en dos plazas. Comenzó a construirse en julio de 2012, pues hasta entonces solo era una sucesión de ruinas. 

El mercado de tapineria promueve el arte y la gastronomía y une elementos tradicionales con otros más vanguardistas. Dentro de él, encontramos locales “ephemeral”, que rodean la plaza y donde se realizan eventos y actividades todas las semanas (pop ups, showrooms…). Su entrada está en la Carrer de la Tapineria 15, dentro de la Ciutat Vella de Valencia y cuenta con cinco locales, dos dedicados a la gastronomía y otros tres a eventos, ferias y exposiciones. Estos últimos cambian cada semana.

El jardín de las Hespérides

Es uno de los lugares con más encanto de la ciudad. Cuenta con 50 variedades diferentes de árboles cítricos y está basado en el mito de las Hespérides. A partir de él, se han diseñado múltiples vegetales y esculturas que cuentan la historia dentro de este entorno. Las figuras representan imágenes como la de Hércules, la metamorfosis de las Ninfas o la Venus Afrodita.

El jardín se inauguró en el año 2000 y cuenta con 4.700 metros cuadrados. Su acceso está situado en la Calle Beato Gaspar Bono, entre el Jardín Botánico y el solar de los Jesuitas. Además su entrada es gratuita y su horario en primavera y verano es de 10:00 a 20:00 horas y en otoño e invierno de 10:00 a 18:00 horas.

El jardín de las Hespérides
El jardín de las Hespérides (Ajuntament de València)

El trinquet de Pelayo

Es uno de los recintos deportivos más antiguos de Europa y en él se siguen jugando partidos de “pilota valenciana”. Está situado en la Calle Pelayo 6 de Valencia y es conocido como la catedral de la pelota valenciana o de la Escala i corda. 

Se inauguró el 20 de agosto de 1868 y durante la Guerra Civil, este Trinquete fue confiscado por un sindicato que encargó su cuidado a un grupo de pelotaris, manteniéndolo al margen de régimen franquista. Más tarde, en el año 1976, se comenzaron a hacer todas las modificaciones de la cubierta, para dejarla tal cual se conoce hoy. Dentro del recinto se encuentra el Gastro trinquet Pelayo, donde se pueden degustar comidas típicas de la ciudad. 

La calle moret o calle de los colores 

Para visitar Valencia de una forma diferente, se pueden recorrer sus calles llenas de colores a través del arte urbano o Street Art en el barrio del Carmen. En concreto, la calle Moret cuenta con muchísimas pinturas al aire libre que hay que visitar. 

Hace algunos años, este lugar solo era una vía más sin ningún tipo de particularidad, pero el fotógrafo Alfonso Calza, decidió dar vida a sus fotografías en los murales de la calle. A partir de aquí, se le unieron otros artistas que han conseguido hacer que la calle reviva y ahora sea visitada por más turistas.

La fábrica de hielo

En el barrio de Cabanyal se puede visitar la Fábrica de hielo, un espacio de ocio situado en la calle Pavía 37, en frente de la playa Cabanyal. Aquí se puede disfrutar del clásico tardeo valenciano cerca de la costa. Este lugar intenta promover el arte con diferentes actividades culturales como conciertos, danza, literatura o teatro.

El recinto se creó en 2014 por el deseo de los vecinos de recuperar el esplendor del barrio. La Marina Auxiliante de Valencia ofreció este espacio abandonado para poder desarrollar sus proyectos. Además, la mayoría de los eventos son gratuitos y dentro de la página web cualquier persona puede aportar su propuesta y exponerla en este sitio.

La fábrica de hielo
Interior de las instalaciones (La fábrica de hielo)

La plaza del negrito

Esta plaza, antes conocida como la Plaza de Calatrava, se encuentra también el la Ciutat Vella de Valencia. Su nombre cambió cuando en 1850, con la llegada del agua potable a la ciudad, se instaló una fuente pública con la estatua de un niño de color. A partir de ahí, los vecinos empezaron a llamar a este lugar “la plaza del negrito” hasta que en 1940, el ayuntamiento cambió el nombre oficial por este nuevo comunmente conocido. 

Durante la guerra civil, la estatua del niño se quitó pero, años más tarde, la reemplazaron por otra similar que todavía sigue en la plaza. 

La casa Judía

Situada en la Calle Castellón 20 de Valencia, a espaldas de la plaza de toros, fue construida por el arquitecto Joan Guardiola en 1930, y está inspirado en la arquitectura de otros paises y épocas. El nombre popular de la Casa Judía se debe a la estrella de David que se halla en el dintel de la entrada del edificio. 

La construcción cuenta con siete alturas y dos áticos en las más altas. Aunque, la parte de arriba y la más baja del edificio se han visto afectadas por el paso del tiempo, sigue llamando la atención por sus numerosos colores, pudiendo apreciar su estilo art deco, típico de los años 20 y 30, con inspiraciones egipcias.

La casa de los gatos

La casa de los gatos se encuentra en la Calle del Museo 9. Se trata de una casa en miniatura que resulta ser una gatera con una puerta, un balcón y hasta un jardín. Alfonso Yuste Navarro fue quien la diseñó y en 2003 esculpió la fachada. Sin embargo, se sabe que ya había gatos que ocupaban el solar en el que se encuentra desde 1904.

La leyenda de “Los cuatro gatos”, a los que homenajea esta casa, cuenta que durante la época del Cid Campeador, este hizo que desaparecieran todos estos animales de Valencia por la creencia de que eran diabólicos y portadores de mala suerte. Se dice que quedaron “cuatro gatos” después de aquel suceso.

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Santi Hace 1 mes
Leo con estupor la reseña sobre la plaza del negrito. Se hace referencia a la estatua que coronaba la fuente, y se indica que "era un niño de color". ¿ De que color ? ¿ Somos los europeos acromaticos ?. Todos los seres humanos somo de color, unos son negros, otros blancos lechosos, otros color aceituna... Llamar a un negro de color, es peyorativo y ademas deja entrever los prejuicios de quien escribe.