Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Los curiosos hábitos alimentarios

Ramón Sánchez-Ocaña
Ramón Sánchez-Ocaña: Los curiosos hábitos alimentarios

¿Se ha preguntado alguna vez por qué comemos lo que comemos? 

Lo primero que debe decirse es que el hábito alimentario se crea por muchos factores. El clima y el paisaje es uno de los principales. Porque algo que no solemos recordar es que el hombre empezó por comer lo que tenia alrededor. Y después de probar muchas cosas, eligió lo que sus antecesores ; pero adaptándolo a sus necesidades. Y si es verdad que a nosotros se nos aconseja comer frutas y verduras, por ejemplo, hay zonas de África en donde el consejo es comer saltamontes. Y en Indonesia les hablan de ratas. Cada cultura impone un criterio avalado por razones de todo tipo. Por ejemplo, los latinos somos muy aficionados a comer en familia, dando un carácter casi ritual a las comidas... Y sin embargo, en alguna zonas árabes se piensa que la comida es una necesidad corporal y como tal, debe hacerse en privado… Hay también pueblos donde está prácticamente prohibido que el hombre vea comer a la mujer... O que la mujer debe comer siempre después del marido...

Aunque pueda parecer mentira, una razón poderosa que influye en crear un hábito alimentario es el color de lo que se come. Por regla general, en todo el mundo gusta más el alimento cuanto más claro es su color y su aspecto.

No siempre todo lo que la naturaleza da, se come. Pero ciertamente en alguna parte del mundo se come aquello que nosotros despreciamos, y viceversa... Lo que estamos acostumbrados a comer nos parece natural, y despreciamos lo que no conocemos .Y hay ejemplos curiosísimos. Los esquimales comen el hígado de ballena crudo, que es lo que demanda su organismo, porque necesitan muchas calorías y muchas vitaminas. Más cercano: los chinos comen cosas que a nosotros nos pueden extrañar, como aletas de tiburón, lombrices de tierra, incluso hormigas... Pero detestan nuestros quesos. No se explican cómo nosotros podemos comer algo que a ellos les huele tan mal...

¿Y no se preguntó alguna vez a quien se le ocurriría comer un centollo?

Comemos ancas de rana. Los árabes comen saltamontes. Los australianos comen mariposas. En África se come carne de camello y dicen que es sabrosísima. Los romanos consideraban un gran manjar el ratón de campo y los griegos contaban maravillas de la carne de asno. Hoy en Polonia todavía se toma un queso al que le espolvorean tabaco por encima... En Suiza se aprecia muchísimo la carne de oso. Y el canguro es un exquisito plato en Australia....

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