Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Madres añosas: no es que haya más peligro, es que exige mayores cuidados

Ramón Sánchez-Ocaña
Madres añosas: No es que haya más peligro es que exige mayores cuidados
Píldoras

 

Los ginecólogos españoles constatan que la edad de la maternidad se ha retrasado notablemente. La edad media puede situarse sobre los 32 años y calculan que entre el 15 y el 20 por 100 de los embarazos se producen en madres que han cumplido los 40. Sin embargo, si se analiza la estadística global de nacimientos en España, puede haber una distorsión por el sesgo de la población emigrante. Culturalmente, el embarazo es distinto. Mientras la madre española se ve condicionada por los factores económicos y por su incorporación al mercado laboral y retrasa su primer hijo, la madre emigrante tiene su primer embarazo en una adolescencia tardía que puede situarse en torno a los 17-18 años. Hasta el punto, como señalaba el dr. Fernández Moya, de la Fundación Jiménez Díaz, de que en los hospitales se han tenido que habilitar unidades y medios adecuados porque son embarazos que necesitan un tratamiento distinto.

Riesgo y madres añosas

Puede parecer insultante que a una mujer de 35 años se la califique de madre añosa . Sin embargo, científicamente así se considera, aunque la  definición no encaje con los conceptos actuales. 

Es cierto que hasta hace poco tiempo se asociaba la edad de la madre a embarazo de riesgo. Pero ya la noción de embarazo de riesgo no se debe establecer solo por el parámetro de la edad. Es verdad que a mayor edad  hay más posibilidades de que puedan surgir anomalías cromosómicas. Es esa una constatación estadística. Antes de los 35 años también pueden aparecer, pero es excepcional.  A partir de esa edad pueden ser más frecuentes . Pero se van normalizando los embarazos. Tener hoy un hijo con más de 35 años  no supone un embarazo de alto riesgo, sino que es un embarazo que exige mayores cuidados. Además , el seguimiento del embarazo ha cambiado mucho desde la definición de madre añosa . La irrupción de la ecografía  y su práctica de manera rutinaria ha  cambiado el control de la gestación. El ginecólogo ve perfectamente lo que ocurre dentro de la madre. Y ya sabe qué hay que hacer y cuándo debe hacerse .El seguimiento es mejor y racionalizado. En otras palabras : un embarazo a los 40 años no es, desde luego, una situación ideal; pero no constituye ningún drama. 

Y además es mucho más frecuente de lo que imaginamos. Puede calcularse que alrededor del 20 por 100 de las embarazadas que acuden a una consulta tienen esa edad . Y hay que sumar a estas madres, las que provienen de  reproducción asistida ya que  suelen esperar tiempo antes de someterse a estas técnicas y , pueden estar rondando esa edad  

En  definitiva, la edad no se puede considerar ya un factor de riesgo, sino un factor de mayor exigencia de cuidados.

Qué debe cuidar y vigilar 

En la primera fase del embarazo, hay nervios y un cansancio muy especial. Domina, sin duda, el sueño. Los cambios de carácter son evidentes.

Siete de cada 10 embarazadas padecen náuseas. Si puede túmbese un rato después del desayuno. Coma menos, pero con mayor frecuencia. No olvide que las bebidas gaseadas tranquilizan el estómago. Una sobrecarga emocional puede agravar las náuseas o incluso provocarlas.

En cuanto a la dieta , debe aumentar el consumo de proteínas, así como de leche (y derivados), fruta y verduras. Y suplementos de ácido fólico. No debe abusar de fritos, frutos secos, salsas o condimentos dulces .La dieta ideal debe ser rica en calcio, proteínas y vitaminas, y moderada en calorías. Es decir, la leche, el queso, los huevos, el pescado, las carnes, etc. son alimentos fundamentales. También lo son las ensaladas, las verduras y las frutas, ya que proporcionan vitaminas A y C y combaten el estreñimiento .Prescindir de estimulantes como el té o el café, y dejar  alcohol y tabaco..

En estas circunstancias las cifras de tensión arterial no deben superar los 140 de máxima y los 90 de mínima. Y el control debe ser exhaustivo, porque tasas más elevadas pueden provocar complicaciones a la madre y al niño. La hipertensión durante la gestación puede afectar al crecimiento y peso del bebé, según el momento del embarazo en que se produzca. 

Atención a la fiebre

Un aumento de la temperatura de la madre cuando está gestando puede afectar al feto. Y es algo que no suele saberse. La fiebre durante debe vigilarse. Consulte. 

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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